Entrevistado el viernes 14 sobre su presunta responsabilidad en la suspensión de un importante programa de investigación del cáncer de mama con fondos del estadunidense Instituto Nacional del Cáncer, el doctor Adrián Daneri Navarro niega que él haya autorizado gastos indebidos y dice que, al contrario, él y la UdeG denunciaron las irregularidades cometidas por sus denunciantes, el doctor Jorge Gómez y su hermana Marcela Gómez. Además, rechaza el señalamiento de que plagió un proyecto premiado en 2012.
Adrián Daneri Navarro, coordinador de Investigación del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), de la Universidad de Guadalajara (UdeG), fue señalado por el doctor Jorge Gómez de malversación de fondos internacionales destinados a la investigación de cáncer de mama (Proceso Jalisco 623) y ahora es acusado de plagiar varios proyectos que presentó a título personal para obtener en 2012 el premio Jalisco de Ciencia, que otorga el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología (Coecytjal).
El doctor Gómez, quien fuera director de la Oficina de Desarrollo de Programas para América Latina y director de Proyectos del Centro de Salud Global del estadunidense Instituto Nacional de Cáncer (NCI), reclama la autoría de los proyectos de investigación que Daneri Navarro presentó, a manera de resumen, en el mencionado concurso.
Desde 2006 el doctor Gómez coordinó y gestionó el financiamiento de dichos proyectos en México y otros países de América Latina. Daneri Navarro fue designado responsable de los mismos por la UdeG.
Daneri Navarro aceptó dar una entrevista al respecto el viernes 14. Rechaza haber cometido plagio alguno, si bien reconoce que obtuvo el galardón con un reporte, a manera de síntesis, de los cuatro programas que ha coordinado en su práctica como investigador del CUCS.
Este semanario documentó en su edición anterior que el convenio para la ejecución del proyecto “Perfil Molecular Cáncer de Mama en la Mujer Latinoamericana en Estadios I y II Bajo Tratamiento Estándar” prohíbe emplear el dinero en la construcción o remodelación de oficinas, pero el CUCS decidió canalizar 406 mil 528.02 pesos para edificar un biobanco con cargo al proyecto (Proceso Jalisco 623). Como evidencia de ello se cuenta con una copia del cheque de la cuenta Santander con que operaba el proyecto, y con la factura 5219 emitida por el CUCS el 29 de junio de 2012, una vez que el entonces rector Héctor Raúl Pérez Gómez autorizó el pago, en calidad de préstamo.
Según el doctor Jorge Gómez, la UdeG cometió un fraude por alrededor de 500 mil pesos en el manejo de recursos para los proyectos ELLA, “Perfil Molecular para la Detección de Cáncer de Mama en Estadios I y II” y el de “Navegadores”, por lo cual éstos se suspendieron.
Daneri Navarro niega que haya tenido responsabilidad alguna y, aunque admite fallas en la operación financiera, las atribuye a Marcela Gómez Jaramillo, coordinadora administrativa de los programas y hermana del doctor Jorge Gómez.
Pese a esto, el coordinador de investigación del CUCS sostiene que el NCI y la UdeG tienen una buena relación y afirma que, tras la pausa de dos años, pronto se reanudará el proyecto con una inversión del orden de 6 mil dólares. Sin embargo, no proporcionó una fecha aproximada para la reactivación de los programas ni documentos que respalden su versión.
Para Daneri Navarro, el doctor Gómez mostró su capacidad “como gestor” al obtener financiamiento internacional, pero después intentó proteger los malos manejos financieros de su hermana y perdió su cargo en el NCI luego de que la UdeG lo denunció ante sus superiores.
Sin embargo, no refuta que se hicieron pagos para la construcción del biobanco, fuera de la norma establecida en el contrato suscrito con la empresa Leidos. Tampoco desmiente que se haya incorporado a la nómina a Esther Cisneros Quirarte, esposa del exrector del CUCS Pérez Gómez, lo mismo que a las dos hijas del doctor José María Hernández, colaborador del proyecto, y a su propio hijo Adrián Daneri Hernández.
Sobre este último afirma que tenía derecho a cobrar y no lo hizo, ya que el dinero correspondiente se depositó en la cuenta de la UdeG.
Premio cuestionado
En octubre de 2013, durante la inauguración del biobanco, se rindió un homenaje al doctor Daneri Navarro por el premio que obtuvo con “sus investigaciones”. Presente en el acto, el doctor Gómez se molestó porque se referían a los programas realizados en conjunto, pero disimuló para respetar el protocolo. Sin embargo, anunció que va a demandar al académico del CUCS por daño moral, plagio y perjuicios.
Con el título Proyecto Integral de Investigación contra el Cáncer de Mama en Jalisco, Daneri Navarro participó en el concurso por el Premio Estatal de Ciencia y Tecnología de Jalisco convocado por el Coecytjal en 2012 y fue elegido entre más de 100 en el rubro de ciencia.
En el sitio de internet del Coecytjal se pueden consultar los trabajos premiados en 2012. El de Daneri Navarro consta de tres cuartillas. Parece el resumen de un amplio documento con el que se habría participado en el concurso. Sin embargo, el propio doctor Daneri admite que es el único ejemplar entregado y que el jurado basó en él su veredicto.
El Coecytjal no proporciona más datos al respecto sin autorización del autor, aunque esa información debe ser pública en vista de que Daneri recibió 120 mil pesos provenientes de recursos públicos.
Ante los señalamientos de supuesto plagio, este semanario consultó al experto en propiedad intelectual Adán Ravelero para que analizara el proyecto premiado, disponible en internet, y lo comparara con el proyecto Perfil Molecular, suscrito por el doctor Jorge Gómez, y concluye que la primera no es una investigación independiente.
El abogado indica que el coordinador del proyecto por la UdeG debió dar crédito a los participantes en la investigación, así como a quienes intervinieron en su elaboración.
“De la comparación de las palabras claves en los documentos referidos en los incisos –detalla Ravelero–, encontré que una pequeña parte coincide en los documentos y estas palabras son comunes en el lenguaje médico, por lo que no es posible determinar con precisión que exista copia ilegal desde el punto de vista de la literatura contenida.
“(…) De los documentos se desprende que sí existe una coincidencia en los programas y conceptos utilizados en las investigaciones que se comparan, y tomando en cuenta que existió una pluralidad de investigadores de diferentes países e instituciones, patrocinados por el NCI y otras instituciones, que colaboraron en la investigación que en forma muy importante está referida en la investigación presentada al Coecytjal por el doctor Adrián Daneri Proyecto Integral de Investigación contra el Cáncer de Mama en Jalisco, entonces, desde mi punto de vista, se debió citar y dar crédito a todos ellos, dado que no hubo una investigación independiente del Dr. Daneri, aunque se haya hecho en instituciones mexicanas como el IMSS, el Hospital Civil de Guadalajara y el Instituto Jalisciense de Cancerología, pero bajo la conducción del NCI, representado por el Dr. Jorge Gómez.”
Para el especialista en derecho de autor, es claro que el proyecto entregado al Coecytjal no es una investigación independiente sino un resumen de varios proyectos. Eso contraviene las bases del concurso, pues se convocó a participar con una investigación científica.
La versión de Daneri Navarro
El doctor Daneri Navarro aclara que lo suyo no son las cuestiones financieras ni administrativas, sino la investigación del cáncer, ámbito en el que trabaja desde hace 30 años.
–El proyecto “Perfil Molecular” fue suspendido… –inicia la reportera.
–El proyecto se paró, eso es cierto, y tenemos la comunicación oficial de que se está reactivando y se está trabajando en el siguiente presupuesto para comprar los reactivos.
–¿Por qué se suspendió? Se habla de malos manejos y de malversación de fondos.
–De esto no me gusta hablar mucho. Fue una persona que estaba en la administración… Se hicieron auditorías. Nosotros somos los que avisamos a Estados Unidos (de las irregularidades), pero es algo de lo que no me gusta hablar. Lo mío es hablar de ciencia.
–El doctor Jorge Gómez lo señala a usted como responsable de las irregularidades y dice que cuando le informa, para reportarlas al NCI, usted le dice: “Tu carrera o la mía”…
–No.
–Habla de un fuerte daño a la imagen de la Universidad de Guadalajara por ese motivo…
–Para nada. Le puedo mostrar cartas de los Institutos Nacionales de Salud (del gobierno de Estados Unidos) que agradecen que nosotros hayamos avisado (de las anomalías con que operaba el proyecto). Tengo las cartas.
–Dice el doctor Gómez que su hermana Marcela trabajaba en el CUCS desde 2007 y ustedes sabían que era su hermana.
–Sí.
–También señala que el premio del Coecytjal en 2012 se le otorgó a un proyecto presuntamente plagiado.
–No, porque no hablamos de estas pacientes (del proyecto Perfil Molecular). Es cierto que hubo el acercamiento de su parte, pero luego se retiró del proyecto ELLA. El premio se da por este proyecto y él ya no lo estaba coordinando. Se agradece que haya servido de fuente de financiamiento pero él no trabajaba como investigador y nosotros sí.
–Anuncia acciones legales para que le retiren el premio
–No proceden, porque el premio no tiene que ver con resultados que nosotros hayamos soltado específicamente del proyecto. Él no hizo esas investigaciones. Eran una serie de colaboraciones que nosotros hicimos con diferentes instituciones, como el City Hope, de cáncer hereditario, que las continuamos. Y a mi favor pueden hablar las personas que estaban en Arizona en ese tiempo. Tenemos publicaciones de ese tiempo y él no. Lo cierto es que él facilito las investigaciones.
–¿Al concurso del Coecytjal usted envió una síntesis?
–Sí, pero no se entregó información de eso.
–¿Entonces es una recopilación de esos programas?
–Sí.
–¿Usted coordinaba los cuatro programas?
–Sí.
–¿Y eso se lo premiaron?
–Sí.
–¿Quién elaboró los programas?
–Creó Conacyt, pero alguien que haga cosas de Conacyt no puede decir que las creó Conacyt. Alguien puede crear un programa, y si otro obtiene algo en ese programa, es lo mismo. (El doctor Gómez) es quien facilitó eso. Lo que se presentó (en el concurso) es exclusivamente de Guadalajara.
–¿Usted ya no habló con el doctor Gómez?
–No. Es muy triste.
–Dice que ustedes le dieron un pretexto a su jefe para que cancelara el proyecto.
–No. Se hizo auditoría y la universidad la puede mostrar. Hay cartas y oficios que debe mostrar la universidad, no tanto yo. Todo comenzó porque la universidad quiso hacer una auditoría y la hermana se opuso. Entonces él se molestó.
–¿Qué opina de la construcción del biobanco con fondos del NCI?
–La universidad también aportó dinero.
–¿Es cierto que hay una especie de veto a la UdeG y que si llegaran a fluir nuevos apoyos los coordinará el Instituto Nacional de Cancerología, en la Ciudad de México?
–No.
–¿Qué pasó en el proyecto de Perfil Molecular con los manejos de la nómina y quienes cobraron de los fondos del NCI sin estar autorizados?
–Eso no es atribuible a la universidad.
–¿A quién?
–Es de los administradores. Para mí es importante que no sea yo el que informe, sino que sea la universidad.
Pese a la insistencia del coordinador de Investigación del CUCS, él no hizo llegar ninguna de las pruebas que dice tener.
Tras una presunta reunión del rector general Tonatiuh Bravo Padilla con el rectror del CUCS y el doctor Daneri Navarro, el área de Comunicación Social de la UdeG llamó insistentemente a la redacción de Proceso Jalisco para solicitar que se “hiciera otra entrevista” con éste último. Lo mismo hizo el área correspondiente del CUCS con la reportera. En ambos casos se les respondió que hicieran llegar las pruebas necesarias, pero ninguna de las dos instancias las aportó.
Entre los respaldos que dijo tener el doctor Daneri Navarro está una presunta prueba de que Marcela Gómez se ostentó como licenciada por la Universidad del Valle de Atemajac (Univa) sin serlo, y las conclusiones de una auditoría interna en la cual se indica que debe procederse en contra de ella.
Al respecto, la aludida sostiene que entregó papeles que acreditan su carrera trunca por la Univa. “Si hay otros, no los presenté ni elaboré yo”, puntualiza.
En cuanto a la responsabilidad que le atribuye Daneri Navarro en las irregularidades administrativas, resalta: “Todos los movimientos eran supervisados por él y los cheques iban firmados por él”. Añade que salió del CUCS a finales de 2013 y hasta la fecha no ha sido notificada de ningún procedimiento administrativo o penal en su contra.
Proveedores inconformes
Varios empresarios afirman que, pese a las aportaciones del NCI para el proyecto de Perfil Molecular, la UdeG no les pagó diversos equipos que les compró para la investigación.
Este semanario tiene copia de las solicitudes de pago elaboradas por los proveedores Conectividad Experta con Tecnología Avanzada, S.A. de C.V.; PM NET, S.A. de C.V., y la persona física Jorge Eduardo Torres, para que el administrador del Proyecto Perfil Molecular Cáncer de Mama (Leidos), financiado por el NCI, les pagara en 2014 el adeudo pendiente por los equipos suministrados un año antes.
Aunque los proveedores emitieron las facturas a nombre de la UdeG y negociaron el pago con José María Hernández, el sucesor de Marcela Gómez en la administración del programa, no consiguieron nada: en octubre de 2013 no pudieron cobrar los cheques porque el banco Santander les informó que la cuenta de los mismos se había cancelado. Ellos informaron del hecho a los directivos del CUCS y de Leidos.
Hasta agosto de 2014 las empresas realizaron gestiones de cobro sin éxito. No obstante, las facturas fueron emitidas e incorporadas a la contabilidad universitaria.
Es el caso de la que tiene el folio B 177, emitida por Conectividad Experta en Tecnología el 27 de agosto de 2013, por un monto de 13 mil 224 pesos, por concepto de un equipo de cómputo C9K25LT- HP 4300 Core 3.30 GHz, 3M caché, 2C/4T 500 GB SATA, slim DVD + RW 802. 11g/n2x2, Wland 6205 Mini PCle, Red 10/100/1000, 4GB DDR3 1600 MHz.
El 9 de septiembre de 2013, Jorge Eduardo Torres Hernández generó la factura para la UdeG con el folio A1002 por una laptop Toshiba Satélite L845-SP416 con pantalla de 14” y procesador C15 con memoria de 4GB, con un costo de 12 mil 760 pesos, que no fueron pagados.
El 9 de septiembre y el 4 de octubre de 2013 la empresa PM NET emitió las facturas A1032 y A1035, respectivamente, a nombre de la UdeG, por la venta de sendos equipos Kodak de escaneo por 11 mil 896.96 cada uno, cuyo pago también fue reclamado.
Alberto Becerra Valdez, auxiliar administrativo del proyecto, explica que el área de Adquisiciones realiza las compras mayores a 2 mil pesos y por norma el proveedor entrega la mercancía al mismo tiempo que la factura, lo que hizo posible los manejos que denuncian las empresas mencionadas.
Becerra Valdez se incorporó al CUCS en 2007 y ocupó la jefatura de la Unidad de Adquisiciones y Suministros hasta finales de 2010, cuando se sumó al proyecto Perfil Molecular. Explica que el NCI aprobaba los cargos y enviaba calcomanías para inventariar los equipos financiados con sus fondos.
Confirma: “Los proveedores me buscaron por la falta de pago, pero se canceló la cuenta y se suspendió el proyecto (a finales de 2013). Aunque sus equipos fueron pagados por el NCI, la universidad siguió gastando los fondos que dejamos en caja, así como los recursos de la fundación Susan G. Komen, que apoyaba la investigación”.
Becerra Valdez reconoce que los proveedores emitieron facturas que no les pagaron y comenta la posibilidad de que la UdeG les diera otro uso, como “hacer comprobaciones, emitir informes a Contraloría General y justificar el gasto del dinero (…) pero lo peor es que lo hicieran sin haberlas pagado. Todo era supervisado por Adrián Daneri y su firma iba en los cheques”.
En cuanto al señalamiento del doctor Gómez sobre la presunta malversación de 500 mil pesos del programa, Becerra Valdez sólo opina: “Son capaces de inventar, tienen el poder. Me preocupa mi familia, porque ya fueron capaces de dañar a la universidad… los creo capaces de hacerlo con nosotros”.








