Denuncia que quieren correrlo del Poli pero ignoran su desempeño

Señor director:

El Departamento de Actividades Cinematográficas del Instituto Politécnico Nacional (IPN) reportó, para la estadística de 2015, la cantidad de mil 545 funciones de cine, con asistencia de 36 mil 781 personas. El dato viene al caso porque se vincula con un conflicto que enfrentamos en el Departamento de Actividades Cinematográfica del IPN con Silvia González Calderón, directora de Difusión Cultural.

Este conflicto ocurre en medio del ambiente de caos y descontrol que vive el Politécnico desde fines de 2015, a raíz del movimiento estudiantil. Todo esto ha propiciado la llegada de funcionarios que se distinguen por el desconocimiento de sus espacios de trabajo, ignoran su responsabilidad e imponen su autoridad con actitudes prepotentes y tiránicas. Es el caso también de Mónica Torres León, secretaria de Servicios Educativos, quien aprovecha sus influencias con el director general para respaldar arbitrariedades y alentar los enconos en que nos ha involucrado González Calderón.

Desde hace aproximadamente 10 años hemos impulsado un proyecto de exhibición cinematográfica en el que tratamos de rescatar la memoria histórica del cine mundial. Logramos negociar con la gestión anterior que se pagaran los derechos de exhibición de un amplio catálogo de títulos, pero no hemos logrado que nos devuelvan los presupuestos que antes se destinaban para el alquiler de películas –algo que nos podría servir para contratar títulos no considerados en ese catálogo–. Tampoco logramos que nos restituyeran las partidas presupuestales para cubrir necesidades habituales.

Los problemas se agudizaron con la llegada de González Calderón, quien lo primero que hizo fue exigir la renuncia de todos los jefes certificados por el Servicio Profesional de Carrera, sin considerar la ley correspondiente ni su reglamento, y con el único afán de dar chamba a sus amigos. En mi caso, empezó a presionar con cuestionamientos y reclamos ridículos, que he denunciado –con pruebas– inclusive al director general, al abogado general y al Órgano Interno de Control, entre otros. Pero las respuestas siempre han sido confusas, contradictorias y evasivas.

Con Torres tuvimos una reunión de trabajo de carácter conciliatorio. En medio de un ambiente propositivo llegamos a acuerdos muy satisfactorios que se asentaron en una minuta. Pero unos cuantos días después nuestra confianza se descarriló al darnos cuenta de que Torres nos había utilizado para montar una farsa, redactar un listado de acuerdos simulados y avalados con nuestras firmas. Tras esta farsa nunca nos ha querido volver a atender.

El colmo de la impunidad tiene que ver con el grotesco procedimiento al que ahora han recurrido para intentar retirarme del cargo: el Comité Técnico de Profesionalización del Servicio Profesional de Carrera del IPN, en curiosa “coincidencia” con Torres, concluye que mi trabajo, relacionado con la programación de cine en el Centro Cultural Jaime Torres Bodet y en las escuelas no es satisfactorio. Esto significa que las cifras ofrecidas al inicio de esta carta no existen o son falsas y que, desde el punto de vista cualitativo, no sirven para nada.

Sin embargo, ocurre que este cine “inexistente”, por el que me reprueban, es el que se encuentra en el blog www.policine.net, que sirve de guía para muchos seguidores que nos visitan. Gracias anticipadas.

Atentamente:

Javier Téllez García

Jefe del Departamento de Actividades Cinematográficas