Señor director:
Le solicitamos incluir en la sección Palabra del Lector la siguiente carta, que dirigimos a Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno de la Ciudad de México, y a la opinión pública:
Nos han desalojado a 124 familias.
1. El 22 de enero del año en curso, Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno de la Ciudad de México; Ricardo Monreal, jefe delegacional en Cuauhtémoc, y Raymundo Collins, director general del Instituto de Vivienda del Distrito Federal (Invi), presenciaron el desalojo de 72 familias y el desmantelamiento del campamento donde vivían desde 1985, en calzada La Ronda, colonia Exhipódromo de Peralvillo. En ese momento las autoridades se comprometieron a iniciar la edificación de viviendas nuevas el 22 de marzo y, mientras se concluían, a dar apoyos para renta a los damnificados. Pero no han arrancado con la obra. En julio, el Invi y la delegación Cuauhtémoc nos informaron que las casas se edificarían en un predio que ocupaba una escuela, ubicado en la calle San Simón esquina Oyamel, colonia Atlampa. El predio tiene que ser desincorporado por la Secretaría de Educación Pública (SEP). Sólo que no hay certidumbre de ello, lo que deja a las familias en la indefensión.
2. El 12 de julio pasado, a las siete horas, fuimos desalojadas –como si fuéramos “un costal de papas podridas y basura”, mediante un operativo policiaco y con equipo de asalto, con inmisericorde violencia– 46 familias de un inmueble ubicado en Argentina 96. Entre los afectados hay niños que se preparaban para asistir a la escuela, así como gente discapacitada, de la tercera edad y desahuciada. No existió notificación alguna a pesar de tener contratos de arrendamiento y más de 40 años de habitar el inmueble en cuestión. No fuimos vencidos en juicio. No tuvimos oportunidad legal de defensa. Los policías que nos sacaron se robaron dinero y enseres. Destruyeron muebles y las autoridades iniciaron la demolición del edificio, que está catalogado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Actualmente las familias viven en la calle.
A los 15 días del desalojo falleció el compañero Fernando Justo porque no se le permitió sacar el tanque de oxígeno que necesita por daños en sus pulmones. En la calle se agravó su enfermedad y tuvo que ser internado de emergencia en el Hospital General. El Gobierno de la Ciudad escuchó la infamia; primero ofreció un albergue en Viaducto y, luego, instalar mesas de trabajo para ayudar en problemas relacionados con la salud, el empleo y analizar la creación de un programa de vivienda. La doctora Perla Gómez, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, se comprometió a darle seguimiento al caso y acompañarnos en las reuniones con el gobierno.
3. El 16 de enero de 2014, mediante un operativo de 300 granaderos y 50 civiles, aproximadamente, desalojaron a seis familias del predio ubicado en avenida Martín Carrera 83, en la delegación Gustavo A. Madero. Entre los afectados había niños discapacitados, una compañera indígena embarazada de siete meses (quien tuvo que ser internada el mismo día, de urgencia, por los golpes, aventones e impresión). El niño, de hecho, continúa en tratamiento. En este caso tampoco hubo notificación alguna ni juicio.
Para recordar a nuestros muertos de los sismos de septiembre de 1985 y las infamias de las 124 familias desalojadas, estuvimos en el Zócalo del 18 al 19 de septiembre.
Atentamente:
Juan Bernardo Castellano Pantoja (coordinador de Argentina 96), Felipa Isidora Hernández Gaitán (coordinadora de Carrera 83), Diana Leticia Pillado (por La Ronda)
y Lucas Álvarez Olvera.








