El escrutinio a la gestión de Castillo, una mascarada

Los diputados federales citaron a Alfredo Castillo, titular de la Conade, para cuestionarlo sobre los malos resultados en Río 2016 y sobre su frivolidad. Pero de poco sirvió: el funcionario llevó atletas “acarreados” para que hablaran bien de él, violentó los protocolos, fue protegido por los legisladores oficialistas y, de cualquier modo, recibió el espaldarazo de su amigo, el presidente Enrique Peña Nieto. El nuevo ciclo olímpico se inicia con tristes augurios…

El modelo para transformar el deporte prometido por Alfredo Castillo, director de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), se desmigaja. Por lo pronto, su labor ya hartó a los partidos políticos de oposición, que exigen al presidente Enrique Peña Nieto que anule la ratificación del funcionario al frente del organismo.

El 29 de agosto, un abrumado Castillo compareció ante la Comisión del Deporte de la Cámara de Diputados para intentar explicar los flacos resultados de la delegación mexicana en los recientes Olímpicos de Río, donde con dificultad se alcanzaron cinco preseas, tres de ellas de plata y dos de bronce.

El director de la Conade utilizó el foro para quejarse del recorte al presupuesto para el ejercicio fiscal 2017 (se le asignaron 2 mil 100 millones de pesos, en contraste con los 2 mil 835 millones entregados en este año olímpico) y volvió a pedir modificaciones a la Ley General de Cultura Física y Deporte –vigente desde el 7 de junio de 2013– para poner en orden a las federaciones deportivas nacionales. Para ello propone crear un “consejo de notables”, patronato o fideicomiso.

En la práctica, esta comisión permitiría que la Conade inscribiera directamente a los atletas en las competencias internacionales e incluso integrara la selección nacional, algo que en la actualidad corresponde a las federaciones deportivas. Si esto se concretara, Castillo reactivaría un conflicto por injerencia gubernamental en las federaciones, algo que llevó al Comité Olímpico Internacional (COI) a amagar con un veto contra México en Río 2016.

Dicho consejo también tendría atribuciones para transparentar la ejecución de los recursos públicos que, de acuerdo con Castillo, se seguirán entregando a los ­atletas y no a las federaciones, como se ha hecho en este año derivado de la falta de comprobación de gastos.

La historia

En Londres 2012, México sumó siete medallas. Sin embargo, para Castillo no contó el oro de la selección de futbol varonil en el ciclo anterior, pues ni la Conade ni el Comité Olímpico Mexicano (COM) tuvieron injerencia en la preparación ni en la designación del seleccionado o cuerpo técnico.

A un año y cuatro meses de su llegada a la Conade, Castillo ha tenido una gestión poblada de escándalos. Sólo en Río 2016 enfrentó dos: el retroceso en el medallero y el hecho de que viajó junto con su pareja, a quien consintió e integró a la delegación.

El excomisionado por la seguridad de Michoacán no llegó solo a la reunión de trabajo con los legisladores. Contravino el protocolo y se hizo acompañar de un puñado de atletas afines –la mayoría asistió a Río– que defendieron su administración, además de los entrenadores de clavados Iván Bautista y Ma Jin.

Entre los deportistas estuvieron Alejandra Valencia, cuarto lugar en tiro en Río 2016; el lanzador de martillo Diego del Real, cuarto en estos Olímpicos; el clavadista Rommel Pacheco; el velocista José Carlos Herrera, y la esgrimista Nataly Michel. Además acudieron algunos que no asistieron a las Olimpiadas: Luis Rivera, Juan Luis Barrios, Éder Sánchez y Zudikey Rodríguez.

El director de la Conade se ufanó de que a Río 2016 acudieron más deportistas (128) que hace cuatro años (102) y que ahora compitieron en más disciplinas (27 contra las 23 de Londres), a pesar de que el presupuesto del organismo se redujo 2 mil 546 millones de pesos respecto de 2012.

Castillo se aprovechó del desconocimiento de los diputados, primero, y después de los senadores, pues no sólo se asumió víctima del recorte presupuestal, sino que de hecho acomodó los datos conforme a su conveniencia:

En realidad, en 2012 la Conade gastó en alto rendimiento 711 millones 580 mil 484 pesos, y en el presente año invirtió 757 millones 924 mil 940 pesos, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Hacienda (SHCP).

Con los recursos que se destinan al alto rendimiento –ahora clasificado como “atención al deporte” en el sitio web de la SHCP–, se cubren los gastos de los campamentos de los atletas y su participación en campeonatos mundiales, Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe, Panamericanos y Olímpicos, entre otras cosas.

Por lo tanto, la merma de 2 mil 546 millones que supuestamente registró el organismo, como lo aseguró el titular durante su reunión de trabajo con los diputados, no fue tal.

El responsable de la Conade también presumió los lugares secundarios obtenidos en Río: cinco atletas terminaron en cuartos lugares y seis en los quintos. “Tenemos a 16 deportistas entre los primeros cinco del mundo. Esto es algo que nunca en la historia se había dado. En Londres, el número de atletas entre los cinco primeros del mundo fue de 12”.

En suma, el funcionario se ufanó de hacer más con menos, pero el hecho real es que se obtuvieron menos medallas con más dinero.

En cinco horas de reunión, Castillo ofreció detalles de los recursos erogados por la dependencia que dirige: “De 7 mil 700 millones de pesos que hubo en 2012 se pasó a 2 mil 800 millones. Esto es 5 mil millones de pesos menos, y la diferencia en cuanto al medallero es sólo un metal”.

En Brasil, ningún deportista mexicano alcanzó la presea dorada. En cambio, María del Rosario Espinoza (taekwondo), Guadalupe González (caminata) y Germán Sánchez (clavados) obtuvieron la plata, mientras que Ismael Hernández (­pentatlón moderno) y Misael Rodríguez (boxeo) se quedaron con el bronce.

El encuentro en la Cámara de Diputados, el tercero en lo que va de su gestión, fue una reunión a modo para el funcionario, en la que ni siquiera hubo réplica. Y los integrantes de la Comisión del Deporte del Congreso se inconformaron porque a nadie se le avisó que participarían los deportistas.

“De ninguna manera estamos en contra de que hablen los atletas, pero en un formato donde el que tiene que rendir cuentas es el titular de la Conade, la mayoría de los integrantes de la comisión estuvimos en contra de que los deportistas tomaran la palabra. En todo caso, debieron realizarse dos reuniones: una con los atletas y otra con Castillo”, explica en entrevista el diputado Jesús Emiliano Álvarez, de Morena.

“Lo más lamentable es que el señor haya utilizado atletas para evadir las preguntas, para tratar de salir fortalecido y respaldado por los propios atletas. Llevó solamente algunas voces que no son críticas hacia él, pero faltaron las voces que le han reclamado por su gestión y lo han evidenciado como un incompetente”, arguye el diputado.

Para rematar, los legisladores panistas María García Pérez, Adriana Elizarrarás Sandoval y Nadia Haydee Vega, así como los de Morena Renato Josafat Medina y Jesús Emiliano Álvarez exigieron a Castillo su renuncia con carácter de irrevocable, por dignidad.

“¡En este momento usted debería estar desempleado!”, reclamó Álvarez durante los cuestionamientos al director de la Conade, ratificado por Peña Nieto el pasado 26 de agosto durante una reunión a puertas cerradas en Los Pinos con los cinco medallistas olímpicos y parte de la delegación que asistió a Río 2016.

Álvarez y la diputada panista María García adelantan a Proceso que sus respectivos partidos promoverán un punto de acuerdo para exhortar al Ejecutivo federal a que reconsidere la ratificación, “por los malos resultados de Castillo, pero también por todos sus escándalos”.

La remoción del amigo del presidente “es lo que clama la mayoría de los mexicanos, diputados o no, de oposición o no. Hasta el líder del PRI nacional, Enrique Ochoa, dijo que al terminar los Olímpicos Río 2016, el director de la Conade sería llamado a comparecer por el PRI”.

Para la diputada María García, Castillo no debió aceptar la ratificación, sino presentar su renuncia “de manera irrevocable”.

“El puesto le quedó grande a Castillo. La dirección de la Conade debe ser ocupada por alguien que conozca el ámbito deportivo, que esté comprometido con los deportistas, sobre todo para solucionar los problemas que se presenten”, afirma la legisladora.

“Si Castillo recapacita, debe irse inmediatamente. En los anteriores espacios que ha ocupado dejó muchas dudas de todo lo que hizo y no queremos que ahora ocurra lo mismo.”

La legisladora desaprueba que el director de la Conade se haya valido de los atletas el 29 de agosto. Los utilizó “como carne de cañón. En este medio, cuando queremos tapar nuestra culpa, llevamos a alguien que nos apoye. Y no se trata de eso”.

Además, abunda la diputada, Castillo dejó a los deportistas en una situación vulnerable, ya que aquellos que se atrevieron a ventilar los malos manejos de los presidentes de sus respectivas federaciones quedaron expuestos a posibles represalias.

Y cuestiona que Castillo haya llevado a puros deportistas a modo. “¿Dónde están aquellos atletas inconformes, como el caso de los boxeadores? Ahora, los diputados que integramos la Comisión del Deporte vamos a buscar el diálogo con los atletas que están inconformes”.

Ante este escenario, el término “fracaso” que emplearon algunos legisladores exacerbó el ánimo de los atletas invitados por Castillo. “Me parece increíble que hayan dicho que fue un fracaso. Me pregunto: ¿Los diputados realmente saben de deporte?, ¿lo conocen?, ¿entienden que el deportista necesita un desarrollo de muchos años? Soy una atleta con casi 20 años dedicada a mi disciplina, y en todo ese tiempo he visto un crecimiento en los atletas de la Conade”, reviró Alejandra Valencia.

Asimismo, pidió una reunión con los legisladores “para que no tengamos que venir a ver cómo se pelean los partidos y quién critica más”.

A la mitad del encuentro de Castillo con los legisladores, el presidente de la Comisión del Deporte, Pablo Gamboa, negó el comentario de Valencia y de forma abrupta dio por concluida la participación de los atletas, pero el velocista José Carlos se hizo apresuradamente del micrófono: “No veo un fracaso de lo que se hizo en Río, como no veo que sea un fracaso que (ustedes) no hayan ganado en su primera elección o contienda”.

“Bienvenido a la fiesta del señor Alfredo Castillo”, recriminó en su intervención la diputada del PAN María del Rosario Rodríguez, al cuestionar la ausencia de los deportistas críticos, como la arquera Aída Román, subcampeona en Londres 2012.

Los amigos multiusos

Interrogado por el diputado Jesús Emiliano Álvarez respecto de sus amistades insertadas en la Conade a través del fideicomiso Fondo para el Deporte de Alto Rendimiento (Fodepar), como Israel Valero Martínez y la psicoterapeuta María Tzinnia Macías González, con los sueldos más elevados:  96 mil 200 pesos (Proceso 2078), Castillo justificó sus acciones.

Así, reveló que Valero es un español que fue campeón mundial juvenil de pelota vasca y que su contratación fue a petición del presidente de la Federación Internacional de Pelota Vasca, con la idea de tener un interlocutor en la comisión reorganizadora de la Federación Mexicana de Frontón, A.C., desconocida por Castillo en septiembre de 2015.

El director de la Conade precisó que una vez que se celebren las elecciones en la referida federación, habrá acabado la encomienda de Valero.

Sin embargo, el 31 de agosto, durante una reunión con los integrantes de la Comisión de Juventud y Deporte del Senado, Castillo presentó al aludido como director de la Unidad Científica del Deporte de la Conade.

Ante la ausencia de los diputados del PRD, quienes declinaron la invitación al considerar que Castillo llegaría para mentirles, sólo los panistas y la senadora Ana Gabriela Guevara cuestionaron la labor del director de la Conade.

Por lo demás, Castillo tuvo un encuentro a modo, pues más que entregar cuentas fue a recibir peticiones de ayuda de los senadores priistas: el chiapaneco Roberto Albores y Lilia Guadalupe Merodio Reza, a quienes se les unió la panista Andrea García García.

Lilia Guadalupe Merodio es la legisladora que en 2013 impulsó decididamente la iniciativa de la llamada “Ley Mena”, a petición de los cabilderos de la Conade Gilberto Hernández y David Hernández. A pesar de que la nueva legislación deportiva está vigente desde el 7 de junio de ese año, Merodio Reza, secretaria de la Comisión de Juventud y Deporte del Senado, ofreció a Castillo su colaboración y disposición en caso de modificar la ley.

Este año, Castillo compareció en el Senado el 5 de abril. Dos semanas después, Manuel Alan Merodio Reza, hermano de la senadora, fue designado administrador general del Consejo Nacional del Deporte Estudiantil (Condde), que forma parte del Sistema Nacional de Cultura Física y Deporte (Sinade).

Otro hermano de la legisladora, José Merodio Reza, fue director de Activación Física y Recreación de la Conade en los tiempos de Jesús Mena, cuando se cabildeó la nueva ley del deporte. En la actualidad, los principales promotores de la legislación deportiva tienen tareas distintas: David Hernández preside la Comisión de Apelación y Arbitraje del Deporte (CAAD) y Gilberto Hernández es asesor jurídico del director de la Conade.