El deterioro ético en el que se encuentra la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) no se puede disimular. Iniciado por el ex rector José Narro Robles (2008-2015), fortalecido por la Coordinadora de Difusión Cultural Teresa Uriarte y apoyado por el actual rector Enrique Graue, el derrumbe axiológico de la principal universidad pública del país es alarmante.
El prepotente clasismo que manifestó la pasada semana el director de TV UNAM Nicolás Alvarado, al descalificar en su columna semanal del periódico Milenio al recientemente fallecido cantante popular Juan Gabriel –“Mi rechazo al trabajo de Juan Gabriel es, pues, clasista: me irritan sus lentejuelas no por jotas sino por nacas” (Milenio, 30 agosto, 2016)–, se suma al clasismo que evidenció el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC) desde su inauguración en 2008 (Proceso 1677) y, el cual se ha mantenido hasta la actualidad. En el contexto de la tan publicitada y mediocre exposición de Anish Kapoor, el pasado mes de junio una visitante manifestó en twitter “En el @muac_unam una señora mal teñida nos acaba de decir tercermundistas, así como insulto” (…) “Me aclaran que la mujer que nos dijo tercermundistas con mucho dejo clasista en el @muac_unam es la directora del museo. Qué vergüenza.”
Egresada de la Universidad Iberoamericana –al igual que Nicolás Alvarado–, Graciela de la Torre, directora del MUAC, forma parte de una élite que apoyada por Uriarte tiene el poder de decidir al margen de las convenciones éticas de la UNAM. A diferencia del director de la Facultad de Arquitectura, Marcos Mazari, quien cuando era integrante del Subcomité de Preservación, Desarrollo y Mantenimiento del Patrimonio Inmobiliario del Campus Central de Ciudad Universitaria, no consideraba adecuado prohibir las carreras de patinetas en los pasillos del Campus Central –“Desgraciadamente no podemos evitar las patinetas. (…) En la zona sur de la Ciudad de México, la Universidad se convierte en un espacio abierto público (…) identificado también como un espacio público de esparcimiento”–, en la explanada del MUAC se ha prohibido el uso de patinetas, patines y bicicletas.
¿Qué diferencia al MUAC del Campus Central de la UNAM, el clasismo de ciertos funcionarios? ¿Y por qué en el MUAC se paga siempre la entrada, sin existir un sólo día gratuito para la comunidad universitaria?
En fechas recientes, la comunidad arquitectónica y literaria se indignó por la extracción de 500 gramos de cenizas del arquitecto Luis Barragán (Guadalajara 1922-Ciudad de México 1988) que se encontraban en la Rotonda de Hombres Ilustres de Jalisco, para convertirlas en un brillante sintético y, posteriormente, en un anillo de compromiso. Promovida por la neoyorquina Jill Magid (Proceso 2076) como una acción artística, la cuestionable obra de arte fue defendida en una nota que, como columnista invitado, redactó el curador en jefe del MUAC, Cuauhtémoc Medina (Excélsior, 31 de agosto 2016).
¿Cuáles son los valores que promueve esta UNAM tan priista y tan afín a Televisa, que administra el rector Enrique Graue?
(Nota: el jueves 1 de septiembre, Graue aceptó la renuncia de Alvarado como director general de TV UNAM.)








