La primera semana de julio, la síndico de Hostotipaquillo, Marisela Mejía, y su esposo Abraham Rodríguez, director de Desarrollo Rural, no fueron a trabajar. Según sus familiares, abandonaron súbitamente su hogar después que un comando armado irrumpió para advertirles que se fueran de la demarcación. Sin embargo, para el alcalde priista se trata de abandono de trabajo.
Desde hace mes y medio no se ve en el ayuntamiento de Hostotipaquillo a la síndico Marisela Mejía Peña. El presidente municipal dice que la funcionaria abandonó el trabajo; el dirigente estatal del PRI –partido que gobierna en la demarcación– señala que ella recibió amenazas y las denunció ante la Fiscalía General del Estado (FGE), mientras que una regidora panista afirma que Mejía Peña solicitó un permiso para ausentarse.
Sus familiares sostienen que un comando armado la expulsó de su hogar.
El alcalde priista Luis Alberto Camacho Flores afirma en entrevista que Mejía Peña y su esposo, Abraham Rodríguez Gómez, quien era director de Desarrollo Rural y fue presidente municipal por el mismo partido en el trienio 1993-1995, se ausentaron sin causa justificada desde la primer semana de julio. Dice desconocer los motivos, pero precisa que el funcionario ya causó baja y él designó a Agustín Vega Meza en ese cargo.
Como la sindicatura es un puesto de elección popular, Camacho Flores instruyó a la Tesorería para que le deposite a Mejía Peña el sueldo de julio y agosto. Sin embargo, explica que si transcurren otras dos sesiones de cabildo sin que la funcionaria se presente, deberá ser reemplazada “con un procedimiento especial”.
Camacho Flores rechaza las versiones de familiares de la síndico, según las cuales el pasado 6 de julio alrededor de las 21:30 horas irrumpió en la casa de la funcionaria un grupo de sujetos “armados hasta los dientes” para amenazarla y exigirle que ella y su esposo se fueran del municipio, pues no los querían en el ayuntamiento.
Agregaron que Rodríguez Gómez no se encontraba en casa y ya no regresó ahí. Al día siguiente, la síndico abandonó el hogar con sus dos hijos menores.
No obstante, el alcalde sostiene que Hostotipaquillo es un municipio tranquilo. “En la cuestión de la síndico lo único que puedo decir es que ella no se ha presentado a laborar. Desconozco los motivos porque no ha habido una denuncia ni una comunicación con ella. Estoy esperando, con el equipo de regidores, los tiempos que marca la ley para tomar cartas en el asunto”, indica.
–Tengo la información de que un comando armado entró en la casa de esa pareja y los amenazaron. ¿Usted qué sabe al respecto? –se le pregunta a Camacho Flores.
–Desconozco eso. Lo que sí te puedo decir es que no ha habido acercamiento ni una denuncia referente a ello. Si no se ha presentado lo tomamos como abandono de trabajo.
–¿Ninguno de los dos funcionarios se ha comunicado?
–De ninguna manera, dejaron de presentarse el mismo día y eso se toma como abandono de trabajo.
–¿Qué corresponde jurídicamente?
–La ley marca un plazo de tres meses en que no se presente para nombrar a una suplente.
–Si se corrobora la versión que corre en el pueblo respecto a lo que ocurrió con la síndico y los sujetos que entraron a su domicilio, ¿para usted sería la primera evidencia de que el Cártel Jalisco Nueva Generación opera en Hostotipaquillo?
–Ahorita no hay nada referente a ello. En este momento se vive tranquilidad.
Camacho Flores expone que su gobierno es responsable del aspecto preventivo de la seguridad y que está bien coordinado con la FGE. Añade que el trabajo que realiza el Ejército en la zona es constante.
“Gracias a Dios gozamos de un municipio tranquilo… y gracias a Dios no he tenido ni acercamiento ni comunicación (con ese grupo delictivo). A mí no me han molestado desde que inicié mi periodo y no hay quejas ni denuncias de su presencia”, enfatiza el alcalde.
No obstante, los usuarios locales de redes sociales mencionan la desaparición de la pareja. El pasado 14 de julio, en una crítica al presidente municipal por el retraso en el arranque de una obra prometida desde marzo pasado en la secundaria, un vecino comenta que del exdirector de Desarrollo Rural, Rodríguez Gómez, “no se sabe la verdad de su paradero”.
El viernes 12 de agosto, una página manejada por jóvenes priistas dio a conocer el relevo del esposo de la síndico como una “salida forzosa” del cargo.
Un “caso aislado”
José Socorro Velázquez Hernández, presidente estatal del PRI, dice en entrevista que recibió información de que la síndico de Hostotipaquillo recibió amenazas. No obstante, enfatiza que se trata de un hecho aislado, pues según él en términos generales el estado goza de tranquilidad.
Proceso Jalisco entrevistó al dirigente el martes 16, un día después de que un comando levantó a seis personas de un restaurante en la avenida principal de Puerto Vallarta. No obstante, sobre el caso de Hostotipaquillo el dirigente priista afirma:
“Hay hechos aislados. En el caso que usted menciona sí hubo algún problema que se hizo del conocimiento de las autoridades correspondientes, pero no ha pasado a mayores… y el caso de Vallarta, que al parecer es un caso de ajuste de cuentas, difícilmente puede considerarse como una alteración de la tranquilidad que está viviendo el estado en términos de seguridad pública.”
Velázquez Hernández sugiere comparar la situación de Jalisco con la de otros estados para corroborar que aquí hay “una gran tranquilidad y un buen manejo” de la seguridad.
Al preguntarle si conoce más casos de presiones o amenazas de grupos delictivos contra alcaldes de su partido o funcionarios de los ayuntamientos, el dirigente priista precisa que de los 62 gobiernos municipales que encabezan solamente se han presentado dos casos como los mencionados:
“Se dieron el caso de Ahualulco de Mercado y este incidente (de la síndico de Hostotipaquillo); no he tenido más información en este sentido.”
El 1 de marzo de 2016, el presidente municipal de Ahualulco de Mercado, Víctor Eduardo Castañeda Luquín, fue atacado a balazos mientras viajaba a bordo de una camioneta blindada que le proporcionó la FGE a partir de que recibió amenazas de muerte.
Castañeda Luquín circulaba en una camioneta Ram negra por la calle 5 de mayo, donde está la Comisaría de Seguridad Pública del municipio, cuando se topó con unos sujetos a bordo de un auto Audi A4 blanco, una Jeep Grand Cherokee y un Camaro, quienes le dispararon.
En el lugar se localizaron aproximadamente 30 casquillos de bala. No era la primera vez que atentaban contra el alcalde, quien fue secretario del ayuntamiento en la administración anterior. Días antes de tomar posesión, el 1 de octubre de 2015, su domicilio fue rafagueado. Sólo se reportaron daños materiales.
El dirigente estatal priista pide a las autoridades de su partido que reporten a las autoridades cualquier tipo de amenaza para evitar la alteración de la tranquilidad; además, señala que su instituto político debe ser riguroso al elegir a sus candidatos para garantizar que no tengan ninguna relación con el crimen organizado, ya sea en el financiamiento de sus campañas o en la integración de los gobiernos.
A su vez, Ileana Esparza, regidora del Partido Acción Nacional (PAN), asegura que el problema de Hostotipaquillo es la pobreza: “El pueblo está muy pobre; si hubiera el problema del narcotráfico la gente estaría alivianada”.
Es más, dice que las historias del narcotráfico y la vinculación de la población en las actividades ligadas a esa actividad delictiva quedaron en el pasado, pues en la actualidad no se sabe que los jóvenes opten por trabajar en la producción o venta de enervantes.
Acerca de la ausencia de la síndico y de su esposo por la irrupción del grupo armado en su casa, la panista dice que esto último no lo sabía, pero revela que tuvo contacto telefónico con Mejía Peña y le dijo que ella “va a regresar”.
Entre tanto, dice Esparza, el presidente municipal les hizo saber a los regidores que la síndico “tuvo algo que hacer”, por lo cual se ha justificado su ausencia en las reuniones de cabildo durante estos meses.








