Poco después de conocerse el plagio de Jesús Alfredo Guzmán Salazar y varios de sus acompañantes por un grupo armado, algunos testigos consultados por Proceso Jalisco cuentan lo que vieron la madrugada del lunes 15 en el restaurante La Leche, de Puerto Vallarta.
PUERTO VALLARTA.- “Los entregaron”, coinciden varios testigos del levantón de seis personas en el restaurante La Leche, de esta ciudad, el lunes 15.
La Fiscalía General del Estado (FGE) atribuyó el ataque al Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y confirmó que entre las víctimas estaba Jesús Alfredo Guzmán Salazar, El Alfredillo, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán Loera, líder del Cártel de Sinaloa.
Desde una semana antes, el lunes 8, Jesús Alfredo Guzmán Salazar se hospedó con una decena de personas en el hotel Marriott que se ubica en Paseo La Marina Norte 435, frente a la playa y a unos pasos de La Marina Vallarta, en una zona con tiendas de lujo, cafeterías, un campo de golf y restaurantes. El costo por noche en ese hotel va desde 2 mil 700 hasta 4 mil 200 pesos.
El domingo 14 se hizo desde el Marriott una reservación en el restaurante La Leche Almacén Gourmet, conocido localmente como “el lugar de la vaca”, en el bulevar Francisco Medina Ascencio, kilómetro 2.5 de la zona hotelera. Del hotel al restaurante son sólo 10 minutos en auto.
Con el fin de celebrar la despedida de soltera de su prima Esmeralda, Jesús Alfredo Guzmán y otras 14 personas arribaron al lugar, que en su sitio web se promueve como un establecimiento de “un estilo único, minimalista… una atmósfera monocromática que busca que cada comensal despierte sus sentidos al interactuar con estimulantes platillos en un espacio concebido como un lienzo, el cual será intervenido por la cocina del chef Alfonso Cadena”.
Este semanario intentó ponerse en contacto con Ignacio Cadena, padre de Alfonso, para recabar su testimonio de los hechos y la forma en que afectó su negocio (que fue clausurado), pero no fue posible.
Uno de sus familiares, Ignacio Valenzuela, dijo que su tío Ignacio Cadena no se encuentra en condiciones de dar una declaración, luego de que, ya en la madrugada del lunes 15, un grupo de sujetos con armas largas irrumpió en el restaurante y privó de la libertad al menos a seis personas, entre ellas Guzmán Salazar.
En el restaurante La Leche se ve continuamente a cantantes, actores y futbolistas famosos. Según se publicita en su cuenta de Twitter @lalechevallarta, se ubica en el “Top 10 de los mejores restaurantes de México”. Uno de sus propietarios es el chef, Alfonso Cadena, quien se asoció con su padre, Ignacio Cadena Beraud, y sus hermanos Ignacio e Eugenio.
Cadena Beraud es cuñado y socio de Arcadio Valenzuela Valenzuela. Este último fue señalado de tener una estrecha relación financiera con los empresarios tapatíos Javier y Eduardo Cordero Staufert, presuntos cómplices del narcotraficante Rafael Caro Quintero, fundador del Cártel de Guadalajara (Proceso 441).
Arcadio Valenzuela y Cadena Beraud se convirtieron en socios de Valco Inter Jet, S.A. y Desarrollo Turístico Los Tules, S.A.
Aunque al principio se informó en varios medios que se trataba de un “secuestro masivo” y que había 16 víctimas provenientes de Sinaloa, Nayarit y Jalisco, la noche del martes 16 el fiscal general, Eduardo Almaguer Ramírez, declaró que en realidad eran seis o siete.
En el lugar se aseguraron cinco vehículos que pertenecían a los plagiados, todos blancos, de modelo reciente y con vidrios polarizados. Se trata de una Range Rover placas JMP 7500; un Cadillac Escalade placas JMN 1256; un Honda CRV con las placas VRF 5919 de Sinaloa; una Jeep Limited, placas RGC 6892 de Nayarit; y una Dodge Charger placas JYR 3071 que tiene una “burrera” como defensa.
Almaguer Ramírez declinó a revelar la identidad de las víctimas; se limitó a decir que entre los desaparecidos está el encargado de una empresa de seguridad privada que opera en Nayarit y Jalisco, quien conducía la camioneta Range Rover con un número de registro falso, así como un empresario que podría tener negocios en ambos estados.
Fuentes extraoficiales indicaron que el conductor de la Range Rover es el prometido de Esmeralda y el otro un exescolta del exgobernador Emilio González Márquez.
Las nueve mujeres que estaban en la mesa de Guzmán Salazar no fueron agredidas. Los seis hombres fueron subidos una camioneta Suburban blanca y otra Tacoma, después los condujeron al sur, hacia el camino de Mismaloya. Los testigos señalan que en las camionetas iban aproximadamente 10 sujetos armados.
El 16 de agosto, en breve rueda de prensa, Almaguer Ramírez informó que la FGE había identificado a cuatro de los plagiados: Juan Daniel Calva Tapia, de 53 años; Josias Nahujali Rábago Borbolla, de aproximadamente 35; Víctor Galván Ureña, de 46, y Jesús Alfredo, de 29.
Éste último es originario de Zapopan, Jalisco. Nació el 17 de mayo de 1986, es hijo de María Alejandrina Salazar Hernández y de El Chapo. Sobre Guzmán Salazar pesa una acusación del Tribunal del Distrito Norte de Illinois, Estados Unidos, por conspirar para ingresar drogas junto con El Chapo, Vicente Zambada Niebla, Vicente Zambada García, Felipe Cabrera Sarabia, Germán Olivares, Tomás Arévalo Rentería y otros, según el expediente e1:09-CR-0038.
La Fiscalía en Chicago cuenta con grabaciones donde presuntamente Jesús Alfredo hace negociaciones respecto de esas actividades con los gemelos Pedro y Margarito Flores.
Operativo preciso
Taxistas que se encontraban afuera del restaurante La Leche y meseros del lugar, quienes pidieron se reservara su nombre por seguridad, indicaron que en apariencia todo estaba preparado para el levantón.
Uno de los testigos relata que alrededor de las 12:45 de la madrugada del lunes 15 “llegaron como tres camionetas con sujetos fuertemente armados, que entraron al restaurante muy seguros y violentos”.
Elementos de la FGE les advirtieron a los meseros que no deben hablar con la prensa, pero uno de ellos afirma que el grupo de Guzmán Salazar estaba integrado por “siete hombres, acompañados de ocho mujeres. Estuvieron comiendo y bebiendo de lo mejor, por lo menos cuatro horas”.
Agrega: “Todo parece indicar que uno de los acompañantes adentro, y un escolta de los que cuidaban fuera del restaurante, pasaron información de que Jesús Alfredo estaba bien acompañado y celebrando”.
Otro de los testigos comenta que los secuestradores “sabían a lo que iban: a cabronazos los sacaron (del restaurante) y los metieron a las camionetas”.
Uno más detalló: “Los entregaron. Los escoltas era como cuatro o cinco. Unos cuidaban dentro de los carros, otros afuera, fumando, pero ni el intento hicieron de defender (a sus jefes), no hicieron frente (a los atacantes): en cuanto llegaron los hombres armados los escoltas huyeron, y qué bueno, porque se hubiera armado una balacera”.
Taxistas que estaban afuera del restaurante cuando ocurrieron los hechos dicen que hablaron a los teléfonos de emergencia por lo menos en tres ocasiones para avisar que gente armada se había llevado a varias personas en unas camionetas. Calculan que pasaron entre 15 y 18 minutos para que llegara la policía, con lo que a decir de uno de los choferes ésta “dio tiempo suficiente para que huyeran” los plagiarios.
Fuentes del gobierno federal señalaron a la agencia Apro que en el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) se tenía información de que Iván y Alfredo Guzmán Salazar solían visitar lugares públicos en zonas muy habitadas con un grupo de “francotiradores” y guardias de entre ocho y 10 personas, por lo que están sorprendidos del eficaz operativo para secuestrar al Alfredillo. Los perpetradores sabían el lugar y la hora indicados, además de deshabilitar al grupo de escoltas que habitualmente acompaña a los dos hijos del capo sinaloense, o bien estaban enterados que ese día el cuerpo de protección no estaba en funciones.
El juego de las imágenes
La agencia Apro informó que la periodista Anabel Hernández tuvo contacto con personas vinculadas a la familia Guzmán, quienes le aseguraron que Iván Archivaldo también se encontraba en el festejo, pero salió del restaurante momentos antes de que el comando llegara al lugar.
Una cuenta de Twitter que presuntamente pertenece a Iván Guzmán publicó el martes: “No pasa nada”, luego de que se difundiera la versión de que él se encontraba entre los secuestrados. Al día siguiente, alrededor de las 2 de la mañana, emitió otro tweet que decía: “Gente sin que hacer, primero era yo el levantado después mi carnal @_AlfredoGuzman_ ya no hallan cómo sacar dinero del apellido Guzmán”.
Al ingresar a la presunta cuenta de Twitter de Jesús Alfredo Guzmán Salazar, aparecen como foto de portada varias camionetas, dos blancas y tres negras; las dos primeras con características similares a las que confiscó la autoridad.
A la reportera Anabel Hernández sus fuentes también le aseguraron que entre los plagiados estaría otro primo de los Guzmán Salazar, José Manuel Díaz Burgos –hijo de Emilio Díaz Guzmán–, así como el prometido de Esmeralda, un empresario de Colima, de entre 35 y 38 años.
Según la versión que ofreció la fuente consultada por Apro, la hermana de José Manuel logró escapar del comando junto con Esmeralda y el resto de las mujeres.
En el sitio web El Blog del Narco comenzaron a circular fotografías del momento en que Jesús Alfredo Guzmán Salazar es sometido por hombres armados, al igual que sus acompañantes. Almaguer Ramírez declaró que las imágenes eran reales y que investigaría quién las filtró.
La noche del miércoles 17 se filtró también un video de 37 segundos que muestra el momento en que el comando entra en el restaurante y se dirige a la mesa de Jesús Alfredo y sus acompañantes. También se observa a un joven que habla por teléfono celular mientras pasan cuatro hombres armados, y cuando pretende salir, un quinto sujeto lo detecta y otro más le apunta con su pistola. Segundos después se enfoca al grupo armado cuando obliga a cinco de los comensales a arrodillarse y llevarse las manos a la nuca.
El fiscal general informó que poco antes de la llegada del comando armado uno de los presentes salió abruptamente del restaurante.
El mismo día 17 la periodista Denise Maerker divulgó una fotografía que presuntamente contenía uno de los celulares recuperados por la FGE en Puerto Vallarta, en la que se aprecia a la actriz Kate del Castillo sonriendo junto al Alfredillo. La foto correspondería al día en que la actriz se reunió con El Chapo, en octubre de 2015.
Almaguer Ramírez advirtió de nuevo que investigará quién filtró el video porque tendría responsabilidad penal.
En el restaurante la FGE aseguró seis teléfonos y dos memorias USB. Por lo pronto, investiga quiénes abordaron dos vuelos privados que salieron la mañana del lunes de Puerto Vallarta, uno rumbo a León y otro a San Luis Potosí.
La mañana del jueves 18, el gobernador Aristóteles Sandoval ofreció una rueda de prensa al finalizar una reunión con empresarios, hoteleros y restauranteros. Allí dijo que su administración no permitirá que las disputas entre organizaciones criminales afecten la imagen de Puerto Vallarta. “No escondemos, no minimizamos los hechos (…) se actúa con información oportuna para que no se tergiverse la información y no se especule lo que no existe”, añadió.
Cuando se le preguntó si el gobierno del estado cuenta con alguna estrategia para contener las posibles reacciones violentas del Cártel de Sinaloa, Sandoval Díaz respondió:
“Por supuesto que estaremos preparados con protocolos, con vigilancia. Y en este momento, no vamos adelantar vísperas, estamos preparados. Tendremos desde sistemas de inteligencia, información y tecnología en coordinación en los tres ámbitos de gobierno, y vigilancia y mucha coordinación en algunas regiones y zonas específicas de Puerto Vallarta, garantizándole al turista (su seguridad para) que nos visite”.








