Limón García Récord de despidos

En 10 meses de gobierno, la alcaldesa María Elena Limón García, de Movimiento Ciudadano, ha despedido a 600 empleados municipales para colocar a familiares y amigo suyos. El ejemplo ha cundido entre los regidores de su partido. Sin embargo, quien se ha destacado por sus arrebatos es David Rubén Ocampo Uribe, el coordinador general de Administración e Innovación Gubernamental, quien, según él, tiene “mucho poder”.

Exempleados del ayuntamiento de San Pedro Tlaquepaque acusan a la alcaldesa María Elena Limón García de despidos injustificados, presunto desvío de recursos, pero sobre todo de nepotismo.

La emecista Limón García, dicen los inconformes, contrató, subió de escalafón o mejoró el sueldo a sus sobrinos Francisco Javier, José Inés, César Arturo e Irma Yolanda Reynoso Mercado, quienes son hijos de su media hermana Agustina Mercado.

El padre de Agustina es Agustín Mercado y su madre es Rosa García, la misma que procreó a María Elena Limón.

Antes de que su tía llegara al ayuntamiento, los tres primeros ya eran funcionarios en Tlaquepaque. El primero fungía como director de Eventos y Servicios Especiales; el segundo como jefe de audio en la misma área, y el tercero como técnico especializado en el Departamento de Inspección Ambiental.

Limón García gestionó el aumento de sueldo para César Arturo y José Inés, mientras que Francisco Javier fue nombrado director de Mantenimiento de Vialidades y Pavimentos a partir de la segunda quincena de octubre del año pasado, según la nómina publicada en transparencia.

César Arturo ganaba 20 mil 484 pesos mensuales netos, hoy cobra 22 mil 308; José Inés pasó de 5 mil 326 a casi 11 mil, y Francisco Javier, de 13 mil 364 a 22 mil.

Con respecto a Irma Yolanda, el pasado 4 de julio, durante la sesión extraordinaria del DIF Tlaquepaque, los integrantes del patronato la nombraron directora del sistema, en sustitución de la cuarta directora del organismo, Margarita Amada Quintero Puga, quien ocupó el cargo del 3 de febrero al 4 de julio. Las tres anteriores fueron Margarita Romero Velázquez, Eurídice Paredes Jaramillo y Silvia Arias, en ese orden.

Según expuso José Luis Azanza García, excontralor y actual coordinador de Proyectos Especiales de la presidencia del DIF, Quintero Puga dejó el cargo luego de que se le detectaron varias deficiencias en las “órdenes de pagos y facturas y órdenes de compras, en el cumplimiento de estados financieros de forma mensual, así como irregularidades en los Centros de Atención Infantil Comunitarios”.

El secretario del ayuntamiento, Gustavo Flores Llamas, fue quien propuso a Quintero presentar su renuncia con carácter de irrevocable porque, dijo, “de ninguna manera podemos ser cómplices, ni solapar esas inconsistencias”.

De acuerdo con el acta de la sesión extraordinaria, Quintero rechazó las acusaciones y señaló que si existían irregularidades, eran responsabilidad de la directora financiera Lourdes Luévano Mercado –prima hermana de los hermanos Reynoso Mercado–, “quien nunca presentó ningún estado financiero”; asimismo mencionó que ninguna de sus tres predecesoras en el cargo autorizó transferencias bancarias ni emitió cheques.

Otra prima hermana de los Reynoso Mercado es Margarita Guadalupe Barba Reynoso. Ella labora en el área de Trabajo Social del DIF Tlaquepaque y cobra 23 mil 820 pesos brutos cada mes.

El esposo de Irma Yolanda, Demetrio Cortés González, ingresó a la nómina por honorarios en enero pasado al departamento de Inspección de Reglamentos con un sueldo mensual neto de 6 mil pesos.

Por su parte, la presidenta del DIF, Miriam Alejandra Vázquez Casillas, quien asumió el puesto en diciembre pasado, es esposa de Carlos de León Limón, hijo de la alcaldesa.

Antes de llegar a ese cargo, durante la sesión de la instalación del patronato del organismo, el 5 de octubre de 2015, Vázquez Casillas fue nombrada coordinadora de Finanzas, sin cumplir con el perfil, pues es mercadóloga. Laboró un par de meses en el área de administración de la dependencia con un sueldo mensual bruto de 17 mil 150 pesos.

Un primo suyo, Édgar Fernando Hernández Casillas, también trabaja en el área de administración del DIF Tlaquepaque, donde cobra 8 mil 32 pesos al mes.

Y sigue la lista

Otro pariente de Limón García beneficiado es Luis Bernardo de León Mercado, hijo de un hermano del exesposo de la alcaldesa y primo hermano de Carlos de León, quien desde enero pasado se desempeña como inspector de mercados y espacios abiertos. Su sueldo es de 6 mil pesos mensuales y cobra por honorarios.

También está Susana Ivette Hernández Ibarra, exesposa de Carlos de León, directora de Relaciones Públicas, con una percepción mensual bruta de 25 mil 438 pesos.

Un hermano de la alcaldesa, José Limón García, trabajaba en el ayuntamiento desde la administración anterior como promotor en la dirección de Cultura con un sueldo bruto de 5 mil 917 pesos quincenales. Cuando María Elena llegó, lo nombró director de Cementerios.

La alcaldesa también colocó a Francisco Javier Apecechea Álvarez, sobrino de su novio Ramón Álvarez, como jefe de Desarrollo Social en el DIF Tlaquepaque, aunque fue despedido en mayo pasado por incompatibilidad de horarios, pues también labora como secretario técnico “A” en la dirección de Administración y Recursos Humanos del Congreso local.

Y aunque Apecechea Álvarez recibió tres meses de su sueldo como liquidación, así como las partes proporcionales de aguinaldo y la prima vacacional, la actual presidenta del organismo, Miriam Alejandra Vázquez Casillas, lo recontrató. Para evitarle problemas laborales, le modificó su horario.

Ignacio Núñez Tavares, “amigo de muchos años” de Limón García también llegó al área jurídica del DIF Tlaquepaque, pero fue despedido por negligencia. Sólo “se dedicó a dormir”, según los exempleados, lo que provocó que se perdieran 30 juicios.

Pese a ello, Limón García envió un mensaje a la directora del organismo asistencial para abogar por Núñez Tavares, pues es una persona leal; “yo le tengo una gran estima, es un amigo de muchos años”, dijo.

Otro recomendado de Limón García es el coordinador general de servicios médicos municipales, Álvaro Germán Salcedo Núñez. El funcionario cumple “a medias con su encargo”, que requiere su presencia las 24 horas del día.

Salcedo tiene un nombramiento de médico especialista eventual en el Seguro Popular con un sueldo mensual de 23 mil 870 pesos, y el horario que debe cubrir es de 8:00 a 15:00 horas.

A mediados de diciembre pasado, el coordinador de la fracción edilicia del PRI, Luis Córdova Díaz presentó ante la Fiscalía General del Estado una denuncia por nepotismo en contra de María Elena Limón.

Argumentó que la alcaldesa violó la Ley de Servidores Públicos que establece que un funcionario de primer nivel debe “abstenerse de intervenir en el nombramiento, contratación o promoción, por sí o por conducto de otro servidor público, a personas que tengan parentesco consanguíneo o por afinidad hasta el cuarto grado”.

Los regidores emecistas siguieron el ejemplo de la alcaldesa. La regidora y presidenta de la Comisión de Desarrollo Social y Humano, Lourdes Celenia Contreras González, por ejemplo, tiene en la nómina a su esposo, Rodolfo Castellanos Báez, director de delegaciones y agencias municipales, con un sueldo de 25 mil 534 pesos, así como a su cuñado, Enrique Castellanos, quien desde enero pasado cobra por honorarios 6 mil al mes como auxiliar administrativo en el área operativa del rastro.

De manera similar, la regidora Mirna Citlalli Amaya de Luna colocó a su cónyuge, Jesús Adrián Flores Rentería, como jefe de departamento de maquinaria pesada. Su sueldo mensual bruto es de 17 mil 794 pesos.

Su colega Silvia Natalia Islas tiene a una hermana y a un hermano de su esposo: Enedina y J. Guadalupe Alcantar Soto. La primera es auxiliar administrativa en el área de bibliotecas con un sueldo de 6 mil pesos mensuales brutos; el segundo es chofer del área administrativa de Cementerios, donde le pagan 5 mil.

Islas también metió a la nómina del DIF Tlaquepaque a su hija Xóchitl Lizzet Alcantar Islas como encargada del área médica con percepciones de 15 mil 660 pesos, y a su hermano Alberto Abraham Islas, a quien acomodó como oficial mecánico en la dirección de Parques y Jardines con un sueldo por honorarios de 8 mil pesos.

Los despidos

Durante su administración, que se inició el 1 octubre de 2015, María Elena Limón ha despedido al menos a 600 empleados del ayuntamiento presuntamente de manera injustificada, mientras que en el DIF Tlaquepaque se contabilizan 70, de los cuales 40 presentaron demanda ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje.

Entre los afectados se encuentran el contralor José Luis Figueroa Meza; la encargada de donativos, Gloria Margarita Padilla Topete; el director jurídico, Fernando Alonso Macías, y la directora general, Margarita Amada Quintero.

Del área de informática, Giovanni Fabián Arceo Núñez; la titular de los Centros de Desarrollo Comunitario, Dolores Monserrat Santana; la encargada de la jefatura de Adultos Mayores, Beatriz Echavarría Gutiérrez, a quien, para no indemnizarla le ofrecieron un nombramiento en el área de revisión de Mercados y Tianguis.

En Protección a la Infancia Rocío Cárdenas Siordia conservó su trabajo gracias a que tenía un contrato de prestación de servicios que vence este mes.

Margarita Padilla, Alonso Macías y José Luis Figueroa acudieron ante la fiscalía general a presentar una denuncia contra David Rubén Ocampo Uribe, quien se ostenta como coordinador general de Administración e Innovación Gubernamental del ayuntamiento de San Pedro Tlaquepaque, a quien acusan de abuso de autoridad, peculado y usurpación de funciones.

Entre junio y julio, Ocampo cesó a seis trabajadores del DIF. El funcionario recurrió a policías municipales y los obligó a firmar sus cartas de renuncia bajo amenazas; a varios de ellos les dio su cheque de indemnización.

En su querella, Macías sostiene que, el pasado 24 de junio, por la mañana, llegó a su oficina Mónica Elizabeth Jara Ávalos, asistente de presidencia del DIF Tlaquepaque. Le pidió que la acompañara y que le hiciera entrega de su celular en virtud de que era requerido por Ocampo, quien se encontraba en la oficina de la presidencia del organismo asistencial.

Cuando Macías llegó, vio a dos elementos de seguridad pública. Dentro estaban Quintero Puga –quien aún era la directora general del DIF Tlaquepaque–, y Lourdes Mercado Luévano, entonces directora de Finanzas y Ocampo Uribe.

“Tomé asiento e inmediatamente se dirigió a mí David Ocampo, manifestándome que ya no requería mis servicios –cuenta–. Le respondí que él es externo al organismo público para el cual laboro. Me comentó que ese no era mi asunto.”

Ocampo le dijo que “tenía mucho poder” y le entregó una hoja blanca y una pluma y le dictó lo que debía decir su renuncia como jefe de jurídico del sistema DIF Tlaquepaque. Le ordenó dirigirla a la directora del organismo, pero Ocampo insistió en que firmara su renuncia.

A cambio, le prometió un nuevo puesto dentro del ayuntamiento –pero no cumplió– y le dio un cheque con el número 0002745 por 54 mil 612 pesos, aunque el documento menciona que debió ser por 64 mil 612 pesos.

En el caso Padilla, tras obligarla a redactar su renuncia, le dio el cheque número 0002746 por 62 mil 405 pesos fechado el 28 de junio, pero ella lo recibió dos días después.

Con respecto a Figueroa, Ocampo lo amenazó con despedir a su hermano Francisco Javier, quien labora en el área de odontología del DIF o fincarle alguna responsabilidad.

Cuando le pidió la renuncia, Ocampo le ofreció el cheque de HSBC número 0002744 por 74 mil 170 pesos fechado el 28 de junio de 2016. Como no aceptó, el funcionario le entregó otro, el número 0002757, por 81 mil 180 pesos.

Además de los despidos, el DIF Tlaquepaque acumula los juicios interpuestos por María de Jesús López, María Elena Ledezma, Mónica Parra, Raúl Armenta y Lizeth Martínez, quienes reclaman 5 millones 92 mil 621 pesos por salarios caídos. Las cinco fueron despedidas de manera injustificada en 2010, y aunque las reinstalaron, volvieron a correrlas.