Desprotección ciudadana ante la inseguridad en Querétaro

Señor director:

Me permito rogarle incluir el presente documento en la sección Palabra de Lector de su prestigiado medio para hacer patente mi enérgica protesta ante la delicada situación de inseguridad que se vive en el estado de Querétaro y la inacción de las autoridades al respecto.

Mientras el gobernador Francisco Domínguez (Pancho, como le gusta llamarse a sí mismo) gasta cientos de miles o millones de pesos del erario en viajes como su reciente gira por Europa, el estado de Querétaro se encuentra en manos de la delincuencia.

De acuerdo con datos de Semáforo Delictivo (www.semaforo.com.mx), la entidad es un foco rojo en robo a vehículos, casas-habitación y negocios, así como en delitos con lesiones, al tiempo que los casos de violación alcanzan índices preocupantes. Todos estos delitos no han hecho sino aumentar de modo alarmante en los últimos meses, sin que a nadie parezca preocuparle, al menos no al señor Pancho Domínguez, quien puede irse a Europa con todo y cuates, con todo pagado por nosotros, en tanto que los ciudadanos aquí padecemos a la delincuencia en carne propia y en nuestros bienes.

En las últimas semanas he sido víctima de robo en dos ocasiones. Ante hechos como éste las autoridades no aparecen o lo hacen sólo para hacernos perder el tiempo a los ciudadanos y ahondar con ello nuestro sentimiento de impotencia. Las policías municipales y el Ministerio Público se encuentran en condiciones lamentables y es penoso tener que recurrir a ellas como víctimas y atestiguar que son la representación clara del olvido y del abandono en que las autoridades (como el gobernador y los presidentes municipales) tienen el problema de la inseguridad.

El personal del MP y los peritos sobresalen por su informalidad, por su preparación cuestionable y por su insensibilidad ante los ciudadanos; se limitan a mal mecanografiar y a tomar fotografías sin sentido alguno; nadie porta gafete ni identificación, y mucho menos algún uniforme que les confiera seriedad. Los mecanismos de investigación para la identificación de responsables y el resarcimiento de daños son inexistentes, con lo que la impunidad se ahonda y se alienta a la delincuencia.

Me cuento entre los ciudadanos que cumplen con sus obligaciones y pagan puntualmente sus impuestos, pero lo que recibimos a cambio es el embate de la delincuencia y la indiferencia de las autoridades, que no están trabajando para nosotros. (Carta resumida.)

Atentamente

Dr. Lorenzo Álvarez R.