En septiembre de 2013 apareció la primera señal de Excélsior TV ligada al periódico del mismo nombre. Se transmitía por cable. Básicamente noticioso, permaneció como tal en analógico hasta que salió del aire en diciembre de 2015. Por su parte Canal 28, otorgado al Grupo Imagen en 2007, también apagó su señal analógica, y prendió la digital: Ahora se encuentra en el 27 del dial, mismo que en octubre de 2015 reemplazó al antiguo Canal 28 para ser cabeza de la red de Cadena Tres, actualmente en el 27.1 de la TDT.
El pleno del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) había aprobado autorizar a Cadena Tres I, S.A. de C.V. los canales para usar, aprovechar y explotar bandas de frecuencias del espectro radioeléctrico para la prestación del servicio público de televisión radiodifundida digital para uso comercial, otorgado con motivo de su participación en la licitación de una cadena nacional de televisión.
En su momento las mudanzas requirieron despidos y enroques de personal. El canal ha quedado como noticioso y de tele ventas en las 24 horas que transmite. Agrega algunos programas de análisis como Dinero, No tires tu dinero, deportes. En este esquema las repeticiones son indispensables, pues no hay reporteros suficientes para producir notas diferentes a lo largo de toda la emisión.
El periodismo de Excélsior TV es plano. Los conductores leen las notas como se hacía hace 50 años, al tiempo que insertan imágenes breves, producto de grabaciones que se reparten a todos los informativos televisados o en internet. La temática va de los chismes de los famosos a las palabras del presidente y los funcionarios. No faltan las apostillas sobre el “caos vial” provocado por las marchas, lugar común ya sin efecto en la audiencia.
Los segmentos informativos son breves, aunque se notan lentos. Infrecuente, una nota investigada a fondo, con varios puntos de vista, datos y color. La gran mayoría resultan boletines redactados al estilo de un periódico sin lectores, dirigido a alabar a quienes compran publicidad, a difundir banalidades y a servir como presión para obtener favores, traer agua al molino de los negocios del grupo, mantener la imagen de un gobierno y un país al gusto de los gobernantes en turno.
Imposible que Excélsior TV haga periodismo independiente, pese a los buenos periodistas con los que cuenta. La marca de agua del grupo que lo compró –el Grupo Empresarial Ángeles de Olegario Vázquez Raña– aparece a trasluz, lo limita hasta dejarlo en una cadena de noticias menos eficaz que sus antecesoras, por ejemplo CNN.
Cadena Tres está construyendo unos enormes estudios en el sur de la ciudad, aprovechando el terreno que fue de la tienda Hermanos Vázquez. Es posible que en ellos se produzca otro tipo de contenido que pueda hacer competitivo en materia de audiencia a un canal que por lo pronto es aburrido, prescindible, pues no se destaca entre todos los demás con algún rasgo original.








