Ruido Fest 2016: Cultura musical latina en Chicago

En tiempos en que la ascendencia mexicana –y latina– como componente de la sociedad de Estados Unidos ha sido cuestionada mediáticamente por el magnate Donald Trump, México y Latinoamérica han encontrado un eco musical contestatario de relevancia en Chicago, Illinois: el Ruido Fest, que se celebrará en esa ciudad entre el viernes 8 y el domingo 10 de julio.

El festival, que se efectúa por segunda ocasión, es un homenaje de ruido presente a sus bandas emblemáticas y a su público aguerrido.

Organizado por un grupo de promotores mexicanos y estadunidenses, este evento adquirió, en escasos dos años, la relevancia de un festival internacional capaz de dialogar de tú a tú con otras celebraciones emblemáticas de “La ciudad de los vientos”, como Riot Fest y Pitchfork, gemas de los festivales veraniegos; pero también con el Vive Latino y las versiones Lollapalooza de Argentina, Brasil y Chile.

La escena musical latina en los Estados Unidos y particularmente en Chicago ha tenido en las décadas recientes un amplio impacto cultural, afirmativo a través del lenguaje y de los colores musicales de sus hibridaciones, en la que colaboran estaciones de radio públicas, privadas, de fundaciones y universidades, entre ellas muy activamente la local Vócalo; canales televisivos como Univisión y Telemundo –este último, patrocinador del Ruido Fest–; medios escritos como el periódico cultural bimensual Contratiempo, 8 semanarios en español, y un diario, Vívelo Hoy, del grupo Chicago Tribune, también vinculado al festival, además de la presencia de publicaciones de rock hispano como La banda elástica y de promoción “hormiga” de bandas, promotores, activistas culturales y dj’s locales.

También influye en ello que algunos espacios escénicos (venues, no antros o bares), con programación de bandas de rock en español, han consolidado desde los años ochenta las labores de promoción cultural y artística de grupos de rock hispanos. Así, se gesta y mantiene activa una audiencia que se congrega entre la nostalgia del movimiento “Rock en tu idioma” y las nuevas generaciones, más cercanas con la aparición mediática de fenómenos del rock latino admitidos por la industria, incluso nominadas o ganadoras del Grammy.

El rock latino en Chicago ha llamado la atención a tal nivel que en 2015 Eduardo Calvillo y Carlos Martínez, además de promotores del Riot Fest (que congrega lo mejor de rock internacional), gestaron la posibilidad, por el puro amor a la música, de formalizar un gran festival de rock hispano que hiciera ruido. Calvillo, conocido en Chicago como DJ Resistol Cincomil, ha sido una pieza clave para esta consolidación, de la mano de Martínez, animando muchísimos conciertos desde las tornamesas y en la barra radiofónica que mantiene desde hace varios años en la Radio Pública de Chicago. Sus lazos establecidos largamente con gente de la industria anglo, les permitió organizar su primer versión el año pasado.

En 2016, Ruido Fest, a decir de ambos, busca mostrar no sólo la vigencia de bandas de rock estelares, de amplia trayectoria en Hispanoamérica, y en el mercado anglo y europeo como Panteón Rococó, La Maldita Vecindad y Fabulosos Cadillacs (quienes respectivamente cerrarán las jornadas de viernes 8, sábado 9 y domingo 10), sino también de grupos emblemáticos como Aterciopelados de Colombia, Los Pericos de Argentina, o Riesgo de Contagio y Cuca de México. A la par, los promotores dan un paso hacia la diversidad horizontal en el gusto de nuevos públicos, con la presencia estelar de las compositoras Natalia Lafourcade, Carla Morrison y Mon Laferté, incorporando asimismo a La Santa Cecilia, agrupación angelina ganadora del Grammy.

La palabra México –que tanto se le atraganta a quienes esgrimen la supremacía racial en tiempos electorales–, tendrá oportunidad de desdoblarse musicalmente a través del Instituto Mexicano del Sonido, Jenny & The Mexicats, o bien Mexrissey, en un sentido de afirmación cultural al que han apostado sin miedo alguno los organizadores:

“Nos interesa que se muestren, por una parte, figuras consolidadas, y por otra bandas emergentes y también grupos locales que conforman en conjunto una amplia gama de sonidos, épocas y subgéneros de la gran nación latinoamericana”, afirman en entrevista telefónica.

Algunas de las nuevas voces que han mostrado originalidad a lo largo del continente, seguramente pondrán entre el feedback de los amplificadores y un público entregadísimo, ferviente y de dinámica gozosa –características propias de los migrantes latinoamericanos–, un ambiente de libertades festivas en el Parque Addams /Medill, situado en las inmediaciones del barrio mexicano de Pilsen.

Fieles al estilo que gesta la cultura incluyente y diversa de México y Latinoamérica, una carpa de muestras artísticas y culturales estará dispuesta para la visita del público durante los tres días del Ruido Fest, que continúa en crecimiento y que por su importancia en contenidos y presencias se convierte ya en la principal muestra de la cultura musical latinoamericana en un país no hispano. La “ñ” del español y la “x” de México trasladarán su enjundia a los jardines de Xicago.

Por lo pronto, sus organizadores insisten:

“El gusto de hacerlo surge por la buena música, para honrar las herencias musicales que conforman la identidad de los migrantes latinos de Chicago, aunque también esperan la presencia de público cercano al rock en español, de todas las latitudes de los Estados Unidos, sin importar el color de su piel, origen, ni su lengua originaria.”

Información adicional sobre el Ruido Fest en www.ruidofest.com.