Primera retrospectiva de Best Maugard

Según el pintor Adolfo Best Maugard (1891-1964) “los elementos primarios de casi todos los pueblos, en sus primeros intentos de arte, son o se pueden reducir a variantes o derivaciones de la recta y el círculo”.

Con esa idea el artista –quien fue el primer titular de la Dirección de Dibujo y Artes Manuales de la Secretaría de Educación Pública (SEP) fundada en 1921 por José Vasconcelos– creó el Método de dibujo. Tradición, resurgimiento y evolución del arte mexicano, que terminó por ser llamado Método Best Maugard.

Desde el pasado 7 de mayo las recién remodeladas salas de exhibición del Jardín Borda albergan la primera muestra retrospectiva de este pintor nacido en la Ciudad de México, que fue también coreógrafo, profesor de arte, director de cine, camarógrafo, escritor y promotor cultural.

Curada por el investigador Arturo López Rodríguez, Adolfo Best Maugard. La espiral del arte reúne 143 obras, procedentes de 43 colecciones. Durante la inauguración el curador destacó que 20 de ellas son inéditas y permiten “conocer las facetas, evoluciones y búsquedas pedagógicas, estéticas y filosóficas de Adolfo Best, un artista culto, inventor, creador y desarrollador de teorías y fórmulas plásticas”.

Las obras, entre las cuales hay litografías, textiles, cerámicas, libros, ex votos, dibujos, se dividen en seis núcleos temáticos: El paisaje natural y el carácter mexicano 1909-1920; El nacionalismo cultural y las artes plásticas, 1920-1930; El Método de dibujo mexicano, 1917-1924; Best Maugard y el cine, 1931-1937; El rostro y la mirada, 1951-1964; y al final una galería de caricaturas hechas por Miguel Covarrubias, Carlos Orozco Romero, y Freyre.

La exposición fue posible, a decir de la secretaria de Cultura del estado de Morelos, Cristina Faesler, por la rehabilitación de las salas de exhibición del Jardín Borda a las cuales se dotó del equipo necesario para tener las condiciones de humedad, temperatura e iluminación de cualquier museo internacional, para albergar muestras de artistas como Ángel Zárraga, Best Maugard, Cisco Jiménez o Magali Lara, por citar algunos ejemplos.

Por tratarse de un recinto histórico, se colocaron mamparas en las salas a fin de que las obras no sean colgadas directamente en los muros originales.

Enseñanza posrevolucionaria

Entre las obras exhibidas, llaman la atención los retratos de gran formato de la sección “El rostro y la mirada”, en donde se pueden ver, entre otros personajes, a Emiliano Zapata o Gerardo Murillo (Dr. Atl). Best Maugard realizó esas obras poniendo especial énfasis a los ojos y miradas que parecen seguir por toda la sala al espectador.

En otra de las salas se incluye Retrato de Anna Pavlova, que en su momento fue presentado como una obra auténticamente mexicana, aunque a decir de la historiadora del arte Guillermina Guadarrama es una clara muestra de la influencia del arte oriental en la obra del artista. En su libro La construcción de una utopía. Enseñanza artística en la posrevolución (Proceso, 2066) la investigadora cita un fragmento de la entrevista que el pintor dio al periodista Juan del Sena:

“El arte nuestro está integrado por estas tres fuerzas: la del arte indígena, la del arte colonial-español y la del arte oriental que nos llegó durante más de 200 años de la Nao de China.”

El Método Best Maugard tiene también un acento en esta exposición que estará abierta en el Borda hasta el próximo 20 de agosto. Guadarrama relata en su libro que el pintor presentó su sistema a José Vasconcelos, como “una opción para la educación artística” y le aseguró que se basaba en “el retorno de lo arcaico nuestro”. El titular de la SEP lo colocó entonces al frente de la Dirección de Dibujo y Trabajos Manuales.

Pero la propuesta fue polémica. Guadarrama explica que artistas como José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros y Jean Charlot estuvieron en contra. Y menciona lo que Diego Rivera escribió:

“Desgraciadamente el método Best, una inteligente, sutil y sagaz clasificación de los elementos lineales de las artes de decoración mexicana, hubiera sido de inmensa utilidad en las escuelas industriales, en la ENBA (Escuela Nacional de Artes Plásticas) y en toda escuela superior, pero es absolutamente inadecuado para desarrollar el instinto y la imaginación del niño, pues no hace sino aprisionar su personalidad dentro de nuevos moldes.”

En cambio lo apoyaron los escritores Pedro Enríquez Ureña y Daniel Cosío Villegas, y artistas como Abraham Ángel, Rufino Tamayo y Roberto Montenegro incursionaron en él. Otros como Manuel Rodríguez Lozano, Fernando Best Pontones, Carlos Mérida, Julio Castellanos, Antonio M. Ruiz, Miguel Covarrubias, Carolina Castañeda y Rosario Cabrera, se sumaron a brigadas para impartir el método en las escuelas de México.

En efecto, quince mil ejemplares del método se repartieron en las escuelas del país hacia finales de 1923. Aunque las críticas y la salida de la SEP de Vasconcelos terminaron con él. Dejó de aplicarse en 1925. En la exposición pueden verse algunas obras en las que su autor lo utilizó.

El conjunto de obras llegará al Museo del Palacio de Bellas Artes el próximo 25 de agosto donde permanecerá en exhibición hasta el 28 de noviembre.