Filmada por Gabriel García Moreno hacia 1927 en Orizaba, Veracruz, la película silente de ficción El puño de hierro, la cual aborda el problema de la adicción a la heroína, fue restaurada digitalmente a iniciativa de la Filmoteca de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (Amacc).
Por el tema y el positivo resultado de la restauración, un 95%, el largometraje fue seleccionado para exhibirse en el XXX Festival il Cinema Ritrovato, a efectuarse del 25 de junio al 2 de julio, en Bolonia, Italia, a decir del cineasta Albino Álvarez Gómez, subdirector de Rescate y Restauración de la Filmoteca de la UNAM.
“Este encuentro fílmico es unos de los certámenes más importantes del mundo en materia de cine recuperado, rescatado y restaurado, donde se muestran materiales de distintas filmotecas, y en esta edición México, a través de la Filmoteca de la UNAM, es el único país de Latinoamérica invitado”, resalta Álvarez Gómez, miembro de la Comisión Técnica de la Federación Internacional de Archivos Fílmicos (FIAF).
La proyección de El puño de hierro en Bolonia será el martes 28 de junio en la Sala Marcello Mastroianni, a las 14 horas de ese país europeo. Es uno de los tres filmes silentes y de ficción mexicanos que sobrevivieron a la desaparición, los otros dos son: El tren fantasma (1926), también de García Moreno, y Tepeyac (1917), de Carlos E. González.
El puño de hierro de una hora 42 minutos de duración (en blanco y negro, por supuesto), trata sobre la heroína y principalmente, el opio, mostrando cómo se introduce la droga en la zona de Orizaba; la incitación a los probables adictos futuros, y lo que es un “picadero”: hay una recreación de ese lugar de consumo donde se ve a los fumadores de opio y aquellos que se están inyectando heroína. Asimismo, se ve en la cinta a quienes comercializan la droga y cómo funciona el crimen organizado.
Salvando historia
El especialista, que tomó el teléfono desde Bolonia, relata que a El puño de hierro (restaurado en un estudio de Polonia) es de los llamados “largometrajes morales”, porque formó parte de las campañas que se efectuaban en torno a la salud pública:
“Fue filmada para prevenir las adicciones a la heroína que ya eran un problema en esa época por los grandes cultivos de amapola que había en Orizaba. Esta historia parece que profetizó algo del México de hoy.
“Existe una secuencia donde un adicto a la heroína le dice a alguien que se dedica al secuestro que ya no le conviene ser secuestrador, que mejor se dedique a la venta del polvito porque ganará más dinero. También hay otra muy fuerte, donde un médico, interpretado por un actor, promueve en las plazas públicas los riesgos de la adición, pero de pronto ese médico resulta también ser un personaje que encabeza un ‘picadero’ de heroína.”
El elenco lo conforman Lupe Bonilla, Manolo de los Ríos, Ignacio y Rafael Ojeda, el niño Guillermo Pacheco, Octavio y Hortensia Valencia y Carlos Villatoro, entre otros.
“Con empresarios orizabeños, García Moreno (23 de febrero de 1897–20 de enero 1943) creó una compañía productora de películas, llamada Centro Cultural Cinematográfico que contaba con un estudio cinematográfico y un laboratorio para revelado. Ahí se filmaron varios documentales, cortos cómicos y los tres largometrajes del mismo García Moreno: Misterio (1926); El tren fantasma y El puño de hierro.
Sin embargo, la difícil situación económica que se vivía en Veracruz terminó con las expectativas de la compañía por lo que cerró sus puertas. García Moreno dejó las películas en manos de quien fungía como el tesorero de la empresa, William Mayer. Después, la familia Mayer se mudó de Orizaba a la Ciudad de México y conservó las latas de las películas: quizá 64 rollos.
Un chamaco de apellido De los Reyes tenía 15 años de edad cuando trabajaba en una de las fábricas de los Mayer, y salvó las cintas que iban a ser convertidas en pegamento para los sobres de la correspondencia. Las escondió por algunos años entre los estantes de la empresa. Con el tiempo este joven se convertiría en el historiador Aurelio de los Reyes (Premio Jean Mitry 2013), quien finalmente las depositó en la Filmoteca de la UNAM.
En 2015 se terminó de restaurar El tren fantasma “y El puño de hierro apenas se concluyó hace unas semanas”, comenta Álvarez Gómez:
“Se construyó primero su argumento, ya que los rollos no estaban identificados y padecían un alto grado de deterioro y descomposición; se unió todo el rompecabezas y luego se respaldó fotoquímicamente.”
La sinopsis argumental fue encontrada en el Archivo General de la Nación por Esperanza Vázquez, quien además entrevistó a Hortensia Valencia, actriz de la película y viuda de García Moreno. Aparte, se tomó información proporcionada al archivo por el actor de la cinta Carlos Villatoro.
La edición estuvo a cargo de Manuel Rodríguez Bermúdez y el coordinador de la restauración fotoquímica fue Francisco Gaytán.








