Los vengadores Chihuahua César Duarte, a juicio

El gobernador electo de Chihuahua, Javier Corral, reitera en entrevista su promesa de campaña: llevará a juicio al actual mandatario, César Duarte, y refrenda su compromiso de combatir la corrupción. Además, delinea sus políticas contra el narcotráfico y la desigualdad social.

CHIHUAHUA, Chih.- Javier Corral Jurado asumirá la gubernatura del estado en medio de una crisis financiera y frente a una sociedad lastimada por la indiferencia del gobierno saliente ante las miles de personas desaparecidas, desplazadas por el narcotráfico, torturadas o detenidas arbitrariamente.

La promesa que lo llevó a la victoria es la de mandar a prisión al actual gobernador, César Horacio Duarte Jáquez.

En septiembre de 2014 el abogado Jaime García Chávez denunció ante la Procuraduría General de la República a Duarte Jáquez por peculado, enriquecimiento ilícito y uso indebido de atribuciones (expediente AP/PGR/UEAF/001/2014), además de demandarlo ante la Fiscalía General del Estado. De acuerdo con Corral, ya hay elementos suficientes para ejercer acción penal, incluso por lavado de dinero.

En entrevista con Proceso, el panista refrenda el compromiso y anuncia que su gobierno interpondrá otra denuncia por los delitos que resulten de la gestión de su antecesor priista.

Añade que si bien gobernará para todos, en el caso de Duarte y sus cómplices “no habrá titubeo ni retractación”, pues la sociedad chihuahuense no se habría unido si no fuera para hacer justicia, y “un borrón y cuenta nueva perpetúa la impunidad y la corrupción”.

A los panistas, Corral Jurado les advierte que la victoria del domingo 5 pertenece a la ciudadanía, pues el voto fue plebiscitario en contra de la corrupción. Emocionado, señala que lo mejor es que llegó a la gubernatura sin compromisos económicos ni alianzas o coaliciones políticas, y con el aval de su partido para formar un gobierno incluyente.

Otra forma de combatir la corrupción, señala, es garantizar que los medios de comunicación y los periodistas gocen de la libertad que no tuvieron con Duarte Jáquez, quien invirtió más de mil millones de pesos anuales en publicidad oficial y con ello mantuvo un control casi absoluto de la prensa, la radio y la televisión locales.

Tras la derrota del PRI, su dirigente estatal, Guillermo Dowell; el excandidato a la alcaldía de Juárez, Héctor Murguía, y el ­diputado Fernando Rodríguez Giner emprendieron la cacería de priistas que según ellos “traicionaron” al candidato Enrique Serrano Escobar y votaron por Corral. Pero lo que preocupa al gobernador electo y su equipo es la versión de que el gobierno saliente ordenó a funcionarios desaparecer o alterar documentos.

“Estamos pidiendo a los funcionarios, a los empleados, que nos ayuden a resguardar los documentos, los edificios públicos (para que no saquen evidencias); que no acepten firmar documentos que no les consten o cuyo contenido desconozcan porque pueden ser cómplices de delitos.”

También se compromete a investigar los mejores perfiles para su gabinete, que integrará con hombres y mujeres a partes iguales. Y dice que respetará los cargos de los técnicos y profesionistas que ya laboran en el gobierno.

Contra el narco, políticas públicas

En cuanto al flagelo de la inseguridad, el panista reconoce que en Ciudad Juárez ha bajado el número de homicidios, pero lo atribuye al trabajo ciudadano de la Mesa de Seguridad. La situación del resto del estado, dice, es distinta:

“Chihuahua está acosada por el narcotráfico porque una negociación política ­reubicó a los tradicionales cárteles de Ciudad Juárez en la sierra y pudieron tener un caldo de cultivo, porque los jóvenes no tienen ni trabajo ni estudios. Hay que regresarle al estado el trato digno que merece. Generando las condiciones de un desarrollo económico que valore el ingreso salarial y genere empleos, podemos recuperar a los jóvenes de la sierra.”

Como parte de dicha negociación, el Cártel de Juárez se habría trasladado a los 23 municipios serranos. En el reciente proceso electoral, la delincuencia organizada amenazó a candidatos opositores al PRI. De acuerdo con integrantes de la Alianza Ciudadana, los candidatos panistas fueron hostigados de esa forma en la semana posterior a la elección.

Para un eficaz combate al narcotráfico, enfatiza Corral, es necesario limpiar las policías: “Se necesita acabar con la colusión de mandos policiacos con el crimen organizado, redignificar la tarea policial con el ejemplo de transparencia y la conducta del propio gobernador que permeará a todo el gabinete, con policía de investigación para ir desarticulando a esos grupos delincuenciales y, por supuesto, con el combate a la desigualdad social”.

Además de contar con una fiscalía anticorrupción autónoma y una comisión de la verdad, otra estrategia anticrimen será brindar seguridad a las empresas maquiladoras y mineras, pero buscar que éstas se comprometan a mejorar la calidad de vida y el salario de los trabajadores.

Reconoce que para realizar ese programa se requiere voluntad y libertad política, que afirma que él las tiene.

De su llegada a la gubernatura, señala: “Hay que ubicar este hecho como histórico. Hace 30 años en Chihuahua se abrió la brecha con el verano caliente (la lucha panista encabezada por Luis H. Álvarez contra el fraude electoral del PRI en 1986) que regresó la esperanza a la gente. Lo que pasó el 5 de junio es otra bocanada de esperanza”.

Sólo que esta vez, puntualiza, la lucha contra la corrupción se dio desde la Unión Ciudadana, que surgió con la denuncia de García Chávez contra el gobernador Duarte Jáquez. Recuerda que él se descartó como candidato hasta finales de diciembre pasado, cuando el PAN se lo pidió al comprobar que encuestas internas y externas lo favorecían, además de que los líderes de la Unión Ciudadana le ofrecieron su apoyo.

Posteriormente, algunos integrantes de la primera lucha formaron la Alianza Ciudadana que impulsó la candidatura de Corral y que en su gobierno darán seguimiento a la agenda social con la que se comprometió.

“Fue una campaña que superó mi candidatura y partido, un testimonio de que una sociedad que se organiza para combatir la injusticia es capaz de superar todos los obstáculos. Generamos la alianza basados en la sociedad, sin distinguir condición religiosa o política, y con diferentes ideologías”, explica.

Eso hizo posible que triunfara sin coalición de partidos, pese a que el gobernador se alió con el PRD y Movimiento Ciudadano, e incluso con el candidato independiente, que representaba los intereses de un grupo económico que siempre ha caído bien parado en Chihuahua y que en esta ocasión no apoyó al PAN.

“La gran protagonista fue la Alianza Ciudadana, que conjugó las organizaciones más importantes que luchan por los derechos humanos, que se arriesgan, el campesinado… fui candidato del Barzón, de los grupos que luchan contra la desigualdad social y por los más vulnerables, de los chihuahuenses de a pie”, enumera Corral.

También se le sumaron grupos de vendedores ambulantes, habitantes de la zona contaminada en el fraccionamiento Rinconadas Los Nogales e indígenas desplazados por el narco, entre otros.

“No nos es admisible fallar, defraudar la esperanza. El que crea que por su carisma, cualidad o talentos ha triunfado, se equivoca. Fue el hartazgo, la indignación ciudadana y, por supuesto, un cauce abierto como el PAN para generar el cambio, pero así como pueden castigar a uno, también pueden castigar a otro partido.

Por otra parte, Corral se refirió a López Obrador:

“Lamento mucho que Andrés Manuel no haya tenido la capacidad para identificar que, frente a proyectos personales o nacionales de su partido, hay otras realidades locales de opresión, injusticia y abandono en las que todos queremos unirnos para solucionarlas.

“Entiendo su posición para no hacer coaliciones con PRI y PAN para ser congruente, pero de eso a iniciar procesos de expulsiones, amenazas de expulsión, como a Víctor Quintana (exdirigente de Morena en Chihuahua y actual coordinador de la Alianza Ciudadana) y a otros dirigentes, y además señalados como traidores, no estoy de acuerdo”, señala Corral.

Eso le preocupa, dice, porque para 2018 “si El Bronco en realidad es el caballo blanco de Enrique Peña Nieto, que lo usa como un supuesto independiente, Andrés Manuel con esa actitud también puede terminar siendo el esquirol en el relevo de la nueva alternancia política”.

En cuanto al presidente Enrique Peña Nieto, Corral dice que ya lo felicitó por teléfono y le ofreció su respaldo. Aclara que en el Congreso él ha sido uno de los principales críticos y contrapesos de Peña Nieto, pero ahora es parte del Ejecutivo y tendrá que “hablar con honestidad, pero en colaboración”.

Abunda: “No le tengo miedo al acuerdo político ni a la negociación, pero debe tener límites, que son los valores, la ley, los principios. He sido un crítico del modelo político y económico del país, que debe cambiar, porque el principal problema es la desigualdad social y se tiene que tocar el modelo económico desde los estados. Ahora (la posición política) me reta a concretar los hechos”.

Entre otras medidas éticas, Corral decidió no vivir en la Casa de Gobierno, que convertirá en un centro de rehabilitación; venderá la flotilla de aviones y sólo se quedará con helicópteros para viajar a la sierra. Prevé que el helicóptero Bell 429 recién comprado tras un accidente de Duarte Jáquez, se utilice como ambulancia aérea para la región tarahumara, donde la gente muere de enfermedades curables a causa de lo alejado de las comunidades. Para trayectos más largos utilizará avión comercial.

Deuda de última hora

César Duarte envió una iniciativa al Congreso del estado para que autorizara la monetarización o bursatilización de casi 6 mil millones de pesos que comprometían, a 25 años, 25% de los recursos anuales del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas.

Con dos iniciativas, los priistas buscaban comprometer 6 mil millones de pesos más. El asunto se analizaría el miércoles 8 en la Comisión Permanente y en la sesión extraordinaria del jueves 9, pero Corral y su equipo impidieron que las subieran a la tribuna.

La reacción de muchos chihuahuenses fue llamar en las redes sociales a la toma del Congreso estatal para evitar el incremento de la deuda, pero Corral pidió tranquilidad y nombró una comisión para estudiar la iniciativa.

El jueves pasado Gustavo Madero Muñoz, integrante de la comisión, dijo que por ahora buscan una salida a la situación financiera de la actual administración, sin comprometer los recursos que le corresponde aplicar al próximo gobierno.

Madero dijo que comprometer activos de administraciones futuras es indebido, pero que como parte de los compromisos del Pacto por México se aprobó en abril pasado la Ley de Disciplina Financiera, que obliga a los gobiernos estatales a liquidar todas las deudas con sus proveedores tres meses antes de concluir su administración.

“El déficit financiero que vienen cargando el gobierno de Chihuahua es de entre 3 y 4 mil millones de pesos anuales”, agregó.