Aclaración al reportaje “Los Potros agoniza”

PALABRA DE LECTOR

Señor director:

Sin más ánimo que contribuir a la verdad histórica y periodística, me permito saludar la publicación de los artículos “Los Potros agoniza” y “Deforestación consentida”, publicados en la edición 600 de Proceso Jalisco, pp V-VIII y VI-VII, respectivamente, firmados por Alberto Osorio M.

Respecto al segundo, no tengo nada que añadir o comentar, pues responde a una entrevista del reportero con personal de la supuesta empresa “ambientalista” Prodigit Consultores, acantonada en Colima –aunque el reportero omite señalar esa adscripción territorial, al considerarse “colimense”, pero actuar en el territorio nahua y jalisciense–, para dar por zanjado el litigio territorial Jalisco-Colima que llegó a ¡96 años!

En cuanto al primer artículo, me permito hacer algunas precisiones, a fin de que los lectores de Proceso no se queden con datos insuficientes o erróneos:

1.- Fundamentalmente, el artículo es correcto y rescata el testimonio reciente de Félix Monroy Rutilo, uno de los nahuas más comprometidos en la defensa de los derechos humanos individuales y colectivos y del territorio ancestral de este pueblo originario, en la fracción que precisamente se disputan territorialmente los estados de Jalisco (invadido) y Colima (invasor).

2.- Sin embargo, en la página 8 del artículo, Osorio pone en labios del líder nahua más respetado de la Cuenca Norte del Río Marabasco, afirmaciones que éste no expresó durante la entrevista, ni yo dije como presidente de la Red Jalisciense de Derechos Humanos, A.C., pero que involuntariamente su entrevistador tergiversó: “Activistas como OGG, representante de la RJDH, denuncia que a raíz de la presión de la minera Peña Colorada han desaparecido más de una docena de poblados, entre ellos La Astilla, Cortapico, Chanquiagui (sic), Cerro Prieto, La Naranjera, La Piedra, Changavilán, San Antonio, Plan de Méndez, El Platanar y La Coconal”.

3.- Evidentemente esto no es así, si bien sufren un creciente asedio de la minera acompañada y “legitimada” por la UACI (Universidad de Guadalajara) y la indiferencia del Comisariado y el Consejo de Mayores de Ayotitlán, tales poblados no se han extinguido, pese a la adversidad del contexto y el abandono de las autoridades estatales jaliscienses. Las que han desaparecido en los últimos cinco años han sido las siguientes: Jocotlán, La Palmita, Puertecito de las Parotas, Rincón de Manantlán (2014), y, Los Potros está actualmente en trance de extinguirse, habiendo llegado a albergar a 15 familias indígenas. Su desgracia ha sido la cercanía al fundo minero del Consorcio Minero Benito Juárez Peña Colorada, filial y súbdita de las multinacionales Ternium y Mittal Arcellor. Y si aún no desaparece Potros ello es atribuible al heroísmo –o resistencia personal y familiar– de Monroy Rutilo contra la minera durante más de 40 años; él es primo del también líder nahua desaparecido en 2012: Celedonio Monroy Prudencio. Si algún jalisciense merece una medalla de amor a su tierra y un reconocimiento de todos los jaliscienses es él, por su defensa titánica contra la irracional industria minera inmediata.

4.- Si nos referimos a “los poblados nahuas extinguidos” en la Sierra de Manantlán, el número es mucho mayor, pues décadas de saqueo forestal y minero obligaron a decenas de comunidades a emigrar, siendo Tenamaxtla y Timbillos las más emblemáticas por la violencia generada desde Colima. No en balde, Javier Sicilia afirma que “en México hay al menos 287 mil 358 personas desplazadas” por la violencia estructural y delincuencial, lo que vino a generar un “totalitarismo de nuevo cuño” (Proceso 2062, p. 52).

Agradeciendo su atención a estas aclaraciones o precisiones que hacemos de buena fe para no caer en verdades a medias, y siendo el derecho a la verdad un derecho humano de última generación de inestimable valor, me despido respetuosamente de usted y del equipo de Proceso Jalisco, que ha seguido con puntualidad y certeza indudable esta problemática.

Atentamente

Lic. Óscar González Garí

Presidente de la Red Jalisciense de Derechos Humanos, A.C. y REMA Jalisco

Respuesta del reportero

Señor director:

C

on relación a la carta del abogado Óscar González Garí, el reportero le preguntó:

–¿Uno de los pueblos desaparecidos es Los Potros?

–Sí. Está desaparecido por todo lo que le han hecho este año y a finales del año pasado; pero hay también otro desaparecido, que es Puertecito de las Parotas, que está cerca de Potros, y otro que está en vías de extinción, Mameycito, porque también le están quitando parte de sus tierras a los habitantes.

En la siguiente pregunta, también relacionada con las comunidades desaparecidas o en vías de desaparecer, el reportero preguntó a González Garí:

–¿Tiene usted idea de cuántos poblados son?

–Son 16 poblados (incluidos los tres mencionados anteriormente) y forman parte de la cuenca norte del río Marabasco. Están Pesadas, La Astilla, Cortapico; están también Chanquiagui, Cerro Prieto, La Naranjera, La Piedra, Changavilán, San Antonio, Plan de Méndez, El Platanar y La Coconal, que es un poblado donde se han estado refugiando quienes tienen problemas con la mina, se bajan ahí.

Por lo demás, agradezco las precisiones y la ampliación de González Garí sobre el tema.

Atentamente

Alberto Osorio M.