El director general de Prodigit Consultores, Rogelio Zizumbo Villarreal, lo admite: sí hay tala de árboles, pero se está haciendo en territorio de Colima. Todo está en regla, asegura, pues se realiza con la autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Y aclara: la deforestación se limíta a una superficie de 17 hectáreas, pero abarcará otras 31, tal como lo estipula el contrato firmado con la minera Peña Colorada.
Las declaraciones de Zizumbo contrastan con las del ejidatario nahua Félix Monroy, quien asegura que los trabajos se están realizando en territorio jalisciense, concretamente en la localidad de Los Potros, donde él reside.
Con 20 años de experiencia, la consultora de Zizumbo ofrece sus servicios de asesoría, diseño e instrumentación de proyectos para el uso racional de recursos naturales, que incluyen gestión y planeación ambiental y desarrollo sustentable de comunidades rurales, según el sitio web de la firma.
En entrevista telefónica, Zizumbo reitera que la tala de árboles –entre ellos tepehuajes y encinos– se desarrolla en tierras de Colima que pertenecen a la minera: “Todo está autorizado, debidamente soportado y debidamente documentado”.
En última instancia, corresponde a la empresa lo que se está haciendo en esa superficie. “Nosotros no somos dueños de la información, nosotros entregamos todo semanalmente a la empresa, que se encarga de supervisar lo que estamos haciendo”, refiere el entrevistado.
E insiste: Prodigit Consultores ejecuta “autorizaciones en materia forestal”. En el caso de la deforestación “donde estamos trabajando con Peña Colorada”, está autorizada por la Semarnat.
–Pero la superficie donde trabaja su empresa tiene conflictos limítrofes entre Colima y Jalisco. ¿Lo sabía?
–Donde estamos operando, no. La minera sí tiene conflictos con comunidades jaliscienses, como Chanquiagui, Potrerillos y todo eso; pero nosotros no estamos vinculados con ninguna de esas problemáticas. Nosotros somos subcontratistas y sólo ejecutamos un programa que está autorizado en materia ambiental-forestal.
“La empresa tiene mucho cuidado de (no emprender) acciones que no estén soportadas debidamente con la autoridad correspondiente. En este caso, las acciones tienen la respectiva autorización ambiental por parte de Colima y estamos en el estado de Colima, en el límite (con Jalisco).”
Indica que en la zona se vive un conflicto, “del que todo mundo quiere sacar hebra” para estar en contra de la minera.
Sin embargo, ese conflicto no tiene nada que ver con nosotros ni con las autorizaciones. Se están usando todo tipo de artimañas contra la empresa, pero eso no quiere decir que sus detractores tengan razón. “Eso no es motivo para que se nos vincule con ellos (con los dueños de Peña Colorada)”, reitera.
Admite que, antes de iniciar cualquier deforestación, su consultora hace un estudio sobre el rescate de la flora y fauna del entorno; luego procede a sacan las maderas preciosas. Los trabajos que se realizan en las tierras de Peña Colorada abarcan 17 hectáreas, aunque la minera tiene autorización de la Semarnat para talar 48, sostiene.
En este caso, la empresa obtuvo la manifestación de impacto ambiental correspondiente y su resolutivo. Cuando el trámite es favorable, expone, “se ponen varios condicionantes, el cambio de uso de suelo de forestal a minero, por ejemplo, y presentar un estudio técnico justificativo para ese cambio y argumentarlo a partir de los lineamientos de la Ley Forestal. Para ello se requieren dos autorizaciones: de forestal a ambiental”, indica.
Las autoridades piden también un programa para establecer medidas de mitigación del impacto, como el rescate de la flora y de la fauna que pudiera encontrarse en estatus de peligro de extinción o de protección; o solicitan a los peticionarios un programa de seguimiento o compensación sobre ese tipo de afectación, que algunas veces implica hasta siete programas para mitigar el impacto.
“Nuestra empresa sólo está ejecutando tres programas: el de deforestación, el de rescate de flora y el de fauna. Todo está sustentado en lo que pide la autoridad. Todo lo que se hace se incluye en la bitácora de vistas diarias; también se hace un reporte semanal y otro mensual y se acompaña con fotografías y georreferencias. Todo eso lo entrega la empresa Peña Colorada a la Semarnat en sus reportes semestrales o anuales”, comenta Zizumbo. l








