Televisa le niega una liquidación justa

Señor director:

Le solicito que dé espacio en su sección “Palabra de Lector” a la siguiente carta, dirigida a Emilio Azcárraga Jean.

Señor Azcárraga:

Ingresé a Televisa en 1987, a las órdenes del señor Valentín Pimstein. Trabajé con él en 32 telenovelas, con diversos productores, durante alrededor de 28 años, es decir 60% de mi vida.

Mi problema comenzó en la producción de Salvador Mejía para la telenovela La Tempestad, cuando el señor Juan Carlos Márquez se negó a reportar un pago de mi sueldo por 60 mil pesos. Al cobrarle al mencionado señor Márquez el adeudo, me pidió dirigir mi reclamación a Luis Cabeza, encargado de recursos humanos de Televisa San Ángel.

Cuando acudí con el señor Cabeza, déspotamente me gritó: “Televisa no le debe a nadie” y me pidió firmar una “renuncia voluntaria”, como requisito indispensable, no para pagarme los 60 mil pesos que el señor Márquez me debe, sino para volver a trabajar en Televisa.

Me negué a firmar esa “renuncia voluntaria” y di parte a la Sección 12 del Sitatyr, donde me informaron que estaba vetado en Televisa por órdenes de Luis Cabeza.

Intenté llegar a un acuerdo con él, vía telefónica; de nuevo de forma prepotente confirmó el veto que me impuso y reiteró que no se me iba a pagar nada. “Hazle como quieras”, remató.

Yo había tenido ciertos malestares físicos, pero por la dura carga de trabajo que exigen las telenovelas, no los había atendido debidamente. Al agudizarse éstos acudí al médico. Me informó que tengo cáncer.

Por no poder ingresar a las instalaciones de Televisa San Ángel, un día esperé horas afuera de la puerta uno a que saliera el señor Cabeza para informarle de mi enfermedad y ver si lograba sensibilizarlo. Por suerte lo vi salir. Al abordarlo e informarle, me dijo: “No soy beneficencia, pasa a personal por tu cheque de liquidación, con eso podrás ayudarte; pero ya sabes, tienes que firmar tu renuncia voluntaria”.

Desesperado acudí al lugar indicado, firmé mi “renuncia voluntaria” y entonces descubrí que el cheque del que me habló sólo era por 862 pesos.

Estimado señor Azcárraga: en términos éticos, humanos, sociales y morales estoy siendo víctima de un atropello y enviado a la muerte sin contemplaciones y sin el mínimo grado de compasión.

Televisa es vanguardia en la difusión de valores y la llamada a la acción en pro de actitudes que mejoren las condiciones de la sociedad mexicana a través de la Fundación Televisa, con campañas como “Tienes el valor o te vale”, la cual inspira a los mexicanos a adoptar conductas apegadas a la ética, a la moral y al derecho.

Fui empleado de Televisa durante 28 años y ahora estoy en la calle, enfermo de cáncer, sin posibilidad de trabajar, sin recursos para alimentarme ni pagar asistencia médica. Lo que quiero es recibir una liquidación apegada a derecho o ser reinstalado para poder hacer frente a la amenaza que representa la enfermedad que padezco.

Televisa tiene el valor, lo sé perfectamente.

Reciba un cordial saludo

Jorge Muñiz Zambrano.