Entrevistado a tres años de los trabajos de rehabilitación en la Alameda Central que coordinó en 2012, el arquitecto Enrique Lastra explicó que aunque no ha visto la aplicación colocada el mes pasado en el Hemiciclo a Juárez –por la que restauradores y especialistas protestaron–, comentó que existen productos de calidad para no dañar el monumento.
Dijo, vía telefónica:
“En el Hemiciclo lo que se hizo fundamental en 2012 fue de limpieza, un pulido y abrillantado que atacaba una exfoliación o una erosión en la parte superficial en toda la piedra. Al hacerle ese trabajo se cerró el grano y quedó protegido, yo quedé satisfecho, creo que se hicieron bien las cosas y se hicieron a fondo.
“Fue lamentable el vandalismo con grafitti que se hizo casi luego de inaugurarse ese mismo año, hasta bancas arrancaron en ese momento, fue indignante. Creo que a veces es necesario proteger estos monumentos y hoy en día hay productos y de muy buena calidad que tienen la cualidad de dejar respirar el mármol.”
El arquitecto también informó que al concluir la rehabilitación se dejó un plan de mantenimiento, desde la limpieza diaria a uno trianual:
“Dentro de lo que dejamos como herencia luego de la rehabilitación está el plan de manejo, que incluye desde la limpieza cotidiana a una serie de puntos sobre riego, poda formativa, y de los diferentes monumentos incluido el Hemiciclo. Hasta donde recuerdo el plan tenía uno menor y uno mayor cada tres años. Y uno similar se aplica al Monumento a la Revolución y a la Plaza de la República, que ha permitido la continuidad y que las fuentes funcionen, lo mismo en la Alameda.”
Y expresó al comentar que no ha visto lo que se hizo ahora en el Hemiciclo:
“No, y sería irresponsable y especulativo de mi parte decir algo bueno o malo porque las especificaciones no las sé y no soy restaurador. Vi la declaración de Arturo Valandrano (titular de Monumentos Históricos del INAH) sobre la oxidación y hablé con la gente de Autoridad del Espacio Público (AEP), específicamente con Ana Laura Martínez (directora de Infraestructura y Control de Construcción), quien me contó que para ese mantenimiento se contrató al despacho Megarquitectos, a cargo de Gabriel Mérigo que a mi juicio es un despacho serio y tienen toda la credibilidad.”
La rehabilitación de la Alameda coordinada hace tres años la llevó a cabo Lastra “junto con un gran equipo de trabajo que incluyó mano de obra y labor administrativa”, recordó, a cargo de la Autoridad del Espacio Público de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi).
Los trabajos, entonces, incluyeron una corrección del trazo visual, colocación de piso de mármol de Santo Tomás, un nuevo sistema de iluminación y de riego moderno para áreas verdes, restauración de fuentes, esculturas, kiosco y, por supuesto el Hemiciclo a Juárez, inaugurado como parte de las conmemoraciones del Centenario de la Independencia de México.
En ese 2012 Lastra confesó durante un recorrido con Proceso por los trabajos, que aunque el Hemiciclo no era una de sus obras favoritas, al ver de cerca la dimensión del monumento quedó fascinado por la estructura de mármol de Carrara, gran parte hecho de una sola pieza, como es el caso de los leones y los pilares, mientras que la parte trasera fue hecha con bloques tipo cubo.
El monumento de avenida Juárez además de la limpieza, incluyó un trabajo de nivelación para evitar que el agua se acumulara al pie de los leones y los escalones ocasionando encharcamientos y deterioro, pues por el peso se inclinó hacia atrás, la parte más pesada.
Luego de la inauguración formal de la Alameda en diciembre de 2012, recibió el título de Jardín Histórico, Patrimonio Cultural de la Ciudad de México. l








