Infonavit, el crédito más caro

Una de las maneras más usadas por los trabajadores para tener acceso a una vivienda es, tradicionalmente, un crédito del Infonavit. Sin embargo, ese modelo ha demostrado no ser el más conveniente cuando se trata de sueldos mayores a cinco salarios mínimos.

Apesar de que el objetivo del Instituto del Fondo Nacional de Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) es otorgar créditos accesibles para que sus afiliados tengan acceso a una casa o un departamento, en realidad su financiamiento hipotecario es más costoso que el de un banco.

Mientras el Infonavit presta a una tasa de interés de hasta 14%, la banca tiene créditos que oscilan entre el 8% y 12% anual. Si bien la tasa de interés de un crédito Infonavit es semifija, ésta varía dependiendo del ingreso del trabajador. Por ejemplo, la tasa mínima es del 4% anual para quienes ganan alrededor de un salario mínimo mensual (2 mil 191 pesos) y la máxima de un 10% para los que perciben 10 salarios mínimos mensuales.

Sin embargo, la tasa de interés no es en pesos, sino en Veces el Salario Mínimo (VSM). Esto significa que si la tasa se convierte a pesos, considerando una inflación del 4% anual, se eleva al doble. Un trabajador puede creer que está pagando un interés de 4%, cuando en realidad está pagando el doble. Esto quiere decir que el crédito Infonavit es el más caro del marcado, en especial para aquellos trabajadores que ganan más de cinco salarios mínimos.

“Un cliente que toma un crédito Infonavit no está bien informado, pues no es una buena opción de financiamiento para un cliente que tiene acceso a la banca”, declaró el director general de SOC Asesores Hipotecarios, Fernando de Abiega Forcén, al diario El Economista (26 de septiembre de 2015).

Si bien es cierto que la probabilidad de encontrar mejores condiciones de financiamiento hipotecario se encuentran en el sector privado, éste sólo es accesible a las personas de ingresos medios, en especial si perciben más de ocho salarios mínimos. Pero para los derechohabientes que ganan menos de cuatro salarios mínimos, el préstamo más barato lo encuentra en el Infonavit.

De acuerdo a los expertos consultados por este semanario, el plazo máximo del crédito Infonavit es de 30 años. Aunque la mensualidad está calculada para que se pueda pagar en menos tiempo, 30 años parece una deuda interminable si se toma en cuenta que la vida útil laboral es de aproximadamente 40 años. Si bien, un plazo amplio hace que la mensualidad sea más accesible, la cantidad de intereses a pagar resulta exorbitante.

El juicio

El 8 de agosto del 2010 el profesor de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Luis Javier Flores Alvarado suscribió un contrato de compraventa de una vivienda con Desarrollos Chiloe, S.A de C.V., ante un notario público. En el documento se estableció que la propiedad tenía un valor de 908 mil pesos. Flores Alvarado depositó a la inmobiliaria 510 mil pesos y para pagar el resto decidió utilizar su subcuenta de vivienda a través de un crédito Infonavit.

Sin embargo, en el contrato de apertura el Infonavit omitió aplicar el saldo que existía en su subcuenta de vivienda (122 mil 481 pesos) como primer pago. Así que un año después de haber sacado su hipoteca, Flores Alvarado se dio cuenta que debía 955 mil pesos, cuando en el contrato con la inmobiliaria se estipuló un valor menor por la vivienda y su patrón le estaba descontando desde 2010 de su salario la cantidad correspondiente al Infonavit. Los intereses lo estaban consumiendo.

En su desesperación acudió a Bancomer, donde comprendió que en un banco privado estaría pagando menos de 20 mil pesos anuales en intereses, cuando al Infonavit le había entregado sólo en intereses cerca de 94 mil pesos en el último año. El banco mencionado le ofrecía el crédito hipotecario a una tasa de interés anual de 11%.

Pero en vez de solicitar ese crédito privado, Flores Alvarado decidió demandar al Infonavit por incumplir lo establecido en el artículo 43-BIS de la propia ley de la institución, ya que no se incluyó la subcuenta para pagar su crédito. Por lo tanto, solicitó la nulidad de las condiciones generales de contratación que ofrece el Infonavit, además que se rectificaran los cálculos  aritméticos para reducir el saldo insoluto.

Flores Alvarado y su abogado Francisco Ruiz ganaron la demanda registrada en el número de expediente 184/2012, ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, al probar que no se tomaron los recursos de subcuenta para el crédito, además que desde 2010 su patrón había pagado 532 mil pesos al Infonavit. Ahora el instituto le debe dinero al trabajador.

“Es evidente que el Infonavit está lucrando con el dinero de los trabajadores. No otorga créditos baratos como tanto presume, sino que cobra un alto porcentaje de interés anual. Aprendí que es mejor sacar un crédito con un banco. El problema es que no todo mundo puede sacar un crédito bancario, entonces el Infonavit se aprovecha, y feo. Yo me di cuenta pero hay mucha gente que sigue pagando un crédito hipotecario al Infonavit sin saber exactamente cuánto ha pagado y cuánto más le falta por pagar, por eso otorgan créditos de hasta 30 años”, comenta Flores

En entrevista con Proceso Jalisco, el consultor en desarrollo urbano Jesús García Rojas explica que en los últimos 23 años el estado ha perdió la rectoría en materia de ordenamiento territorial, fomentando el caos y la expansión del desarrollo urbano y de vivienda.

Recuerda que en 2010 el Inegi registró 5 millones de viviendas abandonadas y más de 1 millón en condiciones rezagadas. “La calidad de la llamada ‘vivienda basura’ surge porque antes se pensaba en la construcción de vivienda progresiva de los años noventa, pero jamás fue progresiva, pues se limitaba a ser un espacio habitacional muy reducido para varios integrantes de la familia. Por eso muchas de estas viviendas comenzaron a ser abandonadas por los derechohabientes del Infonavit” expone.

Explica que actualmente el crédito Infonavit no es pertinente para aquellos que tienen acceso a otros créditos hipotecarios. Sin embargo, enfatizó que más del 60% de la población económicamente activa tiene ingresos menores a tres salarios mínimos, por lo que únicamente 40% tendría acceso a un crédito hipotecario de la banca privada.

En cuanto a los créditos privados, dice, han resultado convenientes debido a que existe estabilidad en la inflación. Incluso, debido a ello el Infonavit está emprendiendo una campaña para otorgar créditos en pesos y no en salarios mínimos como actualmente lo hace, pues los trabajadores terminan pagando un precio muy alto por una vivienda disfuncional.  l