MONTERREY, N. L.- Quien lee el libro Sueños de celuloide ingresa virtualmente a un multicinema de géneros, donde en cada sala encuentra una película de su predilección.
El trabajo escrito por Carlos González Morantes y Carla González Canseco tiene un tono didáctico y lúdico, en el que los autores capturan las muestras más representativas del Séptimo Arte, echando un vistazo a sus orígenes y a la manera en que evolucionó hasta convertirse en industria.
El índice del volumen presentado por Ediciones Proceso es como la invitación de los autores a una cartelera de la sala múltiple, en la que se pueden ver, por ejemplo: En un capítulo, los inicios del cinematógrafo y las primeras obras. Luego pasa, de acuerdo a su gusto, al espacio donde están los géneros más representativos: ir a la sala del western, de la comedia, del musical, cine negro, la ficción, la ciencia-ficción, el terror, el gore, la guerra, el melodrama, la fantasía y, si quiere, dar un salto a la postmodernidad, donde se encuentra uno de los héroes del nuevo milenio: Quentin Tarantino.
En entrevista, Carlos explica que hizo este libro a cuatro manos con su hija Carla Patricia, por el goce vivido al acudir al espectáculo que ofrece la pantalla grande.
“En principio, lo escribimos por la pasión por el cine-cine, el que se hacía y veía antes de la tecnología, el cine de géneros que te permite, al mismo tiempo, soñar y expresar asuntos muy importantes, con una regla muy clara ante el espectador: te voy a contar mentiras, pero te voy a decir muchas verdades”, dice el también director de la película Crepúsculo rojo, nacido en Monterrey.
Carla, a su vez, es poeta y narradora, autora de la novela En el cuerpo de Mefisto (UANL).
Llamado a convertirse en material de consulta, que abarca los géneros con aportaciones ensayísticas en cada capítulo, el texto se mueve entre pasajes que remiten al origen de la ficción, con Platón, pasando por disquisiciones psicoanalíticas de William James y los inventos embrionarios de la captura de imágenes. Luego acude al origen, con los fundadores hermanos Lumiére, y George Melié como el impulsor de una industria que desde su arranque mantuvo el generador encendido hasta la actualidad.
Los autores reflexionan sobre los componentes de los géneros y sus influencias dramáticas. Para la realización, ambos se repartieron los temas y las películas, de acuerdo a sus predilecciones. Por ejemplo, ella es una adicta al melodrama y él un adorador de la comedia musical.
El cineasta, guionista y productor, egresado del CUEC, señala que, actualmente, el cine romántico ha cedido terreno frente a otro tipo de narrativa visual, a la que identifica como realismo, que busca menos la fantasía.
“Los géneros cada vez se han reducido más, por una especie de moda del realismo. Todos quieren mostrar la actualidad, tocando ligeramente el thriller. Es como si hacemos películas policiacas, pero realistas, con un sentido de denuncia. La última oscareada, que podría ser un western crespuscular, se convirtió en uno realista.”
El libro no sólo va dirigido a los conocedores del cine, también aproxima a quienes son aficionados. No es técnico, e invita a todo el público a conocer las claves de los géneros. Aporta datos, referencias y anécdotas sobre los realizadores primeros y los últimos, desconocidos y famosos.
Del western hecha vistazos a las obras de John Ford, Howard Haws, Arthur Hiller Penn, Sam Peckinpa y Sergio Leone. De la comedia se regodea hablando sobre los Hermanos Marx, Charles Chaplin, Buster Keaton, hasta Pedro Almodóvar. Invoca también a los nacionales, como Tin-Tan, Cantinflas, Oscar Pulido. En el musical revisa a Fred Astaire y Ginger Rogers, pasando por los grandes realizadores como Stanley Donen y George Cukor.
En la sala del terror, se va desde los griegos, con los relatos del Hades, hasta la actualidad, con los cineastas consagrados como Stanley Kubrick y Francis Ford Coppola, pasando por los subgéneros de zombis, momias, vampiros y licántropos. También por el espeluznante snuff.
Los chicos se sentirán muy familiarizados con la última sala que es la de cine postmoderno, donde dan una guía práctica, para entender qué rollo con realizadores que suenan mucho ahora con películas llenas de sangre y encuerados, pero que parecen ser esotéricas, comprensibles únicamente por iniciados. Carlos y Carla explican cómo funcionan las narraciones del mismo Tarantino, Jim Jarmush, Peter Greenaway, Ridley Scott, entre otros.
González, quien tiene 30 años impartiendo la materia de comunicación en Ciencias Políticas de la UNAM, reconoce, con tristeza, que en la actualidad prácticamente han desaparecido los géneros puros, mayormente recordados por los románticos del arte como él, que creció viendo “ese modo estereotipado de contar una historia”.
Finalmente, dice que el propósito de Sueños de celuloide es acercar al público en general al arte del cinematógrafo, y a los estudiantes en particular para darles material de consulta.
El libro fue presentado por sus autores en la Feria Universitaria del Libro UANLeer 2016. l








