“Tatik” revive en un libro

En 1999, uno de los colaboradores más cercanos de Samuel Ruiz le pidió que redactara su legado. Hoy, a cinco años del fallecimiento del obispo, el teólogo Jorge Santiago difunde las respuestas que entonces le dio Tatik, uno de los jerarcas religiosos más amados por los indígenas de Chiapas. Así, en el libro La pasión de servir al pueblo, se evidencia la personalidad rebelde pero dialogante de uno de los principales exponentes de la teología de la liberación, y se entiende por qué su lucha sigue vigente…

SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, Chis.- Desde que tenía 13 años, en 1956, Jorge Santiago Santiago, teólogo y experto en desarrollo social de las comunidades indígenas, se vinculó con la Diócesis de San Cristóbal de las Casas y con el obispo Samuel Ruiz. Y ahora ha sacado de sus archivos lo que vio, vivió y documentó junto a Tatik en una vasta región, donde durante 40 años realizaron labor pastoral.

A 16 años de que Ruiz partiera de la Diócesis y cinco de su muerte (ocurrida el 24 de enero de 2011), Santiago desempolvó casetes grabados con la voz del obispo, los transcribió y redactó el libro La pasión de servir al pueblo.

En 1999, Santiago le planteó a Ruiz que redactara un documento en el que propusiera líneas para darle continuidad a su trabajo y consignara las dificultades que encontró durante su gestión.

Si bien desde 1995 se celebró el Tercer Sínodo Diocesano –TSD, que duró cinco años y durante el cual se plasmaron los fundamentos de la llamada “opción por los pobres”–, una de las muchas preocupaciones de los colabo­radores de Ruiz era, precisamente, el futuro de la Diócesis una vez que él se retirara.

Así, Santiago decidió hacerle una larga entrevista a Samuel Ruiz, justo en la época en que éste preparaba su discurso de despedida de la Diócesis, ocurrida el 25 de enero del año 2000.

Eran los últimos días de 1999 cuando Santiago le presentó al obispo –referente de la llamada teología de la liberación– un cuestionario con 40 preguntas, divididas en cuatro bloques: La acción, La conversión, El camino espiritual y sus potencialidades, y ¿Hacia dónde vamos? Las respuestas fueron grabadas por Ruiz, y Santiago las considera el “testamento espiritual de don Samuel”.

Cinco años después del fallecimiento de Tatik, el teólogo por la Universidad Gregoriana de Roma y director del Desarrollo Económico y Social de los Mexicanos Indígenas (DESMI, un organismo fundado por Ruiz), transcribió tales respuestas para conformar La pasión de servir al pueblo.

El legado

Amigos y excolaboradores de Ruiz recordaron el martes 15 a Tatik o El Caminante, como también era conocido en las radios comunitarias.

En la presentación del libro, además de Santiago, estuvieron presentes Gonzalo Ituarte, excolaborador de Ruiz; el director del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (CDH-FBC), Pedro Faro; la activista Dora Roblero García, y el obispo de Saltillo, Raúl Vera López.

La obra fue dada a conocer en el 27 aniversario de la fundación del CDH-FBC, en el Centro Comunitario El Caminante, en San Cristóbal de las Casas, donde se encuentra el museo Tatik Samuel.

Santiago asevera que Ruiz trascendió por haberse abierto a todas las voces y pensamientos que llegaron a la Diócesis, con el fin de reforzar su trabajo entre las comunidades indígenas.

Antropólogos, historiadores, médicos, sociólogos, filósofos y personajes de muy diversos perfiles llegaron a trabajar y dialogar con el obispo, quien siempre escuchaba los planteamientos de los otros.

Entre estos personajes, Santiago recuerda al teólogo, doctor en filosofía y lingüista alemán Carlos Lenkersdorf, quien llegó en 1973 para vivir 20 años en la región tojolabal. Menciona también a Antonio García de León, Jan de Vos, Andrés Aubry “y muchos otros. Todos se conocieron en el proceso y fueron referentes en esta labor que se construyó con el obispo Samuel Ruiz”.

Santiago destaca el quehacer del obispo desde 1974, cuando se celebró el Congreso Indígena, y 1975, en que se realizó la primera asamblea diocesana. Tras esa reu­nión, expresa, el obispo perfiló una Iglesia de opción por los pobres.

Explica que si dejó pasar 16 años para publicar la entrevista fue porque el propio Ruiz consideraba que no había respondido lo suficiente. Sin embargo, cuando Santiago la revisó años después, arguye, encontró que, si bien se había realizado en otro contexto político y social, mantenía su vigencia y ratificaba el legado de Tatik.

Dice que leer el libro permite plantearse el futuro desde otra perspectiva, máxime ahora que el actual obispo, Felipe Arizmendi, ya ha presentado su renuncia ante El Vaticano.

En ese “testimonio espiritual” de Tatik se retoman “elementos de continuidad” y otros profundamente innovadores. Por ejemplo, explica, Ruiz se adelantó a su tiempo y hace 20 años ya propugnaba el “nuevo camino” por el que ahora aboga el Papa Francisco. Hacerlo así le costó a Ruiz enfrentarse a sanciones disciplinarias y a las facciones más conservadores de la Iglesia.

Es por ello que, prosigue, la reciente visita del pontífice a esta diócesis –y en particular a la tumba de Ruiz– reivindica la lucha, el pensamiento y la filosofía de Tatik.

Santiago destaca también cómo el clérigo reconoció en los pueblos indígenas una Iglesia viva. A partir de eso, explica, el obispo construyó una institución adaptada a su entorno, surgida a partir de su propia realidad e identidad. Y es ahí donde se manifiesta la llamada “teología india”.

Ésta es una teología que se construye con el pensamiento de los pueblos, su dinámica y su relación con otras comunidades, algo en lo que necesariamente se observan sus anhelos de libertad y justicia.

“El pensamiento de don Samuel tiene una potencialidad como para crear condiciones de confrontación sistémica, no es conformista ni tiene la idea del conformismo, no está ligado a la aceptación de las condiciones. Su palabra atenta contra el poder, contra la riqueza acumulada, contra la negación, contra lo que está negado a los demás”, asienta.

Descubrir la vida

En la presentación del libro, Raúl Vera López –ahora también llamado Tatik por los pueblos chiapanecos– subrayó la capacidad que tuvo Ruiz de descubrir la vida en medio de una situación de muerte, como el “estado de guerra abierta del gobierno mexicano contra los insurrectos” del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, en 1994 y años posteriores.

Dijo que don Samuel hablaba de la transversalidad y totalidad de la paz, que empieza por la justicia, y no de la arrasadora y aplastante pacificación, que comienza y termina en la represión.

El obispo recordó la persecución que sufrió Ruiz, la embestida del gobierno federal encabezada por el propio presidente Ernesto Zedillo, quien en sus discursos arengaba contra los “profetas de la violencia”.

Por su parte, Pedro Faro Navarro, director del CDH-FBC, dijo que el libro es un importante legado para mantener viva la historia de resistencia de los pueblos originarios, su dignidad y liberación.

Para el centro a su cargo, este documento representa parte de su origen, fundamento e historia: “El lugar de donde nacimos y para quienes servimos y aprendemos”.

La esperanza, afirmó, es uno de los signos que cruzan la obra, y se le reconoce su papel de sujeto histórico.

El obispo Samuel Ruiz García estuvo al frente de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas desde 1960 al año 2000. En enero de 2011 falleció a los 85 años de edad. Sus restos están en el interior de la Catedral, a donde el pasado 15 de febrero el Papa Francisco acudió para darle su bendición. l