Surge el Primer Festival de Escritura Digital

Para adictos a la joven literatura a través de modos virtuales como Facebook, Twitter, WhatsApp, Tumblr, Instagram y otras redes sociales, nace este Primer Festival de Escritura Digital, organizado por la Coordinación Nacional de Literatura del INBA, a efectuarse del 19 al 21 de abril próximo en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes y el Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia. Su coordinador, Alejandro Borrego, y los escritores José Luis Zárate y Alberto Chimal hablan de la importancia de los textos breves en la era tecnológica y la trascendencia de esta forma de escritura con pretensiones de calidad en esta década de tuits.

La literatura breve en redes aumenta día con día.

“Hay un boom inusitado de minicuentos, no sólo en México, sino a nivel mundial, lo cuales se producen y difunden en nuevas plataformas, y les llega a un sinnúmero de personas, sobre todo por facebook y twitter”, resalta el escritor José Luis Zárate, autor de 16 mil micro-relatos precisamente en esta última plataforma de las redes sociales.

Asimismo reconocido dentro del género de ciencia ficción, Zárate refiere en entrevista que también hay cuentos breves en video transmitidos por instagram o tumblr. Sin dudar, asegura que “en cada una de las plataformas electrónicas existe una gran inventiva, y esta literatura breve ya es objeto de estudio en universidades”.

El también creador de las novelas impresas Xanto, Novelucha libre (Planeta, 1994) y La ruta del hielo y la sal (Grupo Editorial Vid, 1998),  y del libro de cuentos Quitzä y otros sitios (Secretaría de Cultura de Puebla, 2002), participará (junto con otros 18 narradores) en el Primer Festival de Escritura Digital, organizado por la Coordinación Nacional de Literatura, del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), y se efectuará del 19 al 21 de abril próximo en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes y el Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia. Por twitter, bajo el hashtag #EDG16.

Para ello, se activaron cinco cuentas:
@EscrituraDigita, donde se anunciarán todas las actividades y horarios. @LiliputEscribe, aquí Ana Luelmo y Mario Carreón –responsables de la sección infantil de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara– coordinarán un taller de micro ficciones para niños de 8 a 12 años. La sede física de dicho taller será el Centro de Creación Literaria Xavier Villarrutia, de 16 a 17 horas los tres días.

Nacimiento del festejo

Uno de los  principales minificcionistas mexicanos, Alberto Chimal será curador de un texto colectivo en la cuenta @Yquepasadespues, mientras los autores Alberto Ruiz Sánchez y Cristina Rivera Garza crearán una ficción para el Festival durante dicho encuentro virtual. El primero en @Besode3bocas y la segunda en
@EstacionCamaron.

Zárate y Chimal darán un curso en línea llamado Taller fugaz sobre escritura creativa en nuevas plataformas tecnológicas, en colaboración con el programa Salas de Lectura de la Dirección General de Publicaciones de la Secretaría de Cultura.

Además, en esos tres días, se publicarán consignas  de ejercicios creativos en el micrositio https:www.literatura.bellasartes.gob.mx/tallerfugaz, se realizará la video plática En busca del lector perdido en twitter con  Daniela Franco (Francia), Belisa Bartra (España), Pedro Poitevin (Estados Unidos). Y mesas redondas, como Hacer literatura en twitter, esa es la cuestión y Las formas de creación literaria en las plataformas digitales.

El coordinador del Primer Festival de Escritura Digital, Alejandro Borrego, narra a Proceso que la finalidad “es promocionar la escritura digital como una manera de expresión artística que llegue a más público, ya que la escritura y lectura digital se convirtieron en un nuevo medio en el que los autores entran en contacto con su público de manera más democrática”.

Borrego (quien además es el director de la plataforma de lectura electrónica Orbile, una iniciativa de librerías Gandhi y Porrúa con la ayuda de la empresa canadiense Kobo) explica que existen un sinnúmero de ejercicios en redes sociales.

–¿Le gente sí se interesa por la literatura en twitter?

–Sí,  hay muchísimos seguidores. Cuando se anunció el Festival tuvimos muy buena recepción, mucha gente se entusiasmó… En la pasada Feria Internacional del Libro de Guadalajara estuve presente con Orbile, y en algunos actos coincidí con Mauricio Montiel, responsable de Literatura del INBA, y empezamos a platicar de organizar algo sobre la escritura digital.

“Allí también platiqué con el destacado escritor Alberto Chimal, a quien le pareció muy buena idea, y nos reunimos a principios de año, el secretario de cultura  Rafael Tovar tenía ya una inquietud al respecto, y surgió el Festival.”

El cuento breve o minicuento o minificción ya es una tradición en México,  escribe la investigadora argentina Graciela Tomassini-Stella en la revista electrónica El cuento en red, coordinada por el principal especialista en esta narrativa contemporánea, la mexicana Laura Zavala. Tomassini-Stella concreta sobre la minificción:

“Es una pequeña pero efectiva máquina de pensar, y su poder multiplicador reside en su capacidad de resonancia.”

Varios críticos de literatura han señalado que la minificción surgió en los siglos XIX y XX en español y otras lenguas. El género tomó auge en Latinoamérica con Augusto Monterroso y su cuento El dinosaurio (“Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”); Juan José Arreola, Max Aub, Mario Benedetti, Jorge Luis Borges, Bioy Caseres, Julio Cortázar, Eduardo Galeano, Enrique Jaramillo, Alejandro Jodorowsky, Virgilio Piñera, Alfonso Reyes, Ana María Shua y Julio Torri, entre muchos más.

En México destacan Óscar de la Borbolla, José de la Colina, Salvador Elizondo, Mónica Lavín y Guillermo Samperio, por mencionar algunos. Fue el escritor Edmundo Valadés quien intentó darle más difusión a la literatura breve y crea la revista El Cuento.

José Luis Zárate ha logrado los premios Kalpa 1992 a mejor cuento de ciencia ficción; Más Allá 1992, del Círculo Argentino de Ciencia Ficción y Fantasía y el Internacional de Novela de Ciencia Ficción y Fantasía MECyF 1998, por  La ruta del hielo y la sal. Se le pregunta qué lugar ocupa la poesía en las redes, y enfatiza que cuenta un territorio amplio y fuerte:

“Empezó hace tiempo un hashtag llamado Poetuit que transmitía fragmentos de poesía o poesías completas. También en AICU se lee poesía, pero lo más fuerte es el cuento en facebook y twitter. Hace cuatro años la minificción se leía en blogger, eran los blogspot pero han decaído. Los textos en facebook y twitter son mucho más cortos que en blogger.

“También existen muchas revistas nuevas digitales que tratan de acreditarse y captar lectores, apenas van empezando, son nuevos movimientos, pero hay muchas muy interesantes: El cuento en red, de la Universidad Autónoma Metropolitana. Se especializa en el estudio de la minificción y La internacional microcuentista, la cual realiza antologías anuales, presenta relatos y entrevista a escritores.”

–¿Hay calidad en la escritura digital?

–Hay la famosa Ley Study, se aplica a todas las artes, sobre todo a la microficción, donde se resalta que el 90%  de todo, es basura. Existen trabajos magníficos y chistes u ocurrencias que los tratan de hacer pasar como textos; por eso es muy interesante leer las revistas y los estudios críticos para darse cuenta cuáles son los autores que han permanecido en el gusto del público.

Zárate, nacido en Puebla, platica cómo inició en los espacios digitales:

“Tengo 50 años. Fui de los primeros escritores mexicanos del boom de ciencia ficción en los años ochenta. Siempre he tenido computadoras, desde cuando se empezaron a comercializar en México, y me gustaban.

Con su amigo Gerardo Horacio Porcayo, creó la primera revista electrónica de ciencia ficción en México, La langosta se ha  postado, de una frase de un libro de Philip K. Dick.

“Se distribuía en disquete. Llegó a nueve números, cada uno con 600 páginas. Cuando salió twitter, hubo un concurso de cuentos de ciencia ficción e hice mi cuenta para participar, y me gustó tanto que he seguido trabajando con esta herramienta. Mi twitter es @joseluiszarate. Cada día escribo mínimo tres cuentos, y cuando algún día llego a fallar, al otro día hago seis relatos.

“En los años ochenta estuvimos dentro del movimiento de la ciencia ficción, el cual se murió porque las editoriales decidieron apostarle a los temas de superación personal, a nosotros nos cerraron la puerta. Sólo sobrevivió el género policiaco, pero hicieron a un lado todos los demás subgéneros o géneros alternativos.”

Laboró en twitter una serie de cuentos sobre Caperucita Roja, de género más picaresco o sexual, y se publicaron en un volumen en Francia (“fue mi primer libro de microcuentos en twitter, saltaron al impreso en ese país europeo, y me impresioné, pero jamás fue editado aquí en México”). Sobre la preocupación de que desaparezca el libro impreso, apunta que “este formato con los libros electrónicos y las redes sociales, en realidad no compiten”, son formas para distribuir la palabra escrita y exalta que “el libro impreso no desaparecerá  a pesar de todo lo que nos dicen”.

–Con la literatura en redes, ¿se incrementará el nivel cultural o la gente leerá más?

–El propio servicio twitter organiza un festival literario llamado twitterficción
(@twitterfiction), donde permite que gente de todo el mundo, a través de su plataforma, mande proyectos para hacer cuentos o trabajos literarios, y los distribuye. Es muy interesante que la red social, cuyo negocio es otro, tenga su propio festival literario. Remata al criticar:

“Actualmente nos dicen que los jóvenes no leen o que la gente sencillamente no lee, pero en este momento en mensseger, whatsapp y demás están leyendo cantidades industriales, no sólo de literatura sino de otras cosas como noticias, en fin. Una de las ventajas de internet  es que permite una gran variedad de posibilidades de escoger lo que a uno gusta…

“Y vivimos en una época en la que los libros más vendidos son para los jóvenes, quienes son los que están leyendo muchísimo. A Harry Potter, Divergente y Juegos del hambre, todos esos son megabestsellers que ya les hicieron ver qué divertida es la lectura. Hay que ver qué pasa, si seguirán leyendo ese tipo de textos o decidirán buscar otros, depende de que tengan acceso a otros materiales literarios u otro tipo de lecturas.

“A mí me gustan los festivales, los encuentros, las cosas que permiten a gente que esté curiosa, para mostrarles precisamente una variedad de cosas.”

Pluma del

toluqueño Chimal

La Universidad Autónoma de Puebla ha publicado en los últimos ocho años libros de minicuentos, la última recopilación es Alebrijes de palabra, de José Manuel Ortiz y Fernando Sánchez. En el último número de la revista  Sólo cuento, el 7, de la Dirección de Literatura de la Universidad Nacional Autónoma de México, está dedicado al microrelato, y Alberto Chimal fue el compilador (su cuenta es @albertochimal).

Autoridad en el tema de la literatura en red, Alberto Chimal, nacido en Toluca en 1970, platica a este semanario que en toda la historia “hemos visto como las diferentes sociedades y culturas adaptan para sus usos la tecnología que disponen, y estamos viendo cómo se trasplantan a internet formas de escribir  que ya existían y cómo se inventan otras nuevas, ¡y eso está muy padre!”.

Autor de más de 40 libros impresos de novela, cuento y poesía y su sitio personal Las historias (www.lashistorias.com.mx) es referencia obligada en el género breve. El también dramaturgo subraya que hay algunos libros impresos que surgieron de la escritura en twitter:

“Y no son únicamente de gente joven, también de algunos autores ya reconocidos, con prestigio, que están de alguna manera utilizando las redes como  herramienta para experimentar y para hacer nuevos textos.”

Declara que no sólo están surgiendo nuevas posibilidades de escritura, sino igual nuevas formas de relacionarse con los textos, “con el acto mismo de leer”.

Rememora que años atrás, los medios eran bastante cerrados para difundir la literatura, ya fuera editoriales o revistas, pues “costaba mucho trabajo abrirse paso en esos espacios, y era la única alternativa, ahora con las tecnologías digitales no hay problema”.

–Pero se cuestiona mucho la calidad de los textos en las redes…

–No todo lo impreso es bueno. Sí puede resultar al principio difícil de ver aquello que vale la pena, pero sí hay cosas muy buenas, de calidad literaria muy elevada, sólo su difusión es distinta a lo tradicional.

Y culmina diciendo que “las reglas cambian, en twitter sólo caben 140 caracteres. Todo género literario cuenta con reglas.”   l