VILLAHERMOSA, TAB.- La crisis por la caída del precio del crudo y el recorte presupuestal de 100 mil millones de pesos en Pemex disparó los índices de desempleo aquí, problema en el que Tabasco ocupa el primer lugar nacional.
Lo peor, según especialistas, es que el deterioro de la economía provocado por dicha situación podría prolongarse durarte los próximos tres años en una entidad que por casi 30 recibió el presupuesto per cápita más alto del país por extracción petrolera.
Desde mediados del gobierno de Leandro Rovirosa Wade (1977-1982) hasta inicios del de Andrés Granier Melo (2007-2012), y como consecuencia del boom petrolero, Tabasco tuvo el presupuesto más alto del país por habitante respecto a las demás entidades.
El sueño de estado “rico” concluyó en el sexenio de Granier Melo, cuando el presidente Felipe Calderón modificó la distribución de las participaciones federales de acuerdo con el número de habitantes por entidad federativa, no por extracción de petróleo.
Los más beneficiados con las nuevas reglas fueron el Estado de México y la Ciudad de México, y los más afectados, Tabasco y Campeche.
De esa forma, en los últimos nueve años Tabasco ha dejado de recibir alrededor de 10 mil millones de pesos de participaciones federales.
Lo anterior, sumado al megasaqueo granierista, impactó gravemente en las finanzas públicas, lo que derivó en desempleo y aumento de la delincuencia.
El tercer golpe llegó con la crisis petrolera, que según organizaciones empresariales ha echado a la calle más de 13 mil trabajadores de Pemex, de compañías contratistas y empresas relacionadas con el sector energético, así como de sectores afines, como el hotelero y el restaurantero.
Recortes al sector y crisis
generalizada
La Subdirección de Administración y Finanzas de la Coordinación de Proyectos Región Sur y Región Marina informó que en 2016 Pemex Exploración Producción (PEP) ejercerá 34 mil 198 millones de pesos en dicha zona, que comprende Tabasco, sur de Veracruz y norte de Chiapas.
La cifra representa 901 millones de pesos menos de los 35 mil 99 millones de 2015, y 8 mil 705 debajo de los 42 mil 903 ejercidos en 2014.
El “tijeretazo” en PEP afectará con una reducción de 57% al Delta del Grijalva, que tiene nueve campos de aceite ligero y gas en la costa tabasqueña, así como de 16.9% al campo Ku Maloob Zaap, en la costa de Campeche, el cual produce 864 mil barriles diarios de crudo, entre otras plantas.
Hasta enero pasado, Tabasco producía 320 mil barriles diarios del hidrocarburo. El pico más alto lo alcanzó en 2010, con 469 mil barriles diarios.
Sin embargo, para Eduardo Marín Conde, de la Gerencia de Comunicación Corporativa de Pemex, todavía se analizan los proyectos que se diferirán en la entidad. “No hay un estimado definitivo respecto a los proyectos de Tabasco. El objetivo no es despedir personal sino buscar la rentabilidad de Pemex y obtener este año liquidez, así como garantizar su viabilidad a largo plazo”, dice a Proceso.
Según el presidente del Consejo Coordinador Empresarial del estado (CCET), Samuel Mena, más de 13 mil 500 trabajadores han perdido sus empleos en todos los sectores productivos de la entidad: alrededor de 4 mil en Pemex y en compañías como Halliburton, Schlumberger, Petrofac, Baker, Weatherford y Petrolat, entre otras.
La crisis afecta también a hoteles, restaurantes, comercios y al rubro inmobiliario, y es común, afirma, ver anuncios de “se renta o vende” en casas y edificios por los cierres de empresas o para ahorrar gastos.
Jorge Cámara, presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de Tabasco, lamenta que se hayan cancelado o pospuesto proyectos importantes con inversiones superiores a mil 300 millones de pesos, entre ellos la construcción de ocho hoteles: cuatro serían levantados por la cadena estadunidense Marriot en Villahermosa y en el municipio de Paraíso, donde se encuentra el puerto petrolero Dos Bocas, por el que se exporta parte del crudo mexicano. Los otros cuatro iban a ser creados en Villahermosa por Holiday Inn y el grupo francés Accor, dos por cada empresa.
Gabriel Oropeza, presidente local de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera, asegura por su lado que la actividad en el ramo de su competencia ha caído en más de 40%.
Pese a todo, la directora de la Oficina de Convenciones y Visitantes de Tabasco, Cecilia García Gómez, celebra que la crisis petrolera no haya implicado la reducción ni la cancelación de eventos y foros que se desarrollan en la entidad, como la conferencia internacional del Petróleo PECOM, que se efectuará en abril y que por 22 años se realiza en la entidad.
Tampoco se verán afectados, dice, el foro de Coparmex que se lleva a cabo a finales de año con el tema petrolero ni otros 64 acontecimientos académicos, deportivos y religiosos que atraerían a más de 33 mil asistentes y una derrama de 300 millones de pesos.
Menos dinero por petróleo
De acuerdo con un estudio del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), en 2016 el Fondo de Extracción de Hidrocarburos disminuirá alrededor de 36% en términos reales (dos mil 500 millones de pesos), por lo que se estima que Tabasco sólo reciba este año mil 245 millones de pesos, 641 menos de los mil 886 millones de 2015.
En su análisis, el organismo advierte que el retroceso por participaciones en las entidades petroleras se acentuará en los próximos años.
A su vez, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó que al tercer trimestre de 2015 Tabasco no tuvo crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), y en actividad industrial, donde se ubica la producción petrolera, cayó -4.7%.
El Instituto del Seguro Social (IMSS) registró que en el cuarto trimestre del año pasado se perdieron 8 mil 106 empleos en la entidad.
Al cierre de 2015, Tabasco continuaba en primer lugar en desempleo en el país, con 7.6%, casi el doble de la media nacional de 4.4%.
Ante este escenario, a finales de enero último el presidente Enrique Peña Nieto, en visita a la entidad, por pedimento del gobernador Arturo Núñez Jiménez, ofreció respaldo federal para encarar el grave desempleo en el estado, agudizado por la crisis petrolera.
Instruyó que de inmediato las secretarías de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), de Comunicaciones y Transportes (SCT) y de Economía, instrumentaran programas de apoyo “para hacer frente al desempleo que se ha acentuado en Tabasco”.
“Cuente con el respaldo de la Presidencia de la República en favor de los que más se han visto afectados”, ofreció Peña Nieto a Núñez Jiménez.
Previamente, el mandatario estatal había explicado que Tabasco vive un momento singular que podría sonar contradictorio pero no lo es: aprovechar las oportunidades que brinda la reforma energética y, a la vez, despetrolizar la economía para no depender tanto de los hidrocarburos.
Destacó que Tabasco sigue siendo primer productor nacional de gas natural y el segundo de aceite, y pidió apoyo federal para programas temporales de empleo y para microempresas.
En un acto posterior, Núñez dijo que Peña Nieto instruyó al jefe de la Oficina de la Presidencia, Francisco Guzmán Ortiz, coordinar también a las secretarías de Desarrollo Social (Sedesol) y de Ganadería, Agricultura, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) para que contribuyan a echar a andar los programas referidos.
No obstante, hasta el 18 de marzo no se había concretado ninguno de los programas de apoyo prometidos por Peña Nieto.
Entre tanto, en esta capital continúan las marchas de protesta de cientos de petroleros despedidos, así como de profesionistas, obreros, campesinos y otros desempleados por el fin del boom petrolero en la entidad.
Peña Nieto no ha cumplido
Ramsés Pech, investigador en materia energética y máster en administración de negocios, así como presidente del Grupo Caraiva y Asociados, estima que la crisis energética durará los próximos tres años, hasta 2019, y por lo tanto Tabasco se mantendrá con altos índices de desempleo.
Recuerda que hasta los años cincuenta del siglo pasado Tabasco vivió de la agricultura, ganadería, pesca y comercio, pero la economía se petrolizó y el campo quedó en el abandono.
Ahora, dice, hay que impulsar proyectos como una “agricultura energética”, maquiladoras de herramientas para la industria petrolera y plantas de electricidad eólicas o de ciclo combinado de gas y aire.
Si un agricultor siembra sorgo o cultivos que se usen para producir energía, podría vender su producto a empresas que generen electricidad con gas.
Con maquiladoras se podrían construir herramientas y equipos de perforación en un sitio como el puerto petrolero de Dos Bocas, que tiene conexión con Houston, Texas.
Además, se podrían crear plantas de generación de electricidad eólica o ciclocombinadas con maquiladoras en el puerto de Frontera, en vez de importarlas de China o Sudamérica.
Con esto, asegura Pech, quien asesora a empresas mexicanas y extranjeras, se crearían entre 10 mil y 30 mil empleos, donde se podría reubicar al personal despedido en Pemex y de empresas colaterales, previa capacitación.
“Esa es la salida a la crisis de desempleo en Tabasco”, sostiene, pero aclara que los trabajadores en estas nuevas empresas deberán entender “que ya no están en Pemex y que aquí sí les van a exigir”. l








