Servicios Médicos Municipales Lo mismo, pero más caro

Las administraciones municipales emanadas de Movimiento Ciudadano actúan a contrapelo de las promesas que les dieron el triunfo electoral. Por ejemplo, en la zona metropolitana, no sólo respetaron el desproporcionado encarecimiento de los servicios de salud a cargo de los ayuntamientos, sino que intentan reforzar su enfoque empresarial a expensas de la mayoría de los usuarios: los de menos recursos.

La administración que encabeza el expresidente de Coparmex Jalisco y alcalde emecista de Zapopan, Jesús Pablo Lemus Navarro, cobra en los Servicios Médicos Municipales (SMM) una atención cara y de mala calidad, con precios que en algunos servicios superan hasta en 120% a los de otros municipios y de la iniciativa privada.

Por ejemplo, en los SMM la consulta general se cobra en 80 pesos, mientras que en consultorios como los de Farmacias Guadalajara, del Ahorro, Similares y Benavides, entre otros, el servicio es gratuito o cuesta entre 35 y 45 pesos, según comprobó el reportero.

En San Pedro Tlaquepaque, también gobernado por Movimiento Ciudadano (MC) a través de la alcaldesa María Elena Limón, la consulta en los Servicios Médicos del municipio cuesta 65 pesos.

De igual forma, en los SMM zapopanos la toma de una placa de rayos X se ofrece en 220 pesos; cuando en negocios privados en Guadalajara y en la propia exvilla maicera cuestan 120 y en Tlaquepaque 116 pesos.

El incremento en los costos de los SMM se aprobó al final de la administración pasada, que encabezaba el priista Héctor Robles Peiro, por encima de la máxima autoridad, que es la Junta de Gobierno de dichos servicios.

Lejos de cambiar de estrategia, el gobierno de Lemus mantuvo los incrementos superiores a 100% en el tabulador de servicios, denuncia Pedro Cruz Rodríguez, quien encabeza el Sindicato Independiente de Servicios de Salud en Zapopan.

En la sesión de la Junta de Gobierno de ese Organismo Público Descentralizado (OPD) efectuada el pasado 7 de marzo, el ayuntamiento pretendía elevar aún más el costo de la atención médica con el argumento de que la mayoría de los insumos de los SMM se cotizan en dólares y el peso se ha devaluado.

Aunque la iniciativa no prosperó, los altos costos para los usuarios persisten. “El trabajo que ofrece Servicios Médicos está muy por arriba de las tarifas que aplica el Seguro Popular o de lo que se cobra en otros municipios”, señala Cruz Rodríguez.

No obstante, en el sitio web del ayuntamiento de Zapopan se informa que el OPD presta sus servicios sin fines de lucro a “toda la población, en su mayoría familias de escasos recursos económicos”. También se informa que “los Servicios Médicos de Zapopan son reconocidos por el prestigio de la atención médica que brindan en las cinco unidades de urgencias, hospitalización y especialidades”.

El sindicalista Cruz Rodríguez cuestiona: “Eso ya no es tan cierto, dejó de tener efecto porque hubo un incremento a la tarifa que no pasó por la Junta de Gobierno, como debió haber sido desde la pasada administración, y que ha mantenido el nuevo gobierno, por la cual los precios se elevaron prácticamente por encima de 100%”.

Empleados municipales que piden omitir sus nombres por temor a ser despedidos aseguran que la actual administración precisó que el SMM se abocaría a los asuntos médicos, mientras que los administrativos quedarían a cargo de Juan José Frangie, otro socio de la Coparmex y quien acompaña a Pablo Lemus como su jefe de Gabinete.

Frangie se ha manifestado públicamente por adoptar prácticas empresariales en la administración pública y hace años trabajó para el dueño de las Chivas de Guadalajara, Jorge Vergara Madrigal.

En una entrevista publicada por el diario Mural el domingo 13, Frangie sostiene que el municipio debe dirigirse “como empresa en algunas áreas y como (equipo de futbol) en otras”.

Lo malo es que la atención de los SMM en la Cruz Verde no sólo es cara, sino de mala calidad. Testimonios recogidos por este semanario señalan que a veces los usuarios deben esperar entre dos o tres horas para ser atendidos.

Es el caso de una madre de familia que acudió el viernes 4, poco después de las seis de la tarde, para solicitar una consulta, pues sospechaba que su hijo tenía fracturado un dedo de la mano derecha. La mujer llegó a la Cruz Verde Norte, mejor conocida como “La Curva”, que recién estrena instalaciones en Dr. Luis Farah #550, Villa de Los Belenes.

Ella relató que al acudir a recepción le dijeron que esperara para llenar el reporte de acceso, hasta determinar a qué área pasarían al niño: Pediatría o a Traumatología. Sin embargo, después de ella llegaron tres pacientes más, a quienes atendieron. Hasta que se acercó a la ventanilla y volvió a preguntar a dónde tendría que ir, le indicaron que se les llamaría al consultorio de Traumatología. “Se les olvidó que yo estaba aquí con mi hijo solicitando el servicio”, se queja.

Una hora después de su llegada le llenaron la hoja intrahospitalaria de ingreso, no sin antes haber cubierto una cuota de 80 pesos por la consulta general. Tiempo después, el menor fue llamado por parte de un médico visiblemente estresado, quien determinó en menos de dos minutos que se necesitaba una placa de rayos X para valorar la lesión. La señora comenta que esa auscultación cualquier paramédico la hubiera realizado: “Sentí que pagamos 80 pesos por saludar a ese doctor malencarado”.

Antes de la toma de Rayos X, la mujer y el menor tuvieron que hacer una segunda fila frente a la caja para desembolsar otros 220 pesos por el costo de las placas. “Yo sólo llevaba 300 pesos del gasto que me había dado mi esposo para el siguiente día y ahí me los gasté todos, sin recibir la atención que esperaba y en medio del coraje por la ineptitud del personal en La Curva”, señala.

Con el servicio autorizado por el médico, cuyo nombre no aparece en el recibo, se le tomó radiografía al menor, quien ya sentía más dolor. Al regresar la señora y el niño con la radiografía, buscaron al médico que los estaba atendiendo, pero ya lo esperaban otros cinco pacientes para diagnóstico. El colmo fue que el galeno no atendió a nadie porque su jornada laboral había concluido. El personal de esa área informó que llegaría el día siguiente, a las nueve de la noche.

Al doctor “le valió que entre sus pacientes también estuviera una persona en silla de ruedas”, comenta la entrevistada.

Cuando ella acudió con la responsable de la recepción para presentar una queja, le indicaron que el encargado de recibir inconformidades no estaba y que dejara sus comentarios por escrito en el buzón correspondiente o regresara al día siguiente a las ocho de la mañana para ver si el personal del turno matutino podía darle un diagnóstico. “Me quedé sin dinero por lo caro del servicio y sin atención por la falta de profesionalismo de la gente de la Cruz Verde de Zapopan”, resume.

El resto de los pacientes no protestó.

Trabajadores inconformes

Desde octubre de 2015, cuando iniciaron las nuevas administraciones municipales, los empleados de los SMM en Guadalajara y Tlaquepaque se dicen molestos por el trato “despótico” de sus jefes y por la falta de insumos para realizar sus funciones, por lo que trabajan bajo protesta.

También algunos médicos señalan que, mientras ellos reciben bajas percepciones y no se contempla una homologación salarial,  los recomendados de las nuevas administraciones tienen sueldos exorbitantes.

Por un problema similar, en febrero pasado el personal del Servicio Médico de Tlaquepaque hizo una serie de paros laborales en protesta por lo que consideran un mal trato del ayuntamiento. El líder del Sindicato de Servidores Públicos de ese municipio, Juan Ramón Cruz, señaló que médicos y paramédicos fueron reasignados a otras áreas de la administración sin el consentimiento de los empleados, y amenazó con la posibilidad de que los inconformes paralizarían todo el SMM si la alcaldesa no les responde.

Los empleados que accedieron a dar su testimonio sin publicar sus nombres denunciaron que son víctimas de hostigamiento laboral y que a varios médicos se les mandó sin justificación al DIF, donde se pretendía establecer un sistema parecido a una pequeña clínica de lujo como Puerta de Hierro, con especialidades, sin considerar que la mayoría de las personas que solicitan la atención de la instancia municipal son de escasos recursos.

Dicen los médicos que cuando estaban en las instalaciones de los SMM atendían a decenas de personas, pero casi nadie acude a consultarlos al DIF. Agregan que antes tenían que atender con equipos adquiridos por ellos mismos, pero la nueva administración les exigió llevarse éstos y abstenerse de comentar que se realizaba esa práctica.

Finalmente, médicos de base de la Cruz Verde en Guadalajara acordaron hacer paros escalonados del 15 al 25 de marzo, ante la falta de respuesta por parte de la autoridad municipal, encabezada por Enrique Alfaro. Acordaron suspender la consulta externa y cirugías selectivas, sin dejar de atender urgencias, comenzando con la unidad Delgadillo Araujo, a la que seguirían el resto: Leonardo Oliva, Ruiz Sánchez, Ernesto Arias, Rivas Souza y el área de Toxicología,  así como las Unidades Médicas de Atención Primaria a la Salud.   l