Entre las series estelares de Canal 22 se encuentra una realizada por la televisión pública danesa, Los herederos, situada en los años 70. Destaca no por el tema: la pelea entre los hermanos por la herencia de la madre, sino por la forma de entretejer la trama a la manera policíaca con sorpresas sucesivas que se develan poco a poco. Asimismo, los personajes se salen del lugar común y son encarnados por actores que juegan bien su papel.
Cuatro hermanos, dos mujeres y dos hombres se enfrentan a una muerte sorpresiva, la de su progenitora; antes de morir, lanza una bomba: mediante una carta le entrega todo su patrimonio a la hija más pequeña, la que fue dada en adopción; a ésta los otros tres vástagos dejaron de verla en la infancia y la olvidaron. Ella tampoco recuerda mucho y se sorprende con el acercamiento, el legado y el fallecimiento. De su parte no hay ambiciones, pero su novio sí las tiene: la inclina a luchar por la casa, la obra pictórica y el dinero.
A lo largo del relato aparecen los motivos de cada hijo, derivados de las circunstancias cotidianas de una familia sin unidad, sin afecto, sin intereses comunes, en la cual crecieron, marcando su personalidad para siempre. Los dos varones se alejaron de su casa; la hija mayor se mantuvo cerca con el fin de ser la gerente del trabajo materno y beneficiarse. Sin embargo, vivían en conflicto perpetuo, peleando todo el tiempo. Debido por una parte al poco entendimiento entre ellas; y por otra, al extraviado juicio de la madre, ésta cambia su testamento.
Lo interesante de la serie radica también en que aparecen costumbres distintas a las latinas. El funeral, por ejemplo, que se lleva a cabo en la casa con un decorado como de teatro y música de fondo.
Las series danesas parecen estar conquistando a las audiencias fuera de su país. Aquí hemos visto Borgen, la historia de una supuesta primera ministra de Dinamarca que se difundió también por Canal 22, y según la prensa tuvo un éxito sorprendente, al igual que El asesinato (The killing). Sin caras conocidas, con argumentos locales, las series han impactado en los 70 países a los cuales llegan debido a la libertad que tienen los guionistas para abordar los asuntos. Esta ha derivado en la creación de caracteres desarrollados a profundidad, conectando con lo que tienen de universal.
La televisión pública danesa ha optado por hacerse popular sin desentenderse de la calidad a pesar de contar con un presupuesto menor a la televisión pública española y muy inferior a la BBC de Londres.








