Golpe de gracia al sistema de trolebuses

A finales de enero, el gobernador Aristóteles Sandoval firmó un convenio que da origen al Sistema Integral de Transporte Público Metropolitano, una dependencia que se encargará de administrar el sistema de trolebús y otros servicios que antes estaban en manos del Sistema de Transporte Colectivo de la Zona Metropolitana (Sistecozome). Dirigentes sindicales del ramo lamentan esa decisión y piden a las autoridades investigar dónde están las viejas unidades y sancionar a los dirigentes del Sistecozome que durante años saquearon a esa dependencia.

Con la creación del Sistema Integral de Transporte Público Metropolitano, anunciada por el gobernador Aristóteles Sandoval Díaz a finales de enero pasado, el Sistema de Transporte Colectivo de la Zona Metropolitana (Sistecozome) prácticamente desaparece y el sistema de trolebuses queda en manos del nuevo ente administrativo.

Para el líder del Sindicato Único de Trabajadores del Sistecozome, Fernando Serna Ruvalcaba, y el dirigente de la Federación General de Trabajadores al Servicio del Estado y los Municipios (FGTEM), Cuauhtémoc Peña Cortés, con esa iniciativa publicada el 28 de enero pasado el Periódico Oficial El Estado de Jalisco se le pretende dar el golpe de gracia el maltrecho sistema de trolebús que está a punto de cumplir 40 décadas.

Ambos sindicalistas se quejan de los manejos poco transparentes en el Sistecozome. Están en juego alrededor de 60 millones de pesos en material e infraestructura, dicen, por lo que solicitan una investigación ante la presunción del saqueo de equipos, refacciones, cableado e instalaciones del trolebús.

Peña Cortés habla de la desaparición de una subestación eléctrica cuyo valor estimado es de 40 millones de pesos, así como del extravío de miles de metros de cable de cobre de fabricación sueca de los almacenes del Sistecozome y otros equipos durante las últimas administraciones.

Nadie sabe, por ejemplo, dónde quedaron las históricas unidades de aluminio Marmon Harrington procedentes de Chicago con las que hace 40 años se inició ese sistema, comenta Serna Ruvalcaba.

Desde hace más de 20 años, durante la gestión del panista Francisco Acuña Ramírez, las rutas del sistema de trolebús dejaron de crecer y se le abandonó en forma paulatina. Las vías y las piezas de las unidades empezaron a desaparecer, mientras el cableado se vendió como chatarra.

Una de las causantes de ese abandono fue la entonces directora del Sistecozome, Susana Márquez García, cercana a Ramírez Acuña. En ese tiempo el organismo arrastraba pérdidas por 51 millones de pesos derivadas del desaseo financiero y la corrupción (Proceso Jalisco 200).

Pero el saqueo se exacerbó durante la administración de Emilio González Márquez, el tercer mandatario panista, aclara Peña Cortés. Esos gobiernos acabaron de manera paulatina con el sistema de trolebuses.

En la década de los setenta contaba con más de 44 kilómetros repartidos en 17 rutas y mil 400 conductores, quienes atendían la creciente demanda de pasajeros en la zona metropolitana de Guadalajara. Ahora, el servicio sólo cuenta con 18 kilómetros de vía.

El golpe de Aristóteles

El acuerdo del gobierno de Sandoval Díaz firmado el 25 de enero y publicado tres días después en el Periódico Oficial El Estado de Jalisco establece la creación del Sistema Integral de Transporte Público Metropolitano.

En una primera etapa, ese nuevo ente administrativo “se conformará por las modalidades del Tren Eléctrico, Trolebús, BTR (Microbús) y Sitren, que estará a cargo del Sistema de Tren Eléctrico Urbano (Siteur), en los términos que se disponen en el dictamen del Instituto de Movilidad y Transporte del Estado de Jalisco número IMTJ-904/2015/DND, de fecha 18 de diciembre de 2015”.

El texto oficial contiene una errata, pues alude al “microbús” cuando en realidad se trata del “macrobús”, proyecto impulsado durante los gobiernos panistas como bandera de sus grandes logros. Lo cierto es que en la administración de González Márquez ese tipo de transporte recibió múltiples críticas por los presuntos negocios que implicaban a funcionarios y personas cercanas al gobernador.

En otro punto, el acuerdo del Ejecutivo pide a los directores de los sistemas de Tren Eléctrico Urbano y Sistecozome “instrumenten de conformidad con el marco jurídico vigente que les es aplicable, los trámites necesarios para dar cabal cumplimiento al presente acuerdo, realizando las adecuaciones presupuestales y administrativas necesarias para ello”.

Serna Ruvalcaba asegura que, aun cuando el texto no alude a la desaparición del sistema de trolebús ni del Sistecozome, el propósito de Sandoval Díaz va en ese sentido.

En el tercer punto, se instruye al titular de la Secretaría de Movilidad para que, en ejercicio de sus atribuciones, proporcione y brinde las facilidades administrativas y jurídicas a los directores generales de los Organismos Públicos Descentralizados denominados Sistecozome y Sistema de Tren Eléctrico Urbano para llevar a cabo “los procesos de transmisión de titularidad de los permisos y concesiones de las rutas del Sistema de Trolebús, así como los trabajos técnicos y administrativos necesarios para validar o, en su caso, reorganizar los derroteros que permitan consolidar un sistema integral semimasivo en la modalidad de trolebús”.

Las plantillas laborales

El líder del Sindicato Único de Trabajadores del Sistecozome, Fernando Serna, asegura que la empresa tiene registrados 250 operadores –hace décadas eran mil 400– con sueldo de 345 pesos al día, mientras que los empleados administrativos son 870 trabajadores, 450 de los cuales están sindicalizados.

Según él, las últimas cuatro administraciones estatales han intentado desaparecer los trolebuses, pero la presión social lo ha impedido.

Serna y Peña Cortés aseguran que en diciembre pasado la empresa Dina, propiedad del empresario Raymundo Gómez Flores, vendió al Sistecozome 25 unidades de trolebús, por las cuales el gobierno estatal pagó 188 millones de pesos. La empresa contó con una prórroga de más de un año para entregar los vehículos, según el contrato, cuya copia fue obtenida por Proceso Jalisco a través de la Ley de Transparencia.

Los conductores del trolebús desconocen cuándo llegarán las nuevas unidades. “Se hablaba de que algunos trolebuses que cubrirían las rutas 400 y 500 estuvieron sólo unos días en el patio llamado D1, pero luego se los llevaron a las instalaciones de la Dina para hacerles adecuaciones, según Serna.

Tanto él como Peña Cortés aseguran que los nuevos trolebuses ya no serían parte del Sistecozome, sino del Siteur.

“Antes, los trolebuses eran el símbolo de lo más importante que tenía Sistecozome. Hoy, tras la firma del acuerdo (del 25 de enero) surgen las dudas, pues pretenden quitarnos esas dos rutas”, comenta Peña.

Su colega Serna relata que, hace varios años, cuando los trabajadores pidieron 400 camiones para que el Sistecozome trabajara al 100%, las autoridades cesaron a 300 operadores y disminuyeron las rutas.

Peña aún no cree que desaparezca el Sistecozome, pues su Consejo de Administración tiene representantes del gobernador, los ayuntamientos de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y de la Cámara Nacional de Comercio de Guadalajara; así como a los secretarios de Finanzas, Movilidad, Desarrollo Urbano, y de Promoción y Desarrollo Económico.

“Yo me pregunto cómo es posible que con todas estas autoridades y empresarios no pudieron diseñar un plan de rescate”, comenta.

Por lo pronto, dice, el sindicato ya solicitó a la Junta Local de Conciliación y Arbitraje un embargo precautorio a las rutas del trolebús ante el riesgo de que la empresa no cubra el pago de la nómina ni las prestaciones a los trabajadores.

“No nos han contestado, y seguramente nos van a dar una negativa y tendremos que ampararnos”, advierte. l