Ley asimétrica

Los cirujanos estéticos de Jalisco están indignados porque las autoridades federales y estatales sólo autorizan a sus colegas plásticos y reconstructivos a trabajar en el embellecimiento físico, campo donde no tienen suficiente experiencia. El resultado, denuncian, es que a ellos se les margina de su profesión y además tienen que pagar por legalizar sus operaciones.

Cirujanos estéticos acusan a sus homólogos plásticos y reconstructivos de que pretenden monopolizar las operaciones quirúrgicas para mejorar la apariencia física y de provocar que se cobre “derecho de piso”.

El Colegio de Cirujanos Estéticos de Jalisco enviará al Congreso de la Unión una carta en la cual explica que a diferencia de ellos, el cirujano plástico y reconstructivo cursa su especialidad en instituciones públicas. Sin embargo, señalan que algunos ni siquiera pasaron la prueba nacional de residencia e ingresan por “ser hijos de algún influyente o por haber tenido el dinero para pagar dicho examen”.

Indican que, una vez admitidos en el Sector Salud, los cirujanos plásticos y reconstructivos reciben un pago –proveniente de los impuestos, recuerdan– para que se preparen como especialistas en “medicina social, es decir, atender casos de quemaduras, labios leporinos, paladar hendido, etcétera”, no en cuestiones estéticas, “porque no existe esa especialidad en el sistema de salud”.

Por eso cuestionan que las autoridades sanitarias permitan que México se convierta en el primer país en monopolizar la cirugía estética “a costa de nuestros impuestos”.

Prosiguen en la carta: “Muchos compañeros nos dimos a la tarea de buscar dónde estudiar. Todos somos médicos titulados, la mayoría con especialidad y otros con maestría en áreas quirúrgicas, no somos charlatanes como manejó la Secretaría de Salud del estado y el delegado nacional de la Cofepris (Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios)” en Jalisco.

El titular de la Cofepris en el estado es Celso del Ángel Montiel Hernández, pero a la delegación se le conoce como Comisión para la Protección de Riesgos Sanitarios del estado de Jalisco (Coprisjal).

El Colegio de Cirujanos Estéticos señala que ambas instancias son coaccionadas por la Asociación Mexicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva (AMCPER). “Están a su servicio, ayudándoles con el monopolio que quieren ejercer sobre la cirugía estética”, afirman.

Argumenta que la AMCPER “en su programa de especialidad no contempla la cirugía estética ni en su cédula la reconoce. ¿Entonces dónde aprendieron cirugía estética, cuando legalmente no existe dentro del sistema de especialidades médicas de nuestro país?”.

Agregan que los galenos con maestría en cirugía estética, todos egresados del Instituto de Estudios Superiores en Medicina, “somos blanco de estos ataques. A nosotros nos ha costado tiempo, dinero y esfuerzo terminar dicha maestría, la cual es vapuleada por los cirujanos plásticos”.

Añaden que “no es un curso de una semana o seis meses como ellos lo han puesto, son tres años de maestría con prácticas en hospitales privados con profesores preparados en esta especialidad, ya que es ilegal operar este tipo de cirugías en el sistema de salud”.

Debate jurídico

Los inconformes señalan que el bloqueo a su sector comenzó el 22 de junio de 2015, cuando el comisionado de operación sanitaria de la Cofepris, Álvaro Israel Pérez Vega, envió el oficio COS/1/OR/000135/2015 al coordinador general del Sistema Federal Sanitario de la propia dependencia para informarle que sólo deben practicar cirugías estéticas los profesionistas que cuenten con especialidad en cirugía plástica y reconstructiva.

En el oficio “se instruye que a partir de esta fecha en cualquier establecimiento en el que se ofrezcan servicios de cirugía estética o se practiquen actos quirúrgicos, el responsable sanitario del establecimiento y el que realice los actos quirúrgicos deberá acreditar la licenciatura en medicina, la especialidad en cirugía general y en cirugía plástica y reconstructiva, así como estar certificados por el consejo de la especialidad según corresponde. En caso de que no se acredite lo anterior, deberá procederse a la suspensión total del establecimiento”.

La Cofepris apunta que los médicos que sólo muestren el título de maestría en cirugía estética otorgado por el Instituto de Estudios Superiores en Medicina u otra institución de iguales características, “en virtud de no contar con las habilidades y experiencia en la práctica de los procedimientos y técnicas quirúrgicas correspondientes a la cirugía plástica, estética y reconstructiva, no deben llevar a cabo procedimientos quirúrgicos”.

Los cirujanos estéticos refutan el argumento de la falta de habilidades y experiencia. Afirman que los especialistas plásticos y reconstructivos llevan en su plan de estudios las materias de cirugía estética I y II, a las cuales se les dedica un total de 92 horas, mientras que ellos, en la maestría que imparte el Instituto de Estudios Superiores en Medicina, suman mil 296 horas.

Dicho instituto está avalado por la autoridad educativa, según corroboraron los afectados tras recibir por Transparencia (folio 0001100199013) información de la Dirección General de Profesiones. La dependencia indica que únicamente se imparte la maestría en cirugía estética en el sistema privado del Instituto de Estudios Superiores en Medicina, con reconocimiento oficial de estudios desde el 5 de febrero de 2009, “otorgado por la Secretaría de Educación del estado de Veracruz, y su sede se localiza en la ciudad de Xalapa”.

Los cirujanos estéticos también solicitaron al titular de la Comisión de Arbitraje Médico del Estado de Jalisco, Salvador Chávez Ramírez (oficio Camejal OF/042/2016), que les informara cuántas quejas se presentaron en el organismo desde 2013 hasta el 7 de enero de 2016 contra especialistas de cirugía plástica y reconstructiva. La respuesta fue que existían 46 quejas contra éstos, mientras que contra los cirujanos estéticos sólo había cinco.

Asímismo solicitaron a la Unidad de Transparencia de la Fiscalía General del Estado (expediente LTAIPJ/FG/142/2016) cuántas averiguaciones previas se habían iniciado por el delito de responsabilidad médica en cirugías de tipo estético desde enero de 2013 hasta el 8 de febrero de 2016.

La dependencia respondió que sumaban 40, pero sólo cuatro averiguaciones correspondían a galenos que cursaron la maestría en Cirugía Estética, mientras que 29 habían cursado la especialidad en Cirugía Plástica Reconstructiva.

La fiscalía también mencionó en su contestación que uno de los denunciados no contaba con especialidad; en otros dos, era una “especialidad diversa”, y en cuatro no se logró “acreditar el tipo de especialidad con la que cuenta el inculpado, en virtud de que aún se continúa con las investigaciones”.

Otro punto que debaten los quejosos es que con la reforma que se hizo a la Ley General de Salud, cuyo decreto se publicó el 30 de agosto de 2011, se especificó que para realizar cirugías estéticas se requiere formación en instituciones de salud reconocidas por la autoridad.

Sin embargo, argumentan los cirujanos estéticos, este punto lo incumplirían todos los especialistas. Agregan que a finales de 2014 solicitaron a la Cofepris el “listado oficial de clínicas y hospitales que se encuentren registrados en el programa educativo de cirugía plástica reconstructiva en los cuales realizan sus prácticas los residentes”.

Respuestas ambiguas

La comisión respondió que no encontró que los cirujanos plásticos realicen prácticas de intervenciones estéticas en ningún nosocomio público (oficio CAS/03/OR/7883/2014): “No se advirtió resultado alguno, por lo que se colige que dicha información es inexistente”.

Igualmente, pidieron a la Unidad de Transparencia del IMSS informar si en su área de cirugía reconstructiva se realizan implantes mamarios y lipoesculturas. El IMSS respondió que en su reglamento de Prestaciones Médicas, en su artículo 42, se estipula que no se cubren cirugías estéticas. La misma solicitud se hizo al ISSSTE y su respuesta fue similar: “No se realizan cirugías estéticas”.

Al preguntar por la misma vía a la Cofepris si a nosocomios públicos descentralizados se les permite realizar cirugías estéticas, la comisión respondió el 16 de junio de 2015 (oficio CAS/1/OR/4008/2015) que al “ser establecimientos del sector público, coordinados por la Secretaría de Salud, conforme al artículo 5, apartado D, del Reglamento Interno de dicha dependencia, no realizan cirugías estéticas toda vez que éstas no corrigen, rehabilitan o solucionan un problema que comprometa la salud del paciente”.

En el mismo oficio, la Cofepris orientó al peticionario sobre la diferencia entre cirugía plástica estética y reconstructiva. Con relación la cirugía plástica refirió que en la Ley General de Salud en el artículo 272 bis 1 se define como “el procedimiento quirúrgico relacionado con cambiar o corregir el contorno o forma de diferentes zonas o regiones de la cara y del cuerpo, el cual deberá efectuarse en establecimientos o unidades médicas con licencia sanitaria vigente, atendidos por profesionales de la salud especializados en dichas materias”.

Mientras que la cirugía reconstructiva “no tiene una definición legal concreta, no obstante, el artículo 135, fracción II, del Reglamento General de la Ley General de Salud en materia de Prestación de Servicios en Atención Médica, agrupa a este tipo de cirugía dentro de las medidas de rehabilitación encaminadas a mejorar la capacidad de una persona para realizar por sí misma, actividades necesarias para su desempeño físico, mental, social, ocupacional y económico”.

La Cofepris concluye “que la cirugía estética o cosmética se realiza a un paciente sano que persigue cambiar zonas de su cuerpo únicamente con fines de belleza, mientras que la cirugía plástica reconstructiva presenta a un paciente que sufre las secuelas de un accidente, enfermedades y afecciones en su cuerpo principalmente visibles, en donde los fines que se persiguen son la restauración del aspecto físico y de la función corporal”.

Luego de la decisión de la Cofepris, su delegación en Jalisco, Coprisjal envió el oficio SSJ-CAJ-224/2015 al presidente de la Asociación de Hospitales Particulares de Jalisco, Carlos Dueñas García, para que antes de permitir el uso de los quirófanos verifique que el personal médico que pretenda realizar cirugía plástica, estética o reconstructiva cuente con especialidad plástica y certificado vigente del consejo de la especialidad. Éste último debe estar reconocido por el Comité Normativo Nacional de Consejos de Especialidades Médica (Conacem).

Debido a que los cirujanos estéticos no tienen derecho a operar, la situación es aprovechada por sus homólogos los plásticos para pedir un porcentaje –equivalente a un mínimo de 8 mil pesos– para estampar su firma con el fin de que los primeros obtengan la autorización, aseguran integrantes del Colegio de Cirujanos Estéticos de Jalisco.

Apuntan que la restricción legal sólo aplica en Jalisco, puesto que han realizado cirugías estéticas sin ningún problema en estados aledaños, como Zacatecas y Aguascalientes.

Un grupo de 80 usuarios que pretendía realizarse una cirugía estética presentó un juicio de amparo ante el Juzgado Sexto de Distrito en Materia Administrativa (expediente 7/2016) ante la decisión de las autoridades sanitarias federal y estatal de limitar las operaciones de este tipo a los especialistas plásticos.

“El objeto de este amparo es refrendar ante las autoridades el privilegio de respeto a los derechos humanos por encima de las regulaciones sanitarias arbitrarias y sin fundamento”. Sin embargo, el recurso legal no procedió.

El abogado de los quejosos, Iván Novia Cruz, explicó que la Coprisjal vulnera el derecho de los cirujanos estéticos a ejercer su especialidad en la entidad. Además, dice, la decisión de la delegación claramente favorece a los cirujanos plásticos, “quienes reciben los beneficios económicos y las oportunidades de desempeñar su profesión, justo en la coyuntura que presenta la creciente demanda”