Expuestos a la radiación

En el Hospital Regional 180 del IMSS, los trabajadores de radiología tienen años denunciando que no se cumplen las normas de seguridad para el personal médico expuesto a radiaciones ionizantes, sin que los directivos tomen las medidas necesarias para corregir esa peligrosa situación. Incluso, denuncian que varios de ellos padecen alteraciones en la sangre y temen desarrollar cáncer.

Trabajadores de radiología del Hospital Regional 180 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Tlajomulco de Zúñiga denuncian que en su área hay una fuga de radiación que afecta su salud.

Los 36 empleados indican que al menos siete de ellos presentan altos niveles de reticulocitos –células que se fabrican en una mayor cantidad para compensar los glóbulos rojos destruidos a consecuencia de una enfermedad–, y culpan de ello a las dosis de radiación que reciben diariamente sin control.

Señalan que el nosocomio incumple con la Norma Oficial Mexicana NOM-229-SSA1-2002, Salud Ambiental, al no contar con la debida protección radiológica y consideran que no se está vigilando el funcionamiento de los equipos de diagnóstico, por lo que no existen garantías para los pacientes ni el personal expuesto a la radiación ionizante.

Los inconformes exponen que, según la norma, desde que empiezan a trabajar se les debe proporcionar un dosímetro –dispositivo en forma de prendedor o escarapela utilizado para medir la cantidad de radiación recibida durante la jornada–, pero los entregaron a destiempo. Además, al personal que recibió su dosímetro a mediados del año pasado nunca se lo han pedido para una revisión, por lo que desconocen cuánta radiación han absorbido y si está dentro de los límites de seguridad.

El pasado 8 de enero, mediante el memorándum SRD/08/01/2016, Humberto Domínguez Sánchez, jefe de Servicio de Radio Diagnóstico, junto con Gilberto Cárdenas López, coordinador médico de la División de Auxiliares de Diagnóstico, informaron al personal de radiología que a más tardar el 18 de enero se realizarían exámenes médicos para integrarlos al expediente de vigilancia periódica:

“En cumplimiento del Reglamento de Infecto-contagiosidad y Emanaciones Radioactivas anexo del contrato colectivo de trabajo en su capítulo 1, artículo 3, es obligatorio para todos los trabajadores que laboren en áreas o servicios de infecto-contagiosidad y emanaciones radioactivas, someterse a exámenes médicos previos o periódicos, deberá presentarse al servicio de Prevención y Promoción a la Salud de los Trabajadores del IMSS de este hospital, del 11 al 15 de enero.”

En todos los exámenes los niveles de reticulocitos rebasaban lo normal, pero en siete casos resultaron extremadamente altos. Los afectados se practicaron los mismos exámenes en un laboratorio particular y dichos  niveles salieron aún más altos. Ahora, esos trabajadores temen que por ese motivo se les desarrolle cáncer.

El pasado 8 de febrero, el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) dirigió el oficio 002/02/16/70/180 a Gilberto Cárdenas López y a Domínguez Sánchez para asentar por escrito los compromisos acordados entre el personal sindicalizado del Departamento de Radiología e Imagen y la jefatura del mismo.

Les recordaron que el anterior día 2, en presencia de Cárdenas López y de los representantes de la delegación 70, Sección III del sindicato (el secretario general, Edgar Maciel Aragón, y el secretario del interior, César Bañuelos Sánchez) se acordó entregar dosímetros al personal “ocupacionalmente expuesto”, “protocolizar al personal que presenta reticulocitos alterados en biometría hemática para determinar el origen de los mismos” y dar “capacitación al personal médico para el mejor manejo de equipos y actualizar documentos”, además de que los trabajadores conocieran los manuales de procedimientos de cada sala.

A decir del personal médico inconforme, los directivos no han cumplido el acuerdo.

Viejas irregularidades

El 24 de agosto de 2012, los trabajadores de ese hospital entregaron un oficio para informar de anomalías en su centro de trabajo a la secretaria general del SNTSS Sección III –en ese entonces Clara Gómez Caro– y otro a la Jefatura de Prestaciones Médicas, así como a los siguientes funcionarios: el jefe de división de Hospitales de Segundo Nivel, Juan Castañeda; la administradora del Hospital Regional 80, María Elena Rojas Mena; el director del mismo, Jose Fredy Raygoza Hernández.

En aquellos oficios se enfatizaba que el personal no cuenta con dosímetros, “por lo tanto no hay la debida supervisión profesional destinada a verificar el cumplimiento de las normas de protección contra las radiaciones ionizantes, mediante la medición de las exposiciones o las dosis recibidas por el POE (Personal Ocupacionalmente Expuesto) y su interpretación con fines de control. Es decir, no se tiene el límite anual de dosis”.

También se quejaron de que no se capacita al personal técnico para el manejo de equipos de rayos X, tomografía y resonancia magnética, además de que no se cuenta con discos compactos para grabar los estudios realizados y “esto genera gran molestia al derechohabiente, quien tiene que adquirirlo fuera de la unidad… y nos refieren los pacientes no contar con los medios económicos, y como llegan solos no hay nadie que los pueda apoyar”.

Proceso Jalisco comprobó que en el área de resonancia magnética continúa esa práctica. Lo mismo sucede con los ecosonogramas: nunca hay discos compactos. “Sólo se envía reporte escrito, no hay imágenes porque no contamos con impresión en placa ni quemador de CD en las salas de ultrasonido”, dicen los inconformes.

Agregan que Cárdenas López ordena que se les practiquen estudios a pacientes provenientes de las clínicas 45, 14 y 89 que no presentan ninguna complicación médica. “Muchos de ellos no traen los exámenes de laboratorio necesarios para realizar el estudio con medios de contraste”, indica uno de los entrevistados.

Además, dicen, a veces introducen a pacientes no contemplados en la agenda, lo que vuelve caótica la atención a los que tienen cita. La reportera acudió tres veces a solicitar una resonancia magnética. La primera vez no fue posible por falta de personal y en las otras dos no se respetaron las citas acordadas. Después de horas de espera y de preguntar insistentemente a qué hora tocaba el turno, Cárdenas López decidía reagendar el estudio.

Es un problema añejo. “Con la falta de organización de las agendas de pacientes citados se genera un caos en recepción y falta de una adecuada atención al derechohabiente, ocasionando agresiones en contra nuestra”, admite uno de los trabajadores.

Otras irregularidades no resueltas son que “no se cubren eventualidades programadas de un médico o un técnico, lo que genera problemas en las salas de trabajo” y “se realizan estudios de mala calidad y sin validez diagnóstica, pues no cuentan con supervisión ni con interpretación médica”.

Asimismo, los centros de diagnóstico que utilizan aparatos de rayos X  deben contar con autorización de la Secretaría de Salud. La NOM-229-SSA1-2002 de Salud Ambiental estipula en el punto 6.4.1 del apartado Responsabilidades Sanitarias que dicha “licencia sanitaria y copia del permiso de responsable de la operación y funcionamiento que acreditan al establecimiento deben colocarse en lugar visible al público”. Este hospital no la muestra.

Para conocer si se había inspeccionado la operación del Hospital Regional 180 del IMSS, Proceso Jalisco solicitó una entrevista con el titular de la Comisión para la Protección Contra Riesgos Sanitarios del Estado de Jalisco (Coprisjal), Celso del Ángel Montiel Hernández, quien comenta:

“No tengo el dato específico. Lo que sí te puedo decir es que estoy tomando nota, porque como tú sabes es un gran número de establecimientos, y voy a girar instrucciones para que se haga una revisión oportuna.”

“El principal factor de riesgo de la exposición a la radiación  –explica el funcionario– es el cáncer. Por tal motivo se dictaron las normas mexicanas 229-2002 y 041-2002; la primera tiene que ver con el área de salud ambiental, los requisitos técnicos para instalar el equipo, las responsabilidades sanitarias y las especificaciones técnicas de los equipos como del área, y la segunda con el control y la vigilancia de los problemas que se puedan derivar, como el cáncer.”

En la entidad hay 480 establecimientos que realizan estudios con rayos X, de los cuales 104 son públicos y el resto privados. Montiel Hernández confirma que todos ellos deben tener a la vista su licencia sanitaria y un permiso del responsable. Y aclara:

“Aun cuando cuenten con un permiso, nuestra obligación es recorrer los establecimientos y hacer una vigilancia… El año pasado se pudo adquirir un monitor de radiación por primera vez en el estado y esto nos permite identificar si existe o no una fuga de radiación. Anteriormente solamente íbamos y evaluábamos que las paredes estuvieran bien plomadas, así como las áreas, las puertas y el equipo en condiciones óptimas.”

Dice que también se vigila al personal expuesto, “el cual debe estar continuamente rotándose… El objetivo es evitar el cáncer, el riesgo principal”.

Según el funcionario, en 2014 la Coprisjal efectuó 73 verificaciones a establecimientos, levantó una multa y otorgó 30 licencias sanitarias. El siguiente año se llevaron a cabo 83 revisiones y se aplicaron cuatro multas. En los dos primeros meses de 2016 se registran 10 verificaciones.

De acuerdo con la Ley General de Salud, la sanción por incumplimiento de la normatividad para esos establecimientos es de 438 mil 240 pesos.

En una segunda entrevista, el jueves 3, Montiel Hernández confirmó que el hospital carece de licencia, pero afirma que está en trámite. Dijo que el 10 de octubre pasado el establecimiento solicitó el permiso de responsable ante la Cofepris (Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios) y ante su delegación en Jalisco, Coprisjal, pero aún no se lo entregan.

Al cuestionarle al funcionario si eso no implica una irregularidad, sostuvo que no. Sin embargo, la NOM-229-SSA1-2002, el punto 6.2.1 del apartado Requisitos Administrativos, lo dice claramente: “Los establecimientos de diagnóstico médico con rayos X deberán colocar la licencia sanitaria y el permiso de responsable en un lugar visible para el público.

Montiel Hernández agregó que esta semana se hará una revisión al hospital para detectar si existe alguna irregularidad. l