Recopilación de todos los temas

ROMA.- “Es un libro en clave irónica sobre el exhibicionismo exasperado de nuestra época, la caída de las ideologías, el racismo y los nuevos bárbaros; el futuro, la educación y la falta de educación, sobre las degeneraciones derivadas de las nuevas tecnologías, la estupidez, el Papa, y muchas otras cuestiones que atañen a las sociedades de hoy.”

Así describe el editor Mario Andreose el último libro de Umberto Eco, el destacado semiólogo, escritor e intelectual italiano fallecido de cáncer el pasado viernes 19, a los 84 años.

La obra, que consta de 14 capítulos y 476 páginas, recoge textos periodísticos del autor escritos entre 2000 y 2015 y publicados en su mayoría en el semanario italiano L’Espresso. Se llama Pape Satan Aleppe, retomando las palabras iniciales del canto VII del Infierno de La Divina Comedia de Dante Alighieri, y subtitulado Crónicas de una sociedad líquida, en alusión a la tesis del sociólogo polaco Zygmunt Bauman, quien definió las sociedades modernas como despojadas de valores sólidos.

“Pape Satan Aleppe, que no significa nada y remite a Dante, es el título que elegí pues la heterogeneidad de los temas no hacía posible usar un eslogan”, explica el propio Eco en la solapa del libro.

“El lenguaje que usó es irónico, busca cautivar”, explica Andreose en entrevista con Proceso.

“Será la primera obra que publica nuestra editorial, La Nave di Teseo, que cariñosamente el propio Eco quiso que viera la luz, que siguió de cerca hasta que pudo y que nació pues quisimos mantenernos independientes y libres”, añade Andreose, quien, junto con Eco y un puñado de otros editores y autores, dejó la editorial Bompiani cuando ésta se fusionó con Mondadori, propiedad de la familia de Silvio Berlusconi.

Según explicó Andreose, tras la puesta a la venta de la versión en italiano, el viernes 26, seguirán en breve las traducciones, incluida la española.

“Ser visto”, sobre la exasperada búsqueda por aparecer en televisión; “La cuarta Roma”, sobre cómo será el futuro; “De la estupidez a la locura”, “Online”, “Sobre celulares”, “Buena educación” y “Sobre complot”, son algunos de los capítulos del libro, detalla.

Destaca asimismo una reflexión sobre el Papa Francisco, a quien Eco veía con buenos ojos. En concreto, Eco “analiza la identidad del Papa Francisco: para él no es un jesuita argentino, sino paraguayo, porque los jesuitas que se fueron a Paraguay en el siglo XVI no fueron sólo a evangelizar. También intentaron resguardar a los indígenas guaraníes, enseñándoles modelos de autogestión para que pudieran organizarse y protegerse de los colonizadores que querían esclavizarlos”, cuenta Andreose.

“Por esta razón, primero el rey de España envió una misión a la zona para castigarlos y, en el siglo siguiente, los jesuitas fueron expulsados de España por voluntad de los monarcas españoles”, recuerda el editor. “Así veía Eco al Papa. Como un hombre que ha intentado cambiar las cosas. No hay que olvidar que Eco era un católico de izquierda”, abunda.