Hija del cantautor Roberto González, uno de los fundadores del movimiento del rock rupestre, la cantante de 23 años Julia González Larson estaba destinada a entregarse a la música. Tras participar en proyectos de la singular bluesista Betsy Pecanins, su padre y otros artistas, Julia se dispone a volar con sus propias alas por los universos de la composición sonora.
Desde antes de nacer un 27 de octubre de 1993, Julia González Larson fue marcada por la música al calor del vientre materno.
“Crecí en una familia en la que se escuchaban cosas diferentes como canción latinoamericana y sones, además de mucha música en inglés como los Beatles o Eric Clapton. Esta música formaba parte de mi vida, la disfrutaba y sigo disfrutando, pude conocer diferentes ámbitos musicales y diferentes artistas muy pequeña. Creo que es gracias a esto que la música se ha vuelto una parte tan importante en mi vida.
“Debo admitir que cuando estaba en la secundaria, y ya mucho menos en la prepa, pasé por una etapa en que escuchaba mucho pop y música de ese estilo. Ya después se me fue pasando y volví a lo que estaba acostumbrada a escuchar en casa y en la familia; además me fui adentrando un poco más en las voces femeninas como Etta James, Nina Simone o Aretha Franklin.”
Su papá es uno de los destacados miembros de la generación fundadora del rock rupestre a mediados de los ochenta –con el desparecido Rockdrigo González, El profeta del nopal–, el trovero veracruzano Roberto González, autor de la pieza “El huerto” (‘¿Y con qué fin toda esta dialéctica en la historia…?’). Su madre: Raquel Larson.
“Desde muy pequeña me gustaba escuchar las canciones de mi papá y cantarlas con él, de hecho en un disco del 2000 (Madre Mesoamérica) grabé en una. Cuando fui creciendo y dándome cuenta de lo mucho que disfrutaba cantar, mi papá estaba en el proceso de grabar el disco Por ahora (2011) y me invitó a hacer las voces. Después de eso empezamos con presentaciones juntos y poco a poco hemos ido montando tanto canciones nuevas como otras que ya se habían grabado en otros discos.”
Tenía 17 años, y ese proceso –acepta Julia– no ha sido siempre fácil, “ya que cada quien tiene sus opiniones”, pero lo ha disfrutado “porque amo la música”:
“Creo que lo que más disfruto de ella es poder impregnarme un poco de cada género y poder unir las cosas que más me gusten de ellos. Aún no sabría exactamente cómo definir lo que estoy haciendo; aunque claro que encuentro influencias de varios géneros, incluidos el rock y el jazz, así como el blues y el son. Tal vez podré incursionar más directamente en ellos, si bien creo que lo que más me interesa es seguir haciendo ciertas mezclas.”
Betsy y Nina Galindo
–¿Cómo ha sido el proceso de trabajar con Roberto González?
–Desde que empecé a trabajar con él hemos tenido que irnos conociendo musicalmente para entender cómo laborar. Muchas de las canciones que tocamos juntos ya han sido grabadas y algunas incluso ya tenían voces grabadas.
En esos casos, el proceso resulta más simple:
“Sólo debo aprenderme las voces o hacer pequeñas modificaciones; no obstante, si son canciones nuevas, es un poco más complicado. Normalmente me muestra las canciones cuando ya están casi terminadas, pero aún les faltan cosas… A partir de eso empiezo a crear las voces. Algunas veces eso resulta muy sencillo pero a veces se vuelve complicado y nos puede llevar mucho tiempo encontrar melodías que nos gusten a los dos. Después de esto, nos concentramos en ensayar todas las canciones. Estamos en un momento en que Roberto me está ayudando a redondear algunas de las canciones que he escrito para poderlas utilizar en mi proyecto solista este año.”
Julia y Roberto González se presentarán en la Maga Café de Cuernavaca el próximo 13 de marzo a las 21:00 horas. Mientras que en la ciudad de Xalapa estarán el 15 de abril en La Tasca, a las 20:30 horas.
–¿Cuándo decides estudiar música?
–A los seis años quise entrar al coro de la Escuela Nacional de Música de la UNAM, en donde estuve siete años. Desde entonces no he parado de estudiar música. Algunas veces en escuelas o instituciones y maestros particulares.
Entonces colaboró en la grabación de la Misa mexicana de Jesús Echevarría. Luego, estudió un par de años en la escuela musical que dirige el pianista y compositor Guillermo Briseño.
“Cuando me enteré de la Escuela del Rock a la Palabra, descubrí que Betsy daba clases ahí. Siempre me ha gustado mucho lo que ella hace, y como lo que más me apasiona es cantar, me emocioné mucho al saber que sería mi maestra. Ahí nos conocimos, luego que salí de la escuela empecé a tomar clases particulares con ella, y cuando empezó a formar Ave Phoenix me invitó a participar con ella y su banda. Este proyecto ya lleva tres años, y aunque ahora ya no formo parte de él, viví muchas experiencias muy importantes. Con Betsy se aprende muchísimo.”
Cuando apenas contaba con cuatro años de edad grabó en el disco Los hijos de la primavera de Gabriela Huesca, del importante dueto infantil latinoamericano Kitzia y Gabriela. Posteriormente, en La chava de la Martín Carrera, de León Chávez Teixeiro, y los registros de su padre.
–¿Cuál es tu opinión del trabajo del resto de los rupestres, con cuál de ellos te identificas?
–Los rupestres son un movimiento que ha sido importante para mí. De alguna manera crecí con ellos, con su música. Tengo recuerdos de cuando tenía cinco o seis años, en el Multiforo Alicia, viéndolos un 19 de septiembre, en las fechas conmemorativas por la muerte de Rockdrigo González. Me gusta mucho lo que hacen y creo que aunque haya ciertas similitudes que los unen, también es interesante ver sus particularidades, ya que cada uno tiene su propio estilo.
“Supongo que con la que más me identifico es Nina Galindo, y creo que esto es por varias razones. Es la única mujer ahí, me impresiona su manera de cantar y de comunicar. Además, ella es una gran intérprete, y aunque yo he escrito algunas canciones, me veo más como intérprete que como cantautora, no sé, aún tengo que definir esa parte sobre mí.”
Julia González Larson cursa licenciatura en lengua y literatura modernas inglesas en la Facultad de Filosofía y Letras en la UNAM. Culmina diciendo:
“Estoy empezando a hacer un proyecto propio en el que voy cantar y quizás tocar la guitarra. También estoy trabajando mis propias composiciones. El proyecto está en proceso, cada vez le dedico más tiempo y espero poder presentarlo pronto.”








