20 años de Los Cojolites

En 1995 se crearon los talleres Nigan Tonogue y Los Cojolites con el apoyo del nuevo gobierno de Cosoleacaque, Veracruz, ambos bajo la supervisión de Ricardo Perry (Premio Nacional de Periodismo en 1987) y cuyo fin principal era el de recuperar en los más jóvenes de esa región las tradiciones de la música de son y el telar de cintura.

Asimismo se hizo hincapié en la importancia de la alfarería, cestería, el lenguaje y el conocimiento de la historia de una de las regiones culturales más importantes de México.

Tiempo después los talleres se trasladaron a Jáltipan, en donde se creó además el Centro de Documentación del Son Jarocho, lugar en el que hasta hoy se lleva a cabo todo tipo de actividades culturales relacionadas con el género y sus tradiciones.

Del taller de son surgieron Los Cojolites como agrupación musical que comenzó a presentarse por todas partes; el son jarocho se reavivó fuertemente en estos últimos 20 años y el conjunto formó parte importante del movimiento.

Sus integrantes grabaron su primer disco en 2008, y para este 2016 tienen tres más en su haber, además de dos nominaciones al Grammy norteamericano, la última por su más reciente disco Zapateando (Proceso 1991), por lo que el próximo lunes 15 asistirán a la ceremonia de entrega en Los Ángeles, California. Comenta Joel Cruz miembro del grupo:

“Nos sentimos muy felices de que nuevamente la industria musical esté volteando hacia el sur y sobre todo a nuestra cultura musical, consideramos a cada momento que esta nominación no es solamente de nosotros como agrupación, sino más bien que es el resultado de la determinación de muchas personas que a lo largo de la historia del sur de Veracruz han estado trabajando constantemente para que esta cultura musical prevalezca.”

Los festejos por sus 20 años comenzaron hace unos días con una puesta en escena titulada Somos del sur, que muestra el trabajo realizado a lo largo de este tiempo en los escenarios, la enseñanza, la documentación y la creación de espacios. Jóvenes que surgieron de sus talleres ahora presentan su trabajo en el espectáculo que se ha visto ya en Coatzacoalcos y Xalapa, y en junio próximo  llegará a la Ciudad de México.

La población de Veracruz vive momentos de angustia; la situación ahí es muy difícil para todos pues viven ya con el temor de que la inseguridad los alcance de alguna u otra manera. Las desapariciones, asesinatos y balaceras son cada vez más comunes bajo un gobierno que no se inmuta siquiera.

Ante esto Los Cojolites ponen su música y su trabajo para fomentar la unión en tiempos tan viles. Comenta Ricardo Perry:

“Siempre hemos pensado lo mismo, y ahora, al trabajar con tantos niños y tantos jóvenes pensamos y reforzamos lo que sentimos en este momento. Nuestra música, nuestras raíces culturales son unión fuerte, lazo profundo que nos permite estar hermanados, actuar como uno, con los mismos sentimientos, emociones, y somos solidarios. Nos duele todo esto que pasa, puesto que el dolor está aquí, en cada familia, en cada ser agredido, y eso ya debe de acabar. No, ya no se puede más. Nuestra sociedad está dañada y no aguanta más.”