Este poema es una rareza. Apareció en prensa especializada sólo en 1976 (La Prensa Literaria, Managua, 30 de septiembre), después en España en 1987. Su primera inclusión en libro data de 1994 en Rubén Darío, Poesías desconocidas completas (Ediciones Aitana; Alicante, España), que circuló muy poco y está agotado. Pertenece al periodo final de Darío: Sueño premonitorio de muerte y seno materno. Recuerda y anticipa el “Sueño de los guantes negros”, de Ramón López Velarde.
(A. Paredes)
Soñé que me hallaba un día
en lo profundo del mar;
sobre el coral que allí había
y las perlas relucía
una tumba singular.
Acerquéme cauteloso
a aquel lugar de dolor
y leí: “Yace en reposo
aquel amor no dichoso
pero inmenso, santo amor”.
La mano en la tumba umbría
tuve y perdí la razón.
Al despertar yo tenía
la mano trémula y fría
puesta sobre el corazón. l








