El encuentro Graue-Alvarado

Diez días antes de su toma de posesión como director de TVUNAM, Nicolás Alvarado recibió la invitación por parte del rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Enrique Luis Graue.

Nacido en 1975 y egresado de comunicación de la Universidad Iberoamericana, el conductor confiesa a Proceso que aceptó la dirección por “el desafío y también por trabajar en la Universidad Nacional Autónoma de México”.

Cuenta que trabajó nueve años en Canal 22,  y cuando entró Raúl Cremoux a dirigirlo salió porque “sabía cuáles eran sus intereses”, y también laboró nueve años en Televisa, “donde encontré un espacio digno, libre, a mí nunca me tiraron línea, para desarrollar un trabajo de  periodismo cultural, allí aprendí muchas cosas, a lidiar con herramientas más sofisticadas”. Pero cuando el rector Graue le ofreció la oportunidad de volver a la televisión pública, a trabajar en la universidad, “institución por la que siento una enorme admiración aun no siendo universitario, mi padre Miguel González Avelar (secretario de Educación con Miguel de la Madrid) sí lo fue, pues no había mucho que pensar”.

Recalca que aprendió mucho en Televisa, pero no quería pasarse la vida a cuadro en la televisión:

“Es decir, es una de las cosas que sé hacer, tiene sus encantos, pero para ser franco cada vez le encontraba menos, y la oportunidad de trabajar en TVUNAM me entusiasmaba enormemente”.

–¿Cómo se dio esa invitación?

–Bueno, el rector Graue y yo no nos conocíamos. Nos habíamos visto una vez, él ya como rector, en un foro sobre obesidad infantil en el MUAC, y el rector fue muy cálido a la hora de saludarme. Me dijo: “Ojalá platiquemos”. A las tres semanas me mandó a llamar con su secretario particular, para ir a verlo, y acepté, supuse que era para tratar algún tema periodísticamente de la UNAM, y me asombró mucho que al sentarme a su escritorio me comentara: ‘A ver don Nicolás, me gustaría mucho que encabezara usted TVUNAM’. ¡Uf!, me sorprendí.

Entonces cuenta que ahí él le pidió al rector realizar llamadas con Ernesto Velázquez, ex de TVUNAM; con Armando Carrillo, presidente del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano para conocer la situación de la digitalización; con Carlos Loret de Mola, “a mi jefe, para prevenirlo y avisarle que me iba de Primero Noticias”, y a su propia esposa, entre otras personas. Dice:

“Fue bien recibida la noticia. Carlos Loret de Mola, me dijo: ‘Te vamos a extrañar, pero entendemos que te entusiasme’.”

Encontró a TVUNAM, refiere, “sólida, bien digitalizada, y me pareció que las condiciones eran propicias para aceptar una oferta del rector que es muy generosa”.

–¿Por qué cree que el rector pensó en usted?

–Fue la primera pregunta que le realicé. Me dijo que había seguido, cosa que le aprecio mucho, mi trabajo tanto en la televisión pública como en la privada a lo largo de los años y que le parecía que yo tenía la capacidad de hacer atractivos contenidos complejos, entretenidos, como debe ser el lenguaje televisivo.

–¿Qué opina de las críticas por haber trabajado nueve años en Televisa?

–Me invitó a trabajar Manuel Gilardi, entonces era vicepresidente de nuevos proyectos en Televisa, ahora lo es de New Media. También me invitó  Carlos Loret de Mola, un periodista al que admiro y respeto. Negocié que quería libertad para decir lo que pensaba a partir de un trabajo riguroso, y la tuve todo el tiempo. No es ningún secreto que yo no tengo una buena opinión del presidente Enrique Peña Nieto y lo he dicho en las pantallas de Televisa muchas veces o que estoy a favor de la legalización del aborto y del matrimonio entre las personas del mismo género, o de la legalización de la marihuana, en fin.

“Comprendo que Televisa es un fenómeno complejo, pero a título personal no tengo más que agradecimiento para esa empresa por todo lo que aprendí allí. Entiendo las críticas, entiendo que Televisa levanta mucha ámpula. Lo veía venir, lo hablé con el rector Graue. Le dije: ‘Doctor, creo que esto puede generar una pequeña crisis para la universidad’. Sin embargo le pareció que mi trabajo era lo suficientemente respetable como para que valiera la pena encarar la crisis.”

Le parece bien que primero Loret de Mola y él hayan dado la noticia de su nuevo nombramiento en Televisa:

“Le pedí al rector de la UNAM hacerlo así, por respeto a la audiencia de ese espacio, que fielmente, tres veces a la semana, veía mi trabajo.”

–También ha causado inquietud que no sea universitario, ¿qué dice?

–Que lo entiendo perfectamente. Todo mundo comente errores de juventud y el mío fue no haber elegido estudiar en la UNAM. Estudié en la Universidad Iberoamericana, no terminé la carrera, no estoy titulado, soy un pasante de ciencias de la comunicación. Pues sí, probablemente debí estudiar en la UNAM y probablemente debí no estudiar comunicación. Quiero pensar que estar cerca de un universitario de cepa como mi padre, ayuda a tratar de empezar a comprender lo que es la UNAM, cosa que me maravilla absolutamente.

–TVUNAM inicio sus transmisiones el 24 de octubre del 2005 por cable y se ve a nivel nacional, pero por señal abierta digital llega sólo a dieciséis ciudades del país. ¿Qué va a hacer al respecto?          

–No me preocupa particularmente la televisión abierta, ni la televisión por cable, creo que Ernesto Velázquez hizo muy buen trabajo al respecto. Lo que necesita ahora de manera muy importante TVUNAM es una plataforma multimedia y habrá quien diga que las plataformas multimedia son elitistas, pero no lo creo porque aunque no todo mundo tiene internet, casi todo mundo tiene un celular, y las nuevas generaciones están consumiendo los contenidos televisivos en los teléfonos celulares.

Se le recuerda que en una entrevista cuando hablaba de que buscaría el financiamiento para TVUNAM, dijo que tenía “la mejor marca del país”: la UNAM.

–¿Considera a la UNAM una marca?

–Bueno, cuando digo una marca quiero decir un símbolo, un emblema que representa cosas, una marca comercial como Colgate. Bueno, sería sacrílego decir eso.

Para él, TVUNAM “necesita capacidad de seducción hacia el mundo de las ideas”, y sigue:

“Lo he dicho siempre, que la televisión no es un medio de educación, es un medio de información y de entretenimiento, su lenguaje enfebrecido y poco sistemático le impediría ser un medio educativo, pero creo que sí podría seducir hacia la esfera del conocimiento. Me encantaría que TVUNAM ayudara a sacudir las ideas, me encantaría que llevara a sus televidentes a ver cosas, a leer cosas, a oír cosas, a pensar cosas.”

Pero recalca que “la televisión no sirve para educar”.  l