TALA.– El alcalde Aarón Buenrostro Contreras rechaza que su administración proteja a la empresa Pisa –también conocida como Laboratorio Pisa– y se lanza contra Ignacio Partida, a quien acusa de intentar “mezclar el asunto ambiental con lo político”.
Al principio, dice, Partida, excandidato a regidor por el MC, se unió a los vecinos inconformes y quisieron vincular el tema con cuestiones políticas. Eso no nos pareció –dice Buenrostro– y le hicimos saber a Nacho que estaba en todo su derecho a manifestarse, pero le pedimos no cruzar lo político con lo ambiental”.
Según el alcalde, la obra está suspendida y el ayuntamiento multó a Pisa con 120 mil pesos. “Estamos esperando que la empresa cumpla con todo lo que le pide la ley; queremos que respete a cabalidad las leyes y los reglamentos. Si lo hace, estamos obligados a darle los permisos; si no, tenemos que clausurarle la obra.
“Lo único que pedimos a los vecinos es que dejaran sacar la maquinaria, porque la tenían en una situación de secuestro (sic). Lo que no queríamos era que se ocasionara un doble pleito legal por el tema de la maquinaria. Ellos aceptaron.”
Pisa está obligada a entregar los estudios de impacto ambiental, uso de suelo e hidrológicos, así como otras pruebas que exige la Ley de Desarrollo Urbano y su reglamento. La empresa está recabando toda esa información, comenta el alcalde.
–¿Qué extensión abarcaría ese proyecto de fabricación de melaza? –pregunta el reportero.
–Déjame aclararte. No es fabricación de melaza, sino almacenamiento de la melaza que produce el ingenio de Tala. Entonces, (los de Pisa) son concesionarios de la melaza que produce el ingenio. Ellos la almacenan y luego se la llevan a otros lugares.
“La situación es que cuando la empresa empezó a mover tierras, ésta cayó en el tiro (de los mantos freáticos) y los vecinos creyeron que el agua se estaba contaminando. Nosotros no queremos perjudicar el medio ambiente, pero también queremos que se cumpla la ley.
–¿En qué superficie se está haciendo?
–Si no me equivoco, es sólo en dos de las hectáreas de las que Pisa es propietaria.
–Los vecinos dicen que se afectarán los mantos freáticos. Según ellos, durante las excavaciones los trabajadores descubrieron otro manto de agua en esta zona. ¿Es cierto?
–No, mira. Al mover la tierra, ésta se mezcló con el agua y formó una nube de humo. A los 20 días de iniciada la administración –Buenrostro asumió el 1 de octubre pasado– nos dimos cuenta de eso, incluso pedimos ayuda al Instituto Tecnológico de Zapopan, para que estudiantes de arquitectura e ingeniería vayan a verificar y elaboren un dictamen técnico profesional y se disipen las dudas.
–Algunos vecinos temen que la autoridad municipal pudiera venderse.
–No, claro que no. Nosotros incluso ya los multamos (a los dueños de Pisa) con 120 mil pesos. Creo que eso les dolió. Y si la empresa no cumple, se tiene que ir. Nosotros no queremos ningún problema, pues estamos en la defensa total (de la comunidad).
“Tu servidor es presidente gracias al Partido Verde Ecologista y al PRI. Nosotros no tenemos problema.”
Buenrostro niega tener pleito con los habitantes de Ahuisculco, muchos de los cuales critican su gestión:
“Yo soy presidente municipal de Tala y sus delegaciones –dice–. Y ellos son amigos, muchos nos ayudaron en la campaña. La cosa es tener madurez y respetar la ley”.








