La Filarmónica de Boca del Río

BOCA DEL RÍO, Ver.- Se trata de un municipio conurbado del puerto de Veracruz. Ahí la joven Orquesta Filarmónica de Boca del Río cumple sus primeras dos temporadas. Fundada apenas en septiembre de 2014, el conjunto es versátil, de alto nivel musical y además realiza una labor social.

Tiene dos temporadas anuales bajo la batuta experimentada del maestro mexicano Jorge Mester (1935) y la participación de solistas y directores nacionales y extranjeros del más alto nivel. Los días de concierto ofrece además un ensayo abierto a todo público y charlas de apreciación musical en el vestíbulo mismo del Teatro Fernando Gutiérrez Barrios. Regularmente se invita a las escuelas a escuchar al elenco.

Además la orquesta realiza recitales de música de cámara en iglesias, escuelas, asilos, hospitales y plazas comerciales, para lo cual se divide en Orquesta de Cuerdas, Quinteto de Alientos, Ensamble de Metales y Percusiones que ofrecen en total seis conciertos mensuales.

El grupo es joven, también por la edad de sus integrantes, que oscila entre los 20 y los 35 años.

Asistimos el pasado 4 de diciembre a un concierto con un programa sin complacencias, para gente grande. La Sinfonía Clásica de Sergei Prokofiev, el Concierto para corno de Richard Strauss, y la Sinfonía 3 de Johannes Brahms, obras nada fáciles para la orquesta que, como verán, no se contenta con tocar repertorio facilón, adecuado a una orquesta juvenil. El solista: el maestro Jon Gustely, un cornista de lujo quien además realizó clases magistrales con los cornistas de la orquesta. A Jon Gustely lo recordamos como primer corno de la Filarmónica de la Ciudad de México, y constatamos una vez más que es un refinado músico y virtuoso de su instrumento. Ha sido primer corno de la Orquesta Nacional de Bélgica y director musical desde 1967 hasta hoy de la Orquesta de Louisville, Kentucky, Estados Unidos. Gustely es miembro fundador del octeto de alientos Sinfonietta Ventus, grupo con quien realizó dos giras por Italia y grabó cuatro discos.

A sus 81 años, al maestro Mester le brota por los poros la alegría de hacer música, así como la pasión, energía y entrega que imprime a cada obra que dirige. Durante los ensayos realiza una pacientísima labor didáctica con los músicos y el resultado, además de formativo, no puede ser más que muy grato y de alto nivel profesional. Al maestro Mester lo recordamos como director de las orquestas Filarmónica de la Ciudad de México entre 1998 y 2002, en Estados Unidos de las de Pasadena, California de 1985 a 2010 y de la Filarmónica de Naples, Florida, de 2004 a 2012, e invitado de un buen número de prestigiosos conjuntos. Como profesor, Mester fue director del Departamento de Dirección Orquestal de la Juilliard School, en Nueva York, durante la década de los ochenta.

Hay que señalar que la Filarmónica de Boca del Río está construyendo su propia sede, un centro cultural cuyo estreno está programado para noviembre de 2016. Además, realiza una labor de enseñanza de la música (Orquestando Armonía) donde se benefician aproximadamente unos 300 niños tomando clases de música y coro.