Señor director:
En relación con el artículo Por el prohibicionismo, la mariguana es el mejor negocio de los narcos, firmada por el reportero José Gil Olmos en Proceso 2038, cabe recordar que dicha droga está prohibida porque es dañina.
También, es preciso advertir que el debate al respecto debe comenzar con un diagnóstico objetivo, considerando que la legalización que se propone no eliminaría el tráfico de ese estupefaciente, pues quienes lo comercializan buscarían diferentes compradores o circunstancias no autorizadas para la compraventa, como conductores de vehículos, menores de edad, horarios nocturnos, etcétera, de manera similar a lo que ocurre en los casos del tabaco y el alcohol.
Asimismo, está comprobado que una mayor permisibilidad en el uso de cualquier droga incrementa sus consumidores y, por ende, las repercusiones individuales, familiares y sociales que genera esa ingesta.
Efectivamente, se destinan fuertes cantidades de dinero a combatir el narcotráfico, y mucho menos a atender las adicciones, por lo que deben invertirse esas proporciones y aprovechar la experiencia de países exitosos en la prevención, como Suecia.
Por otra parte, la posible legalización da origen a interrogantes como las siguientes: Tras su autorización, ¿se reduciría o regularía la toxicidad de la mariguana? ¿Qué institución reglamentaría su consumo y cuál sancionaría? ¿O acaso no habría punición?
Los entrevistados de José Gil Olmos creen ingenuamente que la medida legislativa que proponen acabaría con el narcotráfico y los demás delitos que provoca. A mi juicio, confían en soluciones simples para problemas complejos.
No olvidemos por último que, desde 1992, la Junta Internacional para la Fiscalización de Estupefacientes de las Naciones Unidas, mencionada en el texto de referencia, declaró que “los promotores de la legalización no han presentado alternativas viables, comprensivas y coherentes al actual sistema internacional para el control del consumo de drogas”. (Carta resumida.)
Atentamente
Psicólogo Carlos Hiram Culebro Sosa
Catedrático de la Facultad de Ciencias
Humanas y Sociales
de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach)
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.








