Andrew Kaufman nació en Wingham, Canadá, es director de cine, productor de radio y novelista. En el 2003 dio a conocer su primera novela: Todos mis amigos son superhéroes (Turner. Col. El cuarto de las maravillas, Madrid, 2015, 144 p.), que en esta edición conmemorativa, a 10 años de su aparición, incluye ilustraciones de Mac Torrente, y nuevos personajes.
La historia cuenta el casamiento de Tom, así como describe a sus amigos. Él se casa con una superheroína llamada La perfeccionista, nombre que habla de su poder: la tendencia a mejorar indefinidamente lo que hace. En el día del enlace aparece Hipno, su exnovio, y la hipnotiza para que no pueda ver a Tom, quien intenta hacer lo que puede para que ella lo mire, pero es inútil. Después de un tiempo, La perfeccionista, convencida de que la abandonaron, decide irse a Vancouver para reiniciar su vida; junto a ella va “el invisible” de Tom que buscará, en un intento final, que lo vea y sepa que la ama.
En el momento en que esto sucede aparecen diferentes amigos que ayudan a entender la trama, como La besasapos, cuyo poder es transformar a un perdedor en triunfador, a través de un beso; La copiona, que imita a la perfección a otra persona; Tal vez pronto, que siempre está a punto de realizar un proyecto; Don Cambio de humor, quien a veces está triste y otras alegre, efusivo o áspero, y Chiripa, el personaje que sin nunca tener prisa logra parar un taxi a la primera (aunque no esté muy interesada en el trabajo, se lucirá en la entrevista y le ofrecerán el puesto: “Chiripa puede conseguir cualquier cosa fácilmente y sin esfuerzo mientras no lo desee de verdad”.
En Todos mis amigos… Kaufman nos muestra diferentes personalidades, a partir de sus rasgos propios. Así, gracias a estos atributos logran sobrevivir algunos, de acuerdo a sus temperamentos, como El calientasofás y La penosa, o tener éxito como El empresario así como El arreglatodo o excederse como El abrazador y La fuerza te acompañe. Los personajes, conforme son presentados, llevan a cabo acciones fantásticas, no en el sentido de irreales, sino inherentes a ellos que muestran lo encubierto.
La anécdota es contada con una prosa sencilla y directa para resaltar lo amable de las situaciones. Todos mis amigos son superhéroes es un libro fresco que invita al lector a percatarse de los súper poderes que tienen los amigos y conocidos. l








