El pasado jueves 5 hubo un incidente grave en la capital colombiana: De acuerdo con una denuncia penal formal, ejecutivos de Televisa irrumpieron con gente armada en la compañía C&P, propiedad en partes iguales de la de Emilio Azcárraga Jean y del consorcio local RCN. Según la demanda, los directivos de la televisora intentaron dirimir así un problema con sus socios, sobre todo en lo referente a un supuesto adeudo millonario de los mexicanos.
BOGOTÁ.- Ejecutivos de Televisa, entre ellos el vicepresidente internacional de la división editorial del grupo, Porfirio Sánchez Galindo, están en la mira de la justicia penal de Colombia por haber allanado con guardias armados las oficinas de una empresa cuyo control le disputa a Radio Cadena Nacional (RCN), consorcio colombiano de las comunicaciones.
El episodio, ocurrido el jueves 5 en esta ciudad, en la sede de Caras & Poder (C&P), propiedad por partes iguales de RCN y Televisa, es investigado por la Fiscalía de Colombia y la institución prepara los citatorios para que los ejecutivos de la televisora mexicana implicados en esos hechos acudan a declarar.
“Estos funcionarios de Televisa invadieron con guardias la oficina de C&P, sacaron los libros contables, facturas y correspondencia privada, y pusieron sellos como si fueran autoridades judiciales. Uno de ellos golpeó a una secretaria. Eso fue un acto de fuerza ilegal, un abuso”, dice a Proceso el abogado de RCN, Jaime Lombana.
El litigante presentó el viernes 6 y el lunes 9 dos demandas penales ante la Fiscalía contra Sánchez Galindo y el gerente jurídico de Televisa, Hugo Ríos –ambos mexicanos–, así como contra la gerente general de la Editorial Televisa en Colombia, la colombiana Beatriz Pizano.
Los tres están acusados de allanamiento de un lugar de trabajo, violación de correspondencia privada y presunto fraude contra C&P, empresa que edita en Colombia la revista de sociales y farándula Caras.
“Nosotros esperamos que la fiscalía encuentre méritos para una imputación y los llame a un juicio criminal”, dice Lombana, quien prevé que la próxima semana sean citados a declarar los tres ejecutivos ante esa institución judicial.
Además, el abogado corporativo de RCN, Néstor Humberto Martínez –un hombre muy poderoso en Colombia y quien hasta junio pasado era ministro de la Presidencia–, tiene listas varias causas civiles contra Televisa a raíz de un presunto daño patrimonial a C&P por un adeudo de “varios millones de dólares” y por la remoción de la periodista Patricia Fajardo como directora y representante legal de Caras.
Fajardo fue separada de su cargo de manera unilateral por Televisa el pasado 25 de agosto y desde entonces se le impide ingresar a su oficina. De acuerdo con RCN, su despido fue “ilegal” y respondió al hecho de que pidió cuentas al consorcio mexicano por la deuda que mantiene con C&P.
Incluso, el pasado viernes 6, Fajardo llegó acompañada de policías a las instalaciones de C&P –en el edificio corporativo de Televisa, en el norte de Bogotá– y ni así logró que le permitieran el ingreso a su oficina.
“Televisa ha usado actos de fuerza para impedir su acceso, con guardias que le echan candado a las puertas y que no la dejan entrar a las instalaciones de la empresa en la que ella es la representante legal reconocida por las autoridades colombianas. Ni con la policía fue posible que le permitieran el ingreso. Son conductas totalmente contrarias a la ley”, asegura Lombana.
Para Martínez, Televisa pretende aplicar en Colombia “la justicia por propia mano, como si aquí fuera tierra de nada; pero esta compañía tiene que saber que su presencia en Colombia debe ajustarse a la ley”.
El inicio de la controversia entre RCN y Televisa por el control de la revista Caras coincide con la designación de Sánchez Galindo como director general editorial del Grupo Editorial Televisa, lo cual ocurrió en junio pasado.
Sánchez Galindo, quien además es vicepresidente internacional de Televisa Publishing, es un ejecutivo empresarial con relaciones políticas, un perfil que caracteriza a varios de los altos mandos de la empresa de Emilio Azcárraga Jean, como Bernardo Gómez y Leopoldo Gómez.
Durante el sexenio de Vicente Fox (2000-2006), Sánchez Galindo fue asesor del entonces secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz. Entre 2007 y junio de este año fue director general de análisis económico y proyectos especiales del Grupo Televisa, al que lo llevó el vicepresidente ejecutivo Alfonso de Angoitia.
Al asumir como director general editorial del Grupo Editorial Televisa, Sánchez Galindo anunció que su objetivo era ganar audiencias, anunciantes y mercados.
Aunque la división editorial de la empresa mexicana maneja en forma directa varias revistas en Colombia –entre ellas TV y Novelas, Cosmopolitan, Vanidades y National Geographic–, en el caso específico de Caras lo ha hecho en sociedad con RCN a través de C&P, una sociedad en la cual ambas compañías tienen 50% de las acciones.
De acuerdo con fuentes de RCN, los problemas entre Sánchez Galindo y Patricia Fajardo, directora de Caras desde su lanzamiento en Colombia, en 2003, comenzaron cuando la periodista y gerente de la publicación comenzó a pedir cuentas al Grupo Editorial Televisa sobre un adeudo que éste tenía con C&P.
Según el abogado Martínez, se trata de una “deuda multimillonaria” (más de mil 400 millones de pesos colombianos, unos 500 mil dólares) que Distribuidoras Unidas –empresa de Televisa que es la mayor distribuidora de publicaciones en Colombia– ha contraído con C&P durante varios años, aunque el monto preciso del adeudo ha sido imposible de precisar “porque no nos permiten acceder a los libros contables de la compañía”.
De acuerdo con Lombana, ante las evasivas de Distribuidoras Unidas para pagar a C&P, Fajardo asumió una postura de mayor firmeza que disgustó a los ejecutivos de la empresa mexicana.
Además, agrega el abogado, Sánchez Galindo “quería manejar editorialmente la revista Caras, quería imponer los contenidos y decidir las portadas en beneficio de Televisa”, lo cual fue informado por Fajardo a RCN.
“Porfirio (Sánchez Galindo) montó en cólera y le dijo que ella no tenía que informarle nada a RCN porque él era quien mandaba ahí. Y, en un verdadero abuso del derecho, Televisa la removió de la dirección de Caras y de la gerencia. Ellos se quedaron con los libros de contabilidad, con los soportes contables y con las facturas que respaldan el adeudo de Distribuidoras Unidas con C&P. Eso es lo que está de fondo en todo esto”, explica.
De poder a poder
Lo cierto es que Televisa, cuyos representantes en Colombia señalaron a Proceso que tienen prohibido referirse públicamente a ese asunto, se enfrenta a un grupo económico de mucho peso en este país.
RCN es, junto con Caracol, el más grande consorcio de comunicaciones en Colombia, con una red nacional de canales de radio y televisión, y con presencia continental a través del canal de noticias NTN24. En Estados Unidos es socio de la cadena Fox en el canal de habla hispana Mundo Fox.
Y el propietario de RCN, Carlos Ardila Lülle, es uno de los hombres más ricos de Colombia, con una fortuna de mil 900 millones de dólares, según la revista Forbes.
En los círculos empresariales colombianos ha llamado la atención la controversia que mantienen las empresas de Ardila Lülle y Azcárraga pues ambas han mantenido una estrecha alianza en la última década, en la cual RCN es la cadena colombiana que transmite en exclusiva en este país las telenovelas y programas de Televisa.
Por su parte, Televisa ha hecho adaptaciones de telenovelas de RCN, como Café con aroma de mujer, que la televisora mexicana convirtió en 2007 en Destilando amor. En esta, la actriz y hoy primera dama de México, Angélica Rivera, ganó el apelativo de Gaviota.
Otro caso fue el de Yo soy Betty la fea, telenovela de RCN que Televisa adaptó en 2006 con el título La fea más bella.
Hasta ahora RCN se ha abstenido de informar en sus noticiarios sobre la disputa con Televisa por el control de la revista Caras en este país, pero según fuentes de la televisora colombiana el pleito no sólo ha tensado la relación entre los dos consorcios, sino que puede terminar por afectar la alianza estratégica que han mantenido durante años.
Lombana sostiene que RCN decidió llevar el caso a la justicia penal porque los ejecutivos de Televisa “violentaron la oficina de C&P y se apropiaron de documentación”.
“Nadie está desconociendo que Televisa es dueña de la mitad de la empresa, pero eso no quiere decir que sea dueña del 100% ni que el señor Porfirio (Sánchez Galindo) y el abogado Hugo Ríos tengan derecho a dar las órdenes. Es un hecho muy grave que una empresa de la jerarquía de Televisa incurra en este tipo de actos”, señala el penalista.
Sostiene que “Porfirio ha sido uno de los más agresivos y contra él está la denuncia. No puede ser que esta persona llegue con violencia y con actitudes realmente reprochables a imponer su ley. A él lo estamos denunciando directamente”.
RCN solicitó además a las autoridades migratorias de Colombia investigar si Sánchez Galindo y Ríos tienen permiso para trabajar en este país o si ingresaron como turistas. Si fuera esto último, podrán ser imputados por “falsedad en documento público”.
Y Beatriz Pizano, la gerente general de la Editorial Televisa en Colombia, será acusada por los abogados de RCN de “falsedad personal”, pues pretendió sustituir a Patricia Fajardo como representante legal de C&P ante la Cámara de Comercio de Bogotá, entidad que lleva el registro de las sociedades mercantiles.
Asunto particular
El embajador de México en Colombia, Arnulfo Valdivia, dice que esa sede diplomática permanece “atenta al desarrollo de este diferendo entre particulares que se tiene que arreglar en el ámbito de los tribunales colombianos”.
Indica que “a nosotros no nos han pedido ninguna intervención, pero si Televisa, como empresa mexicana, lo hiciera, lo único que nos correspondería hacer es vigilar que se respetara el debido proceso”.
De acuerdo con fuentes de RCN, está abierta la posibilidad de que la controversia se resuelva con un arreglo extrajudicial e incluso ya ha habido pláticas telefónicas en ese sentido entre el presidente de la televisora colombiana, Gabriel Reyes Copello, y ejecutivos de Televisa México.
En un comunicado divulgado el lunes 9, el Grupo Televisa señaló que valora su relación con RCN y que cualquier diferencia debe resolverse “mediante el diálogo, el respeto y conforme a los acuerdos contractuales existentes”.
Aclaró sin embargo que si la controversia no puede ser dirimida entre las partes “una solución en derecho está garantizada dentro del sistema judicial colombiano”.
Un día después de la divulgación del comunicado, Televisa Colombia impidió de nuevo el ingreso de Patricia Fajardo a las instalaciones de C&P.
Además, mantiene su decisión de retirar a esa empresa el próximo 31 de diciembre la licencia para Colombia de la revista Caras –marca que pertenece a Televisa– mediante una terminación anticipada de contrato.
Al comentar la irrupción de los ejecutivos de Televisa en las oficinas de C&P, el director de la W Radio de Colombia –propiedad del grupo español Prisa–, Julio Sánchez Cristo, señaló un día después de esos hechos en su programa matutino: “Es que ellos creen que están en México. Me están contando oyentes desde México que de estas historias hay muchas en México. Pero una cosa es México y otra cosa es Colombia”.








