El director de la Conade, Alfredo Castillo, decidió desconocer a la Federación Mexicana de Beisbol y crear una nueva. Asegura que su intención es combatir la corrupción, pero la jugada realmente terminará beneficiando a los empresarios a costa del dinero público. Así, por ejemplo, no hay indicios para augurar que los magros resultados de la Selección Nacional vayan a mejorar en el futuro inmediato.
Escudado en las ligas profesionales de beisbol, el director de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Alfredo Castillo, tomó la decisión de crear una nueva federación de beisbol amateur, supuestamente para “masificar” este deporte y provocar que un mayor número de peloteros lleguen a la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) o a las Grandes Ligas. Es decir: el dinero público al servicio de empresas privadas.
Con el argumento de que el actual presidente de la Federación Mexicana de Beisbol (Femebe), Alonso Pérez, es un dirigente arbitrario que se ha excedido en sus funciones, los dueños de los equipos profesionales pidieron a Castillo su remoción. Al mismo tiempo, el 5 de octubre, el funcionario denunció a Pérez ante la Procuraduría General de la República (PGR) por el delito de peculado, pues no ha comprobado 4 millones 231 mil pesos de un presupuesto de 15 millones que Conade le ministró en 2014.
En medio de esta disputa está la participación de la Selección Mexicana de Beisbol en el próximo Clásico Mundial de 2017: las ligas pretenden formar un equipo con sus jugadores y quitarle la conformación a Pérez, cuya intención es convocar a los mexicanos, nacidos o no en el país, que juegan en Grandes Ligas o sus filiales en Ligas Menores.
El Clásico Mundial de Beisbol (WBC) es un certamen deportivo organizado y comercializado por las Grandes Ligas (beisbol profesional), pero con el aval de la Federación Internacional de Beisbol (IBAF), que se encarga de inscribir, a través de la federación nacional de cada país, a los peloteros.
A la Conade le compete, según la Ley General de Cultura Física y Deporte (LGCFyD) y su Reglamento, la promoción, desarrollo y masificación del deporte recreativo, competitivo y de alto rendimiento en el ámbito amateur, no así en el profesional.
Son los clubes de la LMB los que deben desarrollar a los peloteros que contratarán, ya que les representan un negocio. Según sus reglas, todos los beisbolistas mexicanos que firmen con un equipo de Grandes Ligas están obligados a hacerlo a través de la LMB, a la que deben entregar 75% de su contrato.
Si los peloteros deciden firmar como agentes libres, cuando ya no sean contratados en Estados Unidos estarán impedidos de jugar en la LMB. Como castigo, ninguno de los 16 clubes de la liga veraniega les dará trabajo.
Las condiciones en la Liga Mexicana del Pacífico (LMP) son aún peores. Es una liga invernal de exhibición que dura cuatro meses y que se nutre principalmente de los mejores peloteros que en verano juegan en la LMB. Algunos presidentes de equipos castigan a los jugadores a discreción.
Por ejemplo, el ligamayorista Luis Ignacio Ayala defendió en una Junta de Conciliación y Arbitraje su derecho a contratarse con otro equipo cuando los Yaquis de Ciudad Obregón incumplieron con su contrato (Proceso 1946).
En la LMP ni siquiera se realizan controles antidopaje a los jugadores. Apenas para la temporada 2015-16, que se inició el 9 de octubre, se anunció que, por primera vez en 70 años, se tomarían muestras de orina a los peloteros.
Los controles, como ocurre en la LMB –cuyo resultados siempre recibe a destiempo, a veces cuando la temporada ya acabó–, los llevará a cabo el Laboratorio de la Conade certificado por la Agencia Mundial Antidopaje.
La decisión
Durante la Convención Nacional del Beisbol Profesional, que organizó el club Tomateros de Culiacán el primer fin de semana de octubre, los dueños de los 16 equipos de la LMB, los de los ocho de la LMP, y sus respectivos presidentes, “votaron” por desconocer a la Femebe y a Pérez.
Acordaron que, a más tardar en 40 días y con la ayuda de los institutos estatales del deporte, crearían una nueva federación de beisbol amateur que dirigirá el exligamayorista Ismael Rocket Valdez y a la que Conade reconocerá como el máximo organismo del beisbol federado en México.
Castillo nombró ahí a Valdez como el presidente de la “nueva” federación, que hasta hoy no cuenta con ninguna asociación estatal o liga afiliada, ni tampoco con el aval de la IBAF, que preside el italiano Ricardo Fraccari, lo cual es requisito para que la propia Conade pueda reconocerla y registrarla.
La Femebe es el organismo que cuenta con el aval de la IBAF. En tanto la “nueva” federación no cumpla con estos requisitos, incluido el aval de la federación internacional, la Conade está impedida a entregarle recursos públicos.
A menos que la denuncia por peculado prospere y Pérez termine en la cárcel, no hay manera de que Castillo se deshaga de él. Mientras la IBAF lo respalde, lo máximo que podrá hacer la Conade es no otorgarle recursos públicos.
La apuesta de Castillo es que el comisionado de las Grandes Ligas, Rob Manfred, interceda ante Ricardo Fraccari para que éste desconozca a Pérez y avale la federación del Rocket.
“Robert Manfred se comprometió a sentarnos con el presidente de la Federación Internacional de Beisbol, él sería portavoz para decirle de nuestra inquietud. Nos dijo que él no tiene facultades para incidir en materia federada, pero que tiene una buena relación con él (Fraccari). Teniendo acceso directo a él es una manera muy simple de darle a conocer qué es lo que está haciendo su vicepresidente (Pérez ocupa este cargo en la IBAF). Nosotros no tenemos facultades para actuar sobre los nombramientos (en la IBAF), pero sí que tenga conocimiento que en México ya no es bien visto”, dijo el sábado 2.
Grandes Ligas (MLB por sus siglas en inglés) es el organismo que aglutina el beisbol profesional en los Estados Unidos. La IBAF cuenta con 154 países afiliados y es responsable de sancionar los campeonatos mundiales desde categorías infantiles, juveniles y de primera fuerza, así como torneos continentales y, a través de sus organismos regionales, en el caso de América, los Juegos Centroamericanos y del Caribe y los Juegos Panamericanos.
Si bien el Clásico Mundial de Beisbol es un torneo que organiza y financia la MLB, está sancionado por la IBAF. Esto significa que son las federaciones nacionales de los países participantes las que tienen la facultad de inscribir a los peloteros profesionales que integran las selecciones nacionales. Los equipos de Grandes Ligas –y sus sucursales– son los que prestan a las federaciones de cada país a sus jugadores.
A partir de 2017, el Clásico Mundial también será sancionado por la World Baseball Softball Confederation (WBSC), organismo creado en 2014 por la propia IBAF. Al ser reconocido por la WBSC como Campeonato Mundial, el país ganador del WBC será nombrado como el mejor equipo de beisbol del mundo.
De tal suerte que, si para marzo de 2016 –cuando comenzará la fase eliminatoria del WBC– Castillo no ha logrado que la IBAF reconozca a la federación del Rocket Valdez, será Alonso Pérez quien, otra vez y sin la participación de la LMB, formará la Selección nacional. Desde 2013, esta liga se rehúsa a prestarle jugadores para integrar cualquier selección.
Será la primera vez desde que en 2006 nació el WBC que México tendrá que buscar su calificación, debido al mal desempeño del representativo nacional en 2013, que jugó la primera fase del evento en el Distrito Federal. El equipo nacional fue eliminado en esta ronda. El próximo año, en Mexicali como sede, contra Nicaragua, República Checa y Alemania, los peloteros aztecas pelearán por un boleto para 2017.
De acuerdo con los planes de Alonso Pérez, el equipo que él integrará será con los mexicanos que juegan en Grandes Ligas y Ligas Menores. Dice que la estrella de los Dodgers de Los Ángeles, Adrián González, será el capitán del equipo y quien le ayudará en la elección de los peloteros. Uno de sus candidatos para dirigir la novena mexicana es el exligamayorista Juan Gabriel Castro.
“Como beisbol profesional queremos participar en los representativos nacionales, nos preocupa cuando se pierde porque si se hace un buen papel en un torneo internacional como el Clásico Mundial es en beneficio del beisbol de México y, no nos hagamos tontos, en beneficio de la taquilla en los estadios de las ligas mexicanas. También nos importan los Centroamericanos y Panamericanos, pero con mayor razón el Clásico.
“Manfred nos dijo que no quiere a México fuera del Clásico. Por interés propio, la MLB va a intentar mediar porque México lleva mucha gente a los estadios en el Clásico y los americanos ven mucho el billete. Les va a perjudicar sus intereses y tendrán que negociar, intervenir y decirle a la IBAF lo que pasa con Alonso Pérez”, explica a Proceso Plinio Escalante, presidente de la LMB.
Escalante reconoce que los directivos del beisbol profesional desconocen cuál es el procedimiento a seguir para desafiliar a la Femebe e inscribir a la nueva federación. Tampoco saben que si la IBAF o la Confederación Panamericana de Beisbol (que preside el propio Pérez) consideran como una intromisión de parte del gobierno de México la decisión de desconocer a Pérez y su grupo. Si así fuera, México puede ser sancionado quitándole la oportunidad de participar en los torneos avalados por la Federación Internacional.
El directivo acepta que la petición, desde el principio, fue que Castillo quitara a Pérez, igual que lo plantearon a anteriores directores de la Conade: Jesús Mena, Bernardo de la Garza y Carlos Hermosillo, quienes nunca atendieron esa solicitud.
Expresa que los dueños y presidentes de los 24 clubes valoraron que ya no se puede trabajar con él porque los “ha ofendido públicamente de forma soez” y porque “ha abusado de la atribución que tiene para inscribir en los torneos internacionales a las selecciones nacionales, lo cual ha sido en detrimento de los resultados”.
El relevo
Plinio Escalante apunta que fue Castillo quien sugirió a Ismael Valdez para presidir la “nueva” federación de beisbol y no los dueños de los clubes profesionales. De hecho, el 20 de septiembre pasado se anunció la puesta en marcha del programa federal “Beisbol Conade”, que este expelotero operará a través de la Fundación Rocket Valdez.
Según un boletín despachado de manera conjunta por la LMB, la LMP y la Conade, el sábado 26 de septiembre desde San Diego –donde se reunieron directivos con Castillo y Alejandro Hütt, de Alazraki Sports–, en México “millones de mexicanos” practican beisbol. Hay “300 mil niños, de entre tres y 18 años, jugando en 220 ligas”, por cierto todas ellas privadas a razón de entre 5 mil y 10 mil pesos por temporada más equipamiento deportivo y viajes a torneos que costean sus padres.
Dieron a conocer que “más de 200 mexicanos” han jugado en la MLB. “Este número no existe ni por asomo en la NBA, NFL o cualquier otra liga de élite a nivel mundial”, y que actualmente hay más de 130 peloteros que pertenecen a equipos de MLB en Ligas Menores.
“La federación ha abusado de esa absurda facultad de ser la única que puede inscribir a cualquier competencia a nivel nacional o internacional”, acusaron en el documento.
Por lo pronto, del 8 al 21 de noviembre en Japón y Taiwán se llevará a cabo la primera edición del Premier 12, el torneo internacional de beisbol amateur más importante del año que reparte el mayor número de puntos para el ranking mundial.
México es uno de 12 países clasificados, por su lugar en el ranking de 2014 que fue diseñado con base en los resultados de las selecciones nacionales Sub-12, Sub-15, Sub-18 y Sub-21, competencias sancionadas por la WBSC. Pérez fue el responsable de conformar este equipo ya sin contar con dinero de la Conade.
La reportera solicitó entrevistas a Valdez, Hütt, Canizales y Castillo. Ninguno aceptó. l








