Las claves del odio

Francia se ha convertido en el principal enemigo del yihadismo islámico y, por tanto, en el principal blanco de sus atentados terroristas, advirtió el juez Marc Trévidic en una entrevista que el semanario Paris Match publicó el pasado 30 de septiembre. Había razones para hacerle caso: es quizá el hombre que más sabe en este país sobre terrorismo; en los últimos 10 años encabezó el llamado “polo” judicial antiterrorista y en ese lapso interrogó a decenas de islamistas radicales. “Nos esperan días mucho más  sombríos. La verdadera guerra que el Estado Islámico planea llevar a cabo en territorio francés aún no ha empezado”, señaló el experto en dicha entrevista, la cual reproduce Proceso.

PARÍS.– ¿Puede usted medir el nivel de riesgo que los terroristas islámicos hacen correr a los franceses?

–La amenaza alcanza su nivel máximo. Un nivel jamás alcanzado hasta ahora. Primero, Francia se ha vuelto el enemigo número uno para el Estado Islámico. Francia es el blanco principal de un ejército de terroristas que disponen de medios ilimitados. Por otra parte, es evidente que somos particularmente vulnerables debido a nuestra posición geográfica. A los yihadistas europeos, franceses o de otra nacionalidad les es muy fácil entrar a nuestro territorio. Además, los hombres del Estado Islámico (EI) han manifestado claramente y de manera recurrente su voluntad de golpearnos.

“Por si eso fuera poco, cabe reconocer que frente a la amplitud de la amenaza y a la diversidad de las formas que puede tomar, nuestro dispositivo de lucha antiterrorista se ha vuelto permeable, falible; ya no tiene la eficiencia que tenía antes.

“Y, finalmente, debo decir que llegué a la conclusión de que los hombres del EI tienen la ambición y los medios para golpearnos en forma muchísimo más dura y que tienen la capacidad de organizar acciones de gran envergadura que no se podrán comparar con las que se han realizado hasta ahora. Puedo afirmar que nos esperan días mucho más sombríos. La verdadera guerra que el Estado Islámico planea llevar a cabo en territorio francés aún no ha empezado.

Doble amenaza

–¿Por qué ese balance tan alarmista?

–Tenemos frente a nosotros a un grupo terrorista que es más  poderoso que nunca. Muchísimo más poderoso que Al Qaeda en su “gran” época. El Estado Islámico cuenta con 30 mil “soldados” en los campos de batalla y en poco tiempo logró reclutar muchísimos más hombres de lo que Bin Laden reclutó en 15 años… y sigue reclutando.

“Francia enfrenta de hecho una doble amenaza. La de una oleada de los que llamo scuds (misiles de corto alcance) humanos de la yihad individual. Estos hombres lanzan un operativo sin haber sido capacitados ni preparados seriamente para hacerlo; actúan solos con resultados mitigados. Son este tipo de ataques los que se cometieron en las últimas semanas. La segunda amenaza es muy distinta y es la que más temo: se trata de acciones de gran envergadura que sin duda está preparando el EI, como las que en su tiempo realizó Al Qaeda y que generaron masacres aterradoras.

–¿Dispone de elementos que le permitan pensar que se pueden dar estas acciones de gran envergadura?

–Los terroristas que detenemos y que aceptan hablar nos dicen que el EI tiene la intención de golpearnos duramente y de manera sistemática. Usted tiene que entender lo que estoy diciendo: todas las investigaciones que hemos llevado a cabo llegan a la misma conclusión: sin duda alguna, Francia es el enemigo absoluto.

“Los hombres del Estado Islámico tienen los medios, el dinero y la capacidad de adquirir todas las armas que necesitan. El terrorismo siempre busca ir más lejos, golpear más fuerte. Es como si existiera una especie de ‘Oscar del terrorismo’. Pienso en los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres del World Trade Center. No puedo imaginar por un solo instante que Abu Bakr al Baghdadi (líder del EI) y su ejército van a seguir limitándose en lanzar operativos internacionales de poca envergadura. Están pensando en algo mucho más espectacular y su blanco es Francia.”

–¿Cómo se llegó a eso? ¿Por qué Francia?

–Repito: somos el blanco ideal. Tradicionalmente el enemigo número uno del terrorismo yihadista era Estados Unidos, pero los parámetros cambiaron. Es más difícil alcanzar y golpear a los estadunidenses. En cambio, es fácil alcanzar Francia. Existe la proximidad geográfica, grupos de apoyo en todas partes en Europa, la facilidad operacional de enviar a Francia desde Siria a combatientes aguerridos, europeos, miembros del Estado Islámico que pueden regresar legalmente al espacio Schengen (mediante el cual se suprimieron los controles en las fronteras interiores de 26 países europeos a partir de 1995) y moverse sin llamar la atención hasta el momento en que deciden lanzar su ataque.

“Corrompidos y herejes”

–¿Existen también razones políticas e ideológicas?

–¡Por supuesto! Francia se ha vuelto el aliado número uno de Estados Unidos en la guerra contra el Estado Islámico y las redes yihadistas. Francia combate con las armas al lado de Estados Unidos. Lanza ataques aéreos contra esta organización en Irak. Ahora lo hace en Siria.

“Además, para los yihadistas Francia sigue siendo una nación colonial, que revindica sus raíces cristianas, apoya abiertamente a Israel y  vende armas a países del Golfo o de Medio Oriente que el EI llama ‘corrompidos y herejes’. Por si eso fuera poco, considera que Francia reprime y discrimina en forma deliberada a su importante comunidad musulmana. Ese último argumento es un eje esencial de propaganda antifrancesa por parte del Estado Islámico.

“Nuestras fuerzas armadas intervinieron también en Mali y detuvieron el avance de los islamistas, aun si no se trata de las mismas redes de fundamentalistas. Cabe subrayar también que Francia se posicionó desde hace años en la primera línea del combate contra el ‘yihadismo global’.

“Durante mucho tiempo nuestro dispositivo antiterrorista nos permitió asestar golpes duros a los terroristas y a los yihadistas de distintas tendencias.”

–¿Ya no es el caso?

–No. El contexto cambió. Tenemos que enfrentar la evidencia: ya no somos capaces de prevenir los atentados como lo hacíamos en el pasado. No podemos impedirlos. Hay algo ineludible en la situación actual. Claro, detenemos a personas, desmantelamos células y a veces también tenemos suerte… pero la suerte o el hecho de que a veces los terroristas cometan errores o que ciudadanos valientes den pruebas de gran valor son cosas  excepcionales.

“Los medios que el Estado otorga a la lucha antiterrorista se han vuelto claramente insuficientes y decir eso es un eufemismo. ¡Estamos muy cerca de la indigencia en un momento en que la amenaza es más fuerte que nunca! ¡Estos últimos dos años me tocó constatar que a veces carecíamos de agentes para llevar las investigaciones judiciales que nos urgían hacer! Entonces nos limitábamos a hacer lo estrictamente necesario, sin poder profundizar en las pesquisas y, evidentemente, corríamos el riesgo de pasar al lado de graves amenazas sin percatarnos de ellas.

“Los políticos asumen posiciones muy combativas, pero carecen de visión a largo plazo. Nosotros, los jueces, los policías de la Dirección General de la Seguridad Interior, los hombres sobre el terreno, estamos totalmente rebasados. Todos corremos el riesgo de ‘ir directamente contra el muro’”. (Traducción de Anne Marie Mergier)