Un hallazgo impresionante fue el que hizo el investigador y cineasta hispano Javier Espada en el Centro Buñuel de Calanda, que encabeza: una caja con alrededor de mil fotos tomadas por el célebre aragonés. Eran de locaciones de todas sus cintas. Con las de Nazarín, Espada armó un documental revelador para adentrarse en algunos de los misterios del cine de Buñuel, como las similitudes entre Calanda y varios pueblos mexicanos, Tras Nazarín. El eco de una tierra en otra tierra, fue proyectada en el Festival Internacional de Cine de Morelia.
MORELIA, MICH., – Javier Espada, director del Centro Buñuel de Calanda (CBC), se topó con una caja de alrededor de mil fotografías, tomadas por el cineasta aragonés Luis Buñuel, donde se aprecian las locaciones de todas las películas que el creador surrealista filmó en México.
De la cinta que más imágenes hay es de Nazarín (1959), que incitaron al investigador español a crear un documental: Tras Nazarín. El eco de una tierra en otra tierra.
En el filme, de 75 minutos, no sólo se aprecian las fotos captadas por el célebre cineasta aragonés (nacido en Calanda en 1900 y fallecido en la Ciudad de México en 1983); también ofrece cómo lucen actualmente las locaciones, por lo que Espada recorrió el estado de Morelos y localizó los lugares y edificios donde se filmó Nazarín: Atlatlahucan, Cocoyoc, Jonacatepec, Oaxtepec, Tetelcingo, Tlayacapan y Yecapixtla.
“Constituyen una mirada distanciada que encuadra un paisaje en el que destacan ruinas, iglesias, pueblos con humildes calles de adobe y árboles magníficos, lugares por las que luego pasó el actor Paco Rabal en Nazarín”, explica en entrevista Espada.
El realizador del documental, proyectado en el 13 Festival Internacional de Cine de Morelia (efectuado del 23 de octubre al 1 de noviembre), subraya que esa colección de mil fotografías pone de manifiesto “el escrupuloso trabajo previo a los rodajes de sus obras para que gastara poco dinero, fuera menos tardado rodar y a la vez tuviera libertad de crear”.
Tras Nazarín… además, presenta testimonios de Luis Eduardo Aute, Asunción Balaguer, Juan Luis Buñuel, Jean Claude Carrière, Armando Casas, José de la Colina, Gabriel Figueroa Flores, Francisco Gaytán, Emiliano Gironella, Ignacio López Tarso, Emilio Maillé, Mauricio Maillé, Rosenda Monteros, Rafael Navarro, Carmen Parra, Pilar Pellicer, Silvia Pinal, José María Prado, Carlos Reygadas, Arturo Ripstein y Carlos Saura, quienes se refieren a la influencia de esta película en la historia del cine y cómo los marcó.
–¿Tomar las fotos de exteriores era el primer paso de Buñuel para iniciar un rodaje?
–Sí. Las mil fotografías son exteriores de Los olvidados (1950) hasta Simón del desierto (1965). Con este material hice la exposición México fotografiado por Luis Buñuel que se mostró en el Centro Nacional de las Artes hacia 2008. Y que existan más imágenes de las locaciones de Nazarín da la idea de la importancia que esta cinta tenía para Buñuel. Al ver el filme y este documental, se da uno cuenta de que, por ejemplo, cuando se ve lo de la peste en Nazarín son varios pueblos, no es un solo lugar. De repente se voltea la cámara en un plano y en realidad cambia de un pueblo a otro.
“Primero buscó los lugares, y cuando era la filmación, ya sabía dónde iba la cámara y los personajes, ya tenía escogidos los escenarios en los que iba a transcurrir toda la historia.”
Después del Festival de Morelia, Tras Nazarín…se proyectará en CineHorizontes en Marsella, Francia; Proyectaragón en Zaragoza, España; Festival de Cine Iberoamericano de Huelva, España; Festival Internacional de Cine de Gijón, España; Festival Internacional de Cine de Singapur, y Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, La Habana, Cuba, y más.
Conexión entre México y España
–¿Qué le inquietó para crear el documental? –se le pregunta al autor de los libros Luis Buñuel a mediodía y Conversaciones con Jean Claude Carriére, nacido en Calanda.
–Noté que en algunos casos las fotos me recordaban a la antigua Calanda, que también conocí en fotos antiguas, y creo que igual Buñuel encontró en esas locaciones de Morelos a su lugar natal, a partir de allí es cómo me surgió el proyecto, y cuando estudié los pueblos me di cuenta de inmediato que sí hay una conexión entre esos pueblos de Morelos y Calanda, con calles polvorientas, casas hechas de adobe, la importancia de la iglesia en la plaza, en fin, y todo eso intento mostrarlo en Tras Nazarín… Por eso agrego el subtítulo El eco de una tierra en otra tierra. Es decir, el eco de Calanda de Buñuel aquí en México.
En la película varios de los entrevistados coinciden en que Buñuel buscó en Nazarín a la España perdida.
–¿Qué tan valorado está Nazarín a nivel mundial?
–Por ejemplo, el director de cine soviético Andréi Tarkovski decía que era la mejor película de Buñuel, y para Carlos Reygadas y Arturo Ripstein es una película clave, y lo dicen en el documental. Risptein menciona que el final de Nazarín es lo que lo impulsa a dedicarse al cine. En muchos lugares, por ejemplo, en el Festival de Cine de Roma, que ocurrió en octubre pasado, además de proyectar el documental se exhibió Nazarín en 35 milímetros, y sigue siendo una joya, una obra maestra del cine.
Para el poeta mexicano Octavio Paz, “en Nazarín, con un estilo que huye de toda complacencia y que rechaza todo lirismo sospechoso, Buñuel nos cuenta la historia de un cura quijotesco, al que su concepción del cristianismo no tarda en oponerlo a la Iglesia, la sociedad y la policía…”.
El director estadunidense John Huston dijo:
“Desde el fin de la guerra, las dos grandes películas que yo he visto son Ladrones de bicicletas y Nazarín.”
–¿Cómo surgió esa narración del documental?
–Llevo desde el año 2000 dirigiendo el Centro Buñuel, investigando y descubriendo materiales, y es muy difícil contar algo de lo cual sabes mucho porque puedes abrumar, y no quería realizar un reportaje televisivo, sino un documental cinematográfico, con ritmo, música, con otros aspectos dinámicos, y tampoco quería ponerme delante de la cámara para contar todo. Pensé así en jugar con las imágenes para que éstas atraparan al espectador y lo llevaran a un viaje, y al final ya no se sabe si se está en España o en México porque las imágenes son muy parecidas, pero esa confusión me gusta. Entonces preferí que otros hablaran de Nazarín al mismo tiempo que se platicara de Buñuel, porque no se puede acercar a una obra de un creador tan especial como Buñuel sin conocer un poco también al propio Buñuel.
–¿Se preocupó de que al final podría resultar una narrativa académica y aburrida?
–Sí. Me costó bastante que no fuera así, y al final decidimos hacer la edición del documental en México porque quería que un editor mexicano tuviera puntos de vista diferentes a los míos. Además, deseaba que la película fuera muy mexicana, yo no intento verla con ojos europeos, ni mucho menos, sino darle algo que sea muy de aquí. Tras Nazarín… la puedan ver por ejemplo estudiantes de cine, ya que les aporta cómo trabajaba y filmaba Buñuel, pero también la puede ver alguien que no sabe nada de cine porque descubre una historia, el relato de un rodaje, los personajes que intervienen allí, la importancia de la fotografía, en fin, son muchas cosas que he intentado resumir, y cuando veo el documental me duele porque le quité mucha información.
“Dura 75 minutos y debí haber incluido más material, sin embargo es importante que un filme tenga ritmo, no aburra y te quedes con ganas de más.”
Tras Nazarín… es producido por los mexicanos Roberto Fiesco y Hugo Espinosa, el español Emilio Ruiz Barrachina y Tolocha Producciones.
Al final, Espada arguye que el documental le demuestra que todavía hay un interés por Buñuel, ya que está recorriendo por sí solo un sinnúmero de festivales internacionales:
“Únicamente hay que encender una pequeña luz como lo es esta pequeña cinta para que Buñuel sea motivo de discusión. Espero que se pueda ver pronto en las salas de México. No tengo un equipo que esté inscribiendo la película en festivales, sino que muchos programadores y directores de festivales la han visto en otros festivales y así ha hecho un recorrido.” l








