El nombramiento de Fidel Herrera Beltrán como cónsul en Barcelona ha sido muy mal visto en Cataluña, donde la historia oscura de este personaje no es desconocida. La comunidad mexicana asentada en la Ciudad Condal y la propia población catalana repudian al veracruzano, cuyo nombre aparece con mucha frecuencia en los tribunales donde se ventilan casos de corrupción y narcotráfico. Pero los analistas ven otro aspecto: “degradar” de ese modo al consulado barcelonés es una jugada para restarle importancia a esa región española, que busca la independencia.
MADRID.- El cónsul de México en Barcelona, Fidel Herrera Beltrán, dueño de una de las más negras biografías del priismo mexicano, no logra aquietar la repulsa que su nombramiento provocó y, todo indica, mancha de manera irremediable las “magníficas relaciones bilaterales” que presumen los gobiernos de Enrique Peña Nieto y Mariano Rajoy.
El 26 de octubre, en visita a la embajada de México en Madrid, Herrera adelantó que su prioridad es conseguir la reanudación del vuelo México-Barcelona. Para esta gestión –que tiene el propósito también de limpiar su imagen– busca los servicios de Jordi Segarra, consultor político andorrano que participó en la campaña de Barack Obama.
Su llegada a Cataluña generó una reacción de indignación entre los mexicanos afincados en España y ya tuvo sus primeras consecuencias: la Casa América Catalunya anunció que por un “conflicto de conciencia”, los escritores Juan Pablo Villalobos, Jordi Soler y Laura Restrepo declinaron participar en unas sesiones literarias dentro del Festival MXaBCN.
En un comunicado emitido el 22 de octubre, la institución organizadora señala que MXaBCN es un “proyecto cultural”, pero que “es imposible desligar la cultura de otros aspectos de actualidad político-social, y por tanto entendemos y somos respetuosos con las posturas que puedan surgir entre los participantes invitados”.
Tras el comunicado no hubo más declaraciones de los involucrados, pero este semanario corroboró que la declinación se produjo porque el consulado participa en los patrocinios de dichas jornadas literarias.
Fidel en “observación”
El caso de Herrera no pasa inadvertido en España: lo estudian abogados especializados en temas de derechos humanos en Europa, algunos de los cuales, en el pasado, llevaron querellas contra el exsecretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld; los “vuelos de la CIA” o el primer ministro uzbeko, Zakir Almatow.
Así lo explica Gonzalo Boyé, abogado y asesor del European Center for Constitutional and Human Rights, de Berlín, agrupación que llevó las causas referidas. “Lo grave que resulta que el gobierno de España haya brindado el exequatur (autorización definitiva) para este cónsul mexicano. Una labor mínima de los cuerpos de inteligencia españoles podía haber corroborado el perfil del personaje, como el hecho de que su nombre fue mencionado por testigos sometidos a procesos por blanqueo de capitales en tribunales en Estados Unidos”.
Se refiere al juicio que se celebró en la Corte de Distrito Oeste, en Austin, Texas, en 2013, que declaró culpables de blanqueo de capitales y de arreglo de carreras de caballos a José Treviño Morales –hermano de Miguel Ángel, líder de Los Zetas–y otros coacusados, entre ellos el empresario Francisco Pancho Colorado.
En ese proceso, encabezado por el juez Sam Sparks, el nombre de Fidel Herrera salió a la luz. Según los testigos, se “invirtieron” 12 millones de dólares para que alcanzara la gubernatura de Veracruz y dejara operar a Los Zetas en esa entidad clave para la ruta del Golfo de la cocaína (Proceso 1906).
El nombre del priista fue mencionado por el agente especial del FBI Scott Lawson, que en la audiencia del 26 de septiembre de 2012 dijo que entre 2003 o 2004, “Francisco Colorado se estableció como un intermediario entre Los Zetas y el gobierno de Veracruz”. Habló de supuestos sobornos para “darles libertad en el trasiego de drogas en el estado de Veracruz y al mismo tiempo como una manera de ayudar a Fidel Herrera a financiar su campaña como gobernador”.
José Carlos Hinojosa, exoperador financiero del Cártel del Golfo (al cual entonces pertenecían Los Zetas), relató al jurado que “para consolidarse en Veracruz la organización invirtió 12 millones de dólares en la campaña” electoral del entonces candidato priista a gobernador del estado, aunque no mencionó por su nombre a Herrera Beltrán.
Luego apareció la imagen contundente que publicó el diario Reforma, donde se ve a Colorado y al gobernador Fidel Herrera juntos durante una cabalgata. Asimismo, Colorado recibió, durante el gobierno de Herrera, 22 contratos para la perforación de pozos, por un monto de 20 millones 554 mil pesos, informó el noticiario radiofónico de MVS que entonces conducía Carmen Aristegui.
En una reciente entrevista con este semanario (Proceso 1992), Colorado sostuvo que presentó un escrito de apelación a su condena, en el cual admite que entre 2008 y 2012 pagó 10 millones de dólares en subastas de caballos cuarto de milla en Estados Unidos y éstos en parte eran para Los Zetas, pero alegó haberlo hecho debido a una extorsión.
Desatino
Gonzalo Boyé, también miembro del equipo jurídico de Observatori DESC –una plataforma que lucha por los derechos civiles–, añade que “si las autoridades españolas no tuvieron esa información, grave. Y si la tuvieron y no la usaron para declararlo persona non grata, peor aún. Parece que entre ambos gobiernos existen espacios de negociación muy oscuros y que España usará eso con México como herramienta de negociación para temas de inversión empresarial”.
En entrevista Boyé dice que “el caso es de la mayor relevancia, porque México es señalado a nivel internacional por la crisis de derechos humanos producto de su desafortunada política de seguridad y combate al crimen organizado, con implicaciones directa de elementos del Estado en estos graves delitos. Y el presidente mexicano se da otro tiro en el pie nominando como cónsul en Barcelona a un personaje con un historial altamente sensible”.
Pero no sólo critica al presidente Peña Nieto, sino también dirige sus señalamientos contra Rajoy: “Es un desatino absoluto del gobierno español el dejar pasar este caso tan grave”.
“No es el primer caso preocupante en el que España da el placet a diplomáticos que en sus países tienen antecedentes espinosos. Ahora mismo estamos estudiando otro caso, el de un diplomático de otro país que está presuntamente implicado en delitos de lesa humanidad”, afirma quien también forma parte del equipo jurídico europeo que asesora a Edward Snowden, el exfuncionario de la CIA que desveló la red de vigilancia mundial de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos.
Luego de hacer un repaso por los ordenamientos legales que permiten a un país solicitar una autorización para su cuerpo diplomático, el abogado explica que es “impensable” que “nadie en el Palacio de Santa Cruz –sede del Ministerio de Asuntos Exteriores español– se percatara y tuviera información del perfil, no sólo oficial sino extraoficial, del nuevo cónsul mexicano.
“No se dan cuenta de que una misión diplomática le otorga a estos representantes una serie de beneficios e inmunidad, incluso en el uso de valija diplomática.”
Dice esto ante la postura oficial que fijó la Oficina de Información Diplomática (OID), dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores. La dependencia dijo que el gobierno de España no ve “impedimentos” para que Fidel Herrera se desempeñe como cónsul de México en Barcelona.
La posición del gobierno de Rajoy es que “respeta” la decisión de México de nombrar cónsul al exgobernador de Veracruz, según publicó El Periódico de Cataluña el pasado 23 de octubre.
“España y México son países unidos por una excelente relación en todos los ámbitos y, por lo anterior, respetan sus respectivas decisiones soberanas, como es el nombramiento de un funcionario consular”, asume la OID.
Y añade: “No nos consta que en este momento tenga ningún impedimento para desempeñar funciones consulares”.
Con España, sólo galardones
El presidente Enrique Peña Nieto firmó un decreto, publicado el 21 de agosto en el Diario Oficial de la Federación, para otorgar la Orden del Águila Azteca a 28 altos funcionarios del gobierno de Rajoy y de la Casa Real, “por su valiosa contribución para estrechar las relaciones entre ambos países, en el marco de la visita de Estado realizada a México por su majestad Felipe VI, rey de España, del 28 de junio al 1 de julio de 2015”.
Si bien el acuerdo fue firmado en torno a la visita de Estado, no es casual que en ese ámbito de cordialidad diplomática se produjera la solicitud del beneplácito para que Herrera fuese aceptado como cónsul en Barcelona. Fue uno de los últimos acuerdos de José Antonio Meade antes de dejar la titularidad de la Secretaría de Relaciones Exteriores, el 2 de septiembre.
Entre el 7 y el 27 de octubre, la embajadora Roberta Lajous impuso la condecoración de la Orden Mexicana del Águila Azteca a los 28 funcionarios españoles; sin duda, el más destacado fue el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel García-Margallo.
El 14 del mismo mes, Herrera –quien apoyó la campaña de Peña Nieto y es un operador de Manlio Fabio Beltrones, presidente del PRI– anunció en México haber recibido el exequatur del ministerio de García-Margallo.
Tras hacerse público el nombramiento, se cuestionó que Peña Nieto, en su política de bajar el estatus de varios consulados generales, modificó el de Barcelona en consulado de carrera; con ello benefició a Herrera, pues evitó que se viera obligado a recibir la aprobación del Senado.
Pero en España esta decisión tiene una lectura adicional: fue un gesto de Peña Nieto al rey Felipe VI y al gobierno de Rajoy, de bajar el estatus a Cataluña, un territorio que se debate en un proceso secesionista. “Es un hecho real que ese argumento se sopesó al decidir bajar la categoría al consulado”, explica una fuente bien informada del proceso, quien habló a condición del anonimato.
El nombramiento de Herrera parece haber dejado en letra muerta la ferviente campaña que ahora tiene desplegada la embajadora Roberta Lajous, tras anunciarse que se sopesaba su posible sustitución por Emilio Chuayffett, exsecretario de Educación y padrino político de Peña Nieto.
La diplomática participa –y ello se refleja diario en las redes sociales– en cuanto foro de promoción de nuevas inversiones puede para “hablar bien de México”. Durante su intervención en el Executive Forum, el pasado 30 de septiembre, habló de las bondades de invertir en México, donde hay asentadas 5 mil 400 empresas españolas, cuyos montos de inversión son los más importantes después de los de Estados Unidos.
Aseguró que las relaciones entre ambos países “pasan por un momento óptimo, tanto en el plano económico como en el cultural”, y se sinceró con la audiencia al reconocer que el panorama idílico que ofreció de México es porque “mi tarea es hablar bien del país”.
Eso contrasta con que la primera actividad pública de Fidel Herrera como cónsul fuese dar una entrevista a El Periódico de Cataluña, el 19 de octubre, para defenderse de las sospechas de sus nexos con el crimen organizado.
“Vincularme al narcotráfico es una estrategia sucia”, dijo. Y acusó al panista Miguel Ángel Yunes de estar detrás de esa campaña que busca desacreditarlo. “Este personaje fue mi correligionario, mi colaborador, mi adversario, mi competidor y luego mi denostador”, dijo.
Y, casi sin venir a cuento, habló de sus amigos “andorranos” afincados en México, un dato que aquí no pasó inadvertido, ya que el principado de Andorra, antiguo paraíso fiscal –hoy aún con muy baja fiscalidad–, está en medio de las principales tramas de corrupción investigadas en España; quizá la más notable es la instrucción judicial contra los hijos del expresidente catalán Jordi Pujol, por el cobro de sobornos y el posterior blanqueo de capitales.
Hasta el cierre de esta edición (viernes 30), Herrera no había respondido a una solicitud de Proceso, enviada por correo electrónico, para una entrevista.
Advertencia
La escritora y periodista catalano-mexicana Lolita Bosch encuadra el nombramiento de Fidel Herrera como una “advertencia” del gobierno de Peña Nieto al nutrido y muy vivo movimiento social que en Cataluña se manifiesta en contra de la guerra contra el narco, por el alto costo social que ha traído con sistemáticas violaciones a los derechos humanos, desapariciones forzadas y muerte.
“Es una advertencia que nos están haciendo”, porque “en México trabajar por la paz se considera una afrenta y aquí se está trabajando activamente por la paz”, dice en entrevista telefónica desde Barcelona la representante del colectivo Nuestra Aparente Rendición.
Barcelona se convirtió en un natural sitio de acogida de personas que salen de México por amenazas a su seguridad y “es la ciudad europea más activa contra la guerra, es la que ha hecho las manifestaciones más grandes, desde el Movimiento por la Paz, hasta las movilizaciones para recibir a los padres de los normalistas que hicieron la gira europea”, explica.
Sin embargo Bosch dice que desde el colectivo Nuestra Aparente Rendición y otros movimientos, existe la convicción que es una “oportunidad histórica” para reunirse con el cónsul y, “con educación y respeto”, preguntarle “cosas concretas”.
“Por primera vez parece posible cuestionar que si viene a representarnos, tenemos el derecho de establecer un diálogo con él”, para que responda “cómo se resolvieron los 10 casos de periodistas asesinados durante su administración; por qué se ha publicado tanto su sobrenombre de Z-1, y qué atención recibieron los familiares de los desaparecidos. Preguntarle con datos duros y contundentes. No buscamos enfrentarnos y sólo gritarle que se vaya, porque no es nuestro papel”, precisa.
Y explica que si en México existe una sensación de temor por la oleada de periodistas amenazados, principalmente por autoridades, “Fidel Herrera, sin duda, se reconoce en este estilo de gobierno. Esto es lo que nos ha hecho reaccionar”. l








