El encanto de la lengua y la música sefaradita resonará en la espléndida acústica de la Sinagoga Justo Sierra el día 25, cuando la cantante tapatía Jaramar y el Cuarteto Latinoamericano den a conocer su nuevo álbum. En ese espacio lo grabaron hace siete meses. Con enorme entusiasmo ella cuenta cómo se produjo esta “gran aventura en el arte”.
Tras retornar de La Habana, a donde llevó sus cantos sefaraditas en el Festival Las Voces Humanas convocada por el distinguido guitarrista y compositor cubano Leo Brouwer, la cantautora y artista visual Jaramar Soto vuelve para presentar este domingo 25 El hilo invisible (Discos Intolerancia), en la Sinagoga Histórica Justo Sierra del Centro Histórico.
Este nuevo álbum fue grabado allí hace siete meses acompañada por las cuerdas del Cuarteto Latinoamericano.
“Este amor mío por las canciones sefaraditas ha sobrevivido justamente porque nació de un encuentro fortuito con ellas y me di cuenta que mi voz fluía de una manera distinta, muy natural al interpretarlas. Mi voz creció con ellas. Son un material musical que conozco profundamente y quise llevar en las diez piezas anónimas del CD El hilo invisible a otro universo sonoro”, dice la vocalista radicada en Guadalajara, Jalisco.
“No era nada más cosa de ir acompañada del Cuarteto Latinoamericano, sino también de hacer arreglos contemporáneos más arriesgados que pusieran en relieve sus capacidades interpretativas, la belleza de estas canciones y juntar mi voz para este proyecto. Un reto que logramos.”
Menciona a los arreglistas:
“Javier Montiel, violista extraordinario del Cuarteto Latinoamericano. Y Juan Diego Juancho Valencia, un sorprendente músico de Colombia quien es director, compositor y pianista del Puerto Candelaria de allá, famosísimo grupo de salsa fusión jazz. La idea de contar con un segundo arreglista se le ocurrió a mi productor Gerry Rosado, pues él pensó que podría contribuir a una proyección más interesante de esta música. Sus arreglos son muy diferentes a los de Javier y dan variedad al sonido de El hilo invisible.”
Además de Montiel, el Cuarteto está conformado desde 1986 por los hermanos Bitrán: Saúl y Arón en violines y Álvaro en el cello. En 2012 ganaron el Grammy Latino por Brasileiro, con obras de Francisco Mignone, y entre sus reconocimientos destacan la Medalla Bellas Artes 2007, y la Orden al Mérito Cultural y Artístico Pablo Neruda, máximo reconocimiento que el gobierno de Chile les dio en enero de 2014.
“Vamos a estrenar este disco en el mismo lugar donde lo grabamos juntos los cinco, la Sinagoga Justo Sierra, que fuera la segunda que surgió en la Ciudad de México. Es un espacio bellísimo. Su actual directora, Mónica Unikel, la rescató y restauró hará cinco o seis años, convirtiéndola en un centro cultural principalmente dedicado a manifestaciones de la cultura judía; pero abarca otras muchas más. Yo ya había dado un par de conciertos allí, el Cuarteto Latinoamericano también se ha presentado, así que consideramos que era el sitio perfecto para grabar El hilo invisble por su acústica.”
La decena de cantos anónimos sefaradíes escogidos por ella, son “Yo m’enamorí”, “La serena”, “Esta montaña d’enfrente”, “Durme durme”, “Puncha puncha”, “La rosa enflorece”, “Las galeas”, “Nani nani”, “La prima vez” y “Adio kerida”. El disco obtuvo apoyos del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), y de la Fundación Metta Saade.
Aventurera del arte
Jaramar se escucha enamorada de la vida.
Es una frescura que no tiene empacho en confirmar, “porque así soy y así estoy, con varios proyectos por delante, en caminos simultáneos que voy desarrollando, cada uno posee sus dificultades y sus sueños; algunos también son para mi voz, porque la sigo enriqueciendo con repertorios nuevos como en mi trío de jazz Caída Libre”, al lado del guitarrista Alejandro Alfaro y el contrabajo Diego Martínez. Su primer CD saldrá en noviembre: Wait for the Rain (Espera por la lluvia, ver www.facebook.com/caídalibre).
–¿Cómo se cuida Jaramar?
–Trabajando. Apasionándome y entregándome a mis nuevos proyectos. No tengo miedo a la hora de lanzarme con entusiasmo en el proceso creativo para conquistarlos. Soy de signo Leo, me considero una persona espiritual…
Retoma sus lazos afectivos por El hilo invisible y ejemplifica:
“Ha sido una gran aventura en el arte al conjugar mi universo vocal con el universo sonoro del Cuarteto Latinoamericano; yo los admiro profundamente por ser la punta de lanza para la nueva música en nuestros países, además de embajadores de la América Latina por el mundo. Grabar con ellos fue un deleite y un privilegio enormes.”
La grabación del álbum se desarrolló “rapidísimo y de una forma inusual al estar todos juntos, algo necesario para esta música que es tan libre y flexible: la interpretación debía brotar espontáneamente, por separado habría dado sólo una pobre reproducción mecánica”.
El Cuarteto se animó a acompañarla en estos cánticos sefaradíes, “particularmente porque los tres hermanos Bitrán son de origen sefaradita, es una música que conocen desde su casa y su familia, emocionalmente los toca”.
Arón lo expresó durante la grabación en la Sinagoga Histórica, por marzo de este año, así:
“¡Esto resulta tan emotivo como grabar Brahms en Viena!”
El título del CD, número trece en la carrera de Jaramar Soto, se le ocurrió “pensando en lo que reflejaba esta música para mí, cómo llegó a mi vida a través de un hilo invisible que recorrió territorios, siglos y empapó tantas culturas en el planeta”, culmina ella diciendo:
“Estoy consciente de la realidad obscura y absurda que sufrimos en México. Me llenan de coraje las mentiras sobre Ayotzinapa… Mi propuesta es buscar cosas que le den verdad a mi vida y compartirlas. No pierdo la esperanza de que mis canciones arrojen una lucecita para transformar con acciones creativas las tinieblas que padece nuestro país hoy.”
El hilo invisible en concierto este domingo 25 de octubre, al mediodía, en la Sinagoga Histórica de la calle Justo Sierra número 71, Centro Histórico. Previo al recital, se proyectará un video de 25 minutos que documentó la grabación, dirigido por el cineasta y fotógrafo Michel Amado. l








