Durante meses, la presidenta del Instituto de Trasparencia e Información Pública del Estado (Itei), Cynthia Cantero Pacheco, quiso controlarlo todo; colocó en puestos clave a sus allegados, se alineó con el gobernador Aristóteles Sandoval… pero algo le falló. Hoy, según dos extrabajadores del instituto, la funcionaria intenta saltar al Poder Judicial con la ayuda, claro, del mandatario.
Con la salida de Vicente Viveros Reyes del Instituto de Trasparencia e Información Pública del Estado (Itei), los equilibrios políticos de ese organismo se fracturaron.
La incorporación de Viveros Reyes al Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) como director general de Vinculación, Coordinación y Colaboración con Entidades Federales desató una pugna interna entre los consejeros del Itei Francisco Javier González Vallejo, Olga Navarro Benavides, y la consejera presidenta Cynthia Cantero Pacheco, quien intenta aprovechar la influencia de su padre y dar el salto como magistrada al Supremo Tribunal de Justicia.
Consultados al respecto, dos exintegrantes del Itei –uno fue consejero y el otro director de área– afirman que el gobernador Aristóteles Sandoval Díaz aprovechó la salida de Viveros Reyes para dar el albazo a la Ley de Transparencia que aprobaron los diputados el pasado 8 de septiembre.
El 19 de mayo, dicen los entrevistados, a condición de omitir sus nombres, organizaciones civiles, investigadores y académicos presentaron sus propuestas al dictamen de ley en el foro Un Jalisco transparente, trabajo de todos los días, pero fueron ignoradas. Cuando el documento llegó a las manos del mandatario, éste eliminó los apartados relacionados con el manejo de recursos públicos.
Cantero Pacheco simplemente dio el cerrojazo a la reforma. Y cuando el consejero González Vallejo propuso que el Itei impugnara la ley mediante una controversia constitucional, ella insistió en que la legislación es de avanzada.
Ese espaldarazo, dicen los declarantes, no es casual. E insisten: la titular del Itei busca dar el salto al Poder Judicial, donde su padre, Salvador Cantero Aguilar, es magistrado. Según ellos, Cantero Pacheco ha perdido fuerza por la renuncia de algunos colaboradores y eso le dificulta cumplir con el resto de su gestión, que culmina en 2017.
El pasado 17 de septiembre, el diario El Informador publicó un trascendido en su sección Allá en la fuente, según el cual la presidenta del Itei ya prepara el terreno para brincar al Poder Judicial.
Según los entrevistados, Cantero Pacheco ha pedido al gobernador Sandoval Díaz que, a través de su padre, el magistrado Leonel Sandoval, la reacomoden en el Poder Judicial, donde estaría más protegida del escrutinio público.
Además, dicen, le urge el cambio toda vez que el senador Arturo Zamora Jiménez, con quien está enemistada, ha comenzado a mover sus piezas para convertirse en el sucesor de Sandoval Díaz.
Una muestra de la popularidad de Zamora se hizo patente el pasado 24 de septiembre, cuando sus hijos Silvia y Ángel le organizaron una multitudinaria fiesta para celebrar que la revista Líderes Mexicanos lo incluyó en la lista de los 300 mexicanos más influyentes.
En ese convivio estuvo el gobernador Sandoval Díaz, así como el exmandatario Francisco Ramírez Acuña; el fiscal general, Eduardo Almaguer, y el secretario de Educación, Francisco Ayón López. El festejo fue ampliamente publicitado en revistas del corazón y algunos medios de comunicación lo calificaron como el “destape” del senador jalisciense rumbo a la candidatura del PRI para la gubernatura en 2018.
Los entrevistados aseguran que el papá de Cantero Pacheco, quien no es bien visto por Leonel Sandoval, ha mostrado su disposición a separarse del cargo con la condición de que la vacante se entregue a su hija.
El albazo de Aristóteles
De acuerdo con los entrevistados, el gobernador Sandoval Díaz planeó el albazo a la Ley de Transparencia desde hace varios meses. Y aprovechó la salida de Viveros Reyes del Itei para instrumentarlo y que el Congreso local quedó debilitado por la separación de los diputados titulares, quienes se fueron a hacer campaña con sus partidos para brincar a otro cargo de elección popular.
Ahora, sostienen, Sandoval intentará hacer las modificaciones a su conveniencia por medio de sus operadores políticos Miguel Ángel Hernández Velázquez, actual secretario ejecutivo de Itei, y Guillermo Muñoz Franco, titular de la Unidad de Transparencia del gobierno estatal, quien conoce muy bien a Cantero Pacheco porque él fue consejero del instituto.
Ambos hicieron los ajustes requeridos por Sandoval, pero no dimensionaron la reacción de las organizaciones sociales ante el proyecto de ley que aprobaron los diputados. Por ello, el mandatario aceptó que los inconformes realizaran sus observaciones antes de proceder a publicarla en el Periódico Oficial de Jalisco, precisan los entrevistados.
Sin embargo, añaden, no lo hizo convencido de que cometió un error, sino para evitar que la bancada del Movimiento Ciudadano –que tendrá mayoría de diputados en la próxima legislatura– le dé un revés a la reforma y se cuelgue la medalla como partido de oposición.
Fue así que el 24 de septiembre el Consejo Consultivo del Itei sesionó para analizar el dictamen de ley avalado por el gobernador y solicitarle una revocación del mismo. Cantero Pacheco fue quien hizo las observaciones a Sandoval.
José Bautista Farías, académico del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) y presidente del Consejo Consultivo del Itei, señala que básicamente le pidieron al mandatario que respete el dictamen de ley original que entregó el exdiputado panista Hernán Cortés Berumen, en el cual se concentran las propuestas de las organizaciones civiles.
En ellas proponen que el ciudadano pueda impugnar la falsedad de la información, hacer rotativa la presidencia del Itei, que a los candidatos independientes no se les exija de la misma manera que a los sujetos obligados como si éstos fueran partidos políticos, así como publicar completas las pólizas de cheque y la desagregación de gastos del instituto.
Asimismo, le exigen que se conozca inmediatamente el resultado de la fiscalización que haga la Auditoría Superior del Estado (ASEJ) a las cuentas públicas de municipios, gobierno del estado y dependencias, y no hasta que la Comisión de Vigilancia del Congreso local elabore un dictamen sobre aquella.
Otra de las propuestas es que los funcionarios de alto nivel y los que compitieron por cargos de elección popular hagan su “declaración tres de tres”, para que presenten un estado de sus bienes patrimoniales, sus conflictos de interés y sus antecedentes fiscales.
“Queremos que se considere a la información como un derecho humano, tal y como lo establece el artículo 1 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”, señala Bautista Farías.
Una salida calculada
Vicente Viveros Reyes dejó el Itei en julio pasado para sumarse al INAI. El día 14 de ese mes declaró al diario NTR que originalmente concursó para ser el comisionado, y al no ser electo había tomado la determinación de concluir su periodo en el Itei, cuando sorpresivamente recibió la invitación para ser director de Vinculación del INAI.
Para el exconsejero del Itei consultado es probable que Viveros anticipara la fulminante derrota del PAN en Jalisco en los comicios de junio pasado y una minoría panista en los cargos de representación popular no le ayudaba mucho en sus aspiraciones de convertirse en el sucesor de Cantero Pacheco.
La vacante que dejó Viveros la ocupó la suplente Olga Navarro Benavides, quien el 3 de agosto pasado rindió protesta en el Congreso local. Ella es egresada de la Universidad Panamericana (UP) y trabajó en esa casa de estudios como jefa de Comunicación Social.
Según uno de los declarantes, Viveros era una pieza fundamental en el Itei y sus conocimientos en la materia lo ponían por encima de la presidenta del organismo, a tal grado que si un reportero o académico necesitaba información lo consultaba a él.
En el acostumbrado reparto de cuotas que suele hacer el Congreso estatal con todos los organismos ciudadanos de la entidad, Viveros fue impuesto por el grupo parlamentario del PAN, e hizo mancuerna con el exdiputado panista José Hernán Cortés Berumen para sacar adelante la penúltima reforma a la Ley de Transparencia a la que se denominó Ley Vitrina, porque supuestamente restablecía mandatos de la Carta Magna y tratados internacionales en materia de derechos humanos que garantizan el acceso a la información.
Esa ley fue aprobada el 19 de julio de 2013, pero no llegó a cumplirse del todo porque los sujetos obligados no acataron sus disposiciones.
El otro consejero, González Vallejo, fue propuesto por el Grupo Universidad, que lidera el presidente de la Feria Internacional del Libro (FIL), Raúl Padilla López; en tanto que a la consejera Olga Navarro se le ubica dentro del panismo, pero como cercana a Guillermo Velasco Barrera, columnista de Mural y portavoz de Marta Sahagún, la esposa de Vicente Fox Quesada, cuando el panista estuvo en Los Pinos.
Velasco Barrera es hijo de Guillermo Velasco Arzac, jefe de la cofradía de ultraderecha El Yunque, según documentó en enero de 2010 el reportero Álvaro Delgado en su reportaje “Los cachorros del Yunque” (Proceso 1734).
Por su parte, la presidenta del Itei es producto de una alianza entre el Grupo Universidad y el magistrado del Supremo Tribunal de Justicia del Estado Leonel Sandoval Figueroa, padre del gobernador Sandoval Díaz.
Según los entrevistados, Cantero Pacheco no era la persona adecuada para dirigir el Itei. Prueba de ello, dicen, es que de los tres finalistas en el examen de selección ella sólo obtuvo 83 de los 100 puntos, mientras que Alfredo Ahumada, exdirector jurídico en dicho instituto y asesor de la excomisionada del IFAI María Marván Laborde, logró 85. El otro aspirante, Héctor Ontiveros Delgadillo, sólo tuvo 80.
Hoy, Ontiveros es el suplente y podría ocupar la presidencia del Itei en caso de que Cantero Pacheco brinque al Poder Judicial.
Los entrevistados sostienen que los priistas aceptaron el nombramiento de Cantero Pacheco en el Itei porque les convenció su aparente relación con el Grupo Universidad, del que forma parte el secretario de Salud del estado, Jaime Agustín González Álvarez, con quien ella trabajó en los hospitales civiles de Guadalajara, pues estuvo al frente de la Unidad de Mejora Regulatoria y Transparencia.
No obstante, señalan, ella se ha encargado de propiciar los desencuentros en la institución, de ahí que algunos de sus colaboradores hayan optado por marcharse, como Mariana del Socorro Herrera Jiménez, hija del magistrado Carlos Herrera Palacios, quien se desempeñaba como coordinadora de Recursos Materiales.
Herrera Jiménez tenía roces frecuentes con la secretaria particular de Cantero Pacheco, María Fernanda García y Ríos, quien fue jefa de Comunicación Social en la Unidad de Mejora Regulatoria y Transparencia de los hospitales civiles.
Al principio, la titular del Itei trató de imponer a García y Ríos como titular de Coordinación de Comunicación Social, pero González Vallejo y Viveros se opusieron, por lo que fue nombrarla como su secretaria particular. Poco después, García renunció.
Lo mismo hicieron el director jurídico, Jorge Contreras, y el coordinador de Comunicación, Sergio Velasco, quien siempre se esmeró por que Cantero Pacheco mejorara su trato a los medios de comunicación.
Velasco fue reemplazado por Omar Cruz; sin embargo, meses después Cantero Pacheco nombra como coordinador de Comunicación a Arturo Pérez Díaz. Cruz sigue en esa área pero no figura en el organigrama; además, estuvo sin cobrar tres meses.
Según los declarantes, Cantero Pacheco solía reclamar a Velasco porque, decía, no hacía nada para evitar que los reporteros le hicieran preguntas incómodas. Así lo hacía cada que terminaba una rueda de prensa. Tanto le molestaban las preguntas, que organizó talleres de transparencia en un intento por contrarrestar las críticas, aunque hizo una selección de los reporteros que acudieron a ellos.
Y para evitarse los cuestionamientos, decidió que los cursos fueran en la UP y no en la Universidad de Guadalajara, donde el consejero González Vallejo tiene amplio respaldo; tampoco escogió el ITESO para evitar toparse con los académicos de la Asociación Mexicana del Derecho a la Información (Amedi), los principales opositores a la reforma aprobada el 8 de septiembre pasado.
Los reacomodos
Cantero Pacheco creó puestos a capricho en el Itei para colocar a quienes trabajaron con ella en los hospitales civiles, con lo que duplicó las funciones de algunas direcciones, señalan los entrevistados.
María Fernanda García y Ríos, por ejemplo, coordinaba las relaciones públicas de la presidencia del instituto, cuando eso le correspondía a la Dirección de Vinculación y Difusión. Hoy, en la presidencia hay dos secretarios: Lourdes Mariscal Aldrete y José Luis Mireles Pérez, de la secretaría particular cuando renunció García y Ríos.
Según los declarantes, los nombramientos de Cantero Pacheco obedecen a compromisos políticos y hasta familiares; de ahí, dice, que en la nómina esté Ernesto Gaspar Cabrera, hermano de la titular de la Unidad de Transparencia de la Secretaría de Salud, Margarita Gaspar Cabrera, quien es comadre de Cantero.
Ernesto es director de Administración del organismo y antes fue contador de la Orquesta Filarmónica de Jalisco (OFJ), y administrador del Centro de Recuperación para Atletas de Alto Rendimiento del Consejo Estatal para el Fomento Deportivo (Code).
A decir de ambos declarantes, el funcionario no tiene el perfil calificado para ocupar esa dirección, como otros colaboradores de la presidenta.
Dicen que Cantero hizo todo lo posible para brincar a un alto mando del INAI, incluso organizó el Congreso Internacional de Transparencia el 5 y 6 de diciembre de 2013 en el hotel Hilton de Guadalajara. Su propósito era codearse con los expertos en la materia y con los altos mandos del extinto Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI).
Pero no le resultó. Al final, Viveros Reyes, sin mucha alharaca, “le comió el mandado a Cantero” y se fue al INAI. l








