Hereda MC deudas por publicidad

Tras la derrota del PRI en los municipios metropolitanos, Televisa Guadalajara y otros medios presionan a las autoridades salientes, que dejan deudas sin pagar, y ensayan distintas formas de obtener contratos con los alcaldes de Movimiento Ciudadano. Todo indica que éstos tendrán que pagar, aparte de la gigantesca deuda pública, servicios específicos de promoción de imagen y publicidad adquiridos por sus antecesores.

En Tlaquepaque se conoce la amistad que tienen el conductor de GDL Noticias del Canal 4 de Televisa Guadalajara, José Antonio Fernández, y el expresidente municipal de Tlaquepaque, Alfredo Barba Mariscal, quienes según testigos de algunas de sus conversaciones telefónicas posteriores a las elecciones de junio pasado, confabulaban para golpear políticamente a la alcaldesa electa, María Elena Limón García, de Movimiento Ciudadano.

A decir de las fuentes, Barba y Fernández no eran discretos. Se comunicaban por celular o se reunían desde que el primero preparaba la entrega de la administración. Pepe Toño, como le dicen sus amigos, le preguntaba al alcalde saliente cómo iban las cosas y que cuándo iban a atacarla en la tele, en alusión a Limón García.

Para un colaborador de uno de los nuevos alcaldes metropolitanos, consultado por el reportero con el compromiso de reservar su nombre, incluso puede tratarse de una maniobra de la televisora para presionar a las nuevas autoridades y “convencerlas de las grandes ventajas de tener de su lado a Televisa, de mantener las cuentas abiertas con ella aun por encima de los adeudos contraídos en las anteriores administraciones”.

Sin embargo, en Zapopan la televisora actuó distinto: al nuevo presidente municipal y exdirigente de Coparmex Jalisco, Jesús Pablo Lemus Navarro, le “regaló” la transmisión especial de 15 a 20 minutos de su toma de posesión el 30 de septiembre. La grabación se difundió por el Canal 4 al filo de las 13:00 horas, en un segmento del programa que conduce Rocío López Ruelas (Proceso Jalisco 569).

Antes, la televisora pretendió venderle a Lemus esa transmisión, pero no llegó a un acuerdo y al Canal 4 se le cayó un contrato de varios cientos de miles de pesos.

Sin embargo, con la esperanza de “abrir la cuenta”, Televisa decidió enviar una unidad de control remoto: al menos dos cámaras de piso y un equipo de técnicos para grabar los principales aspectos de la rendición de protesta de Lemus.

Para esa labor, la televisora utilizó una camioneta blanca tipo Van y cámaras que no portaban sus logos ni sus colores distintivos. Sólo una motocicleta azul llevaba el escudo del emporio de Emilio Azcárraga y reveló que ésta realizaba esa cobertura que, según fuentes del ayuntamiento, no le costó nada a la nueva autoridad zapopana.

Consultados por este semanario, colaboradores de Lemus negaron que el municipio haya contratado a Televisa, si bien reconocieron que hubo un acercamiento de sus ejecutivos para negociar.

No obstante, colaboradores del exalcalde priista Héctor Robles Peiro afirmaron a este semanario que la grabación y la transmisión del evento corrió por cuenta de la administración de Lemus.

Televisa y TV Azteca suelen ofrecer coberturas especiales a los ayuntamientos de la zona metropolitana: Zapopan, Guadalajara, Tlaquepaque y Tonalá, lo mismo que al gobierno del estado. Este negocio les deja más de 100 millones de pesos al año.

Para dar una idea de la bolsa que se disputa, en su edición del 8 de junio de 2014 (Proceso Jalisco 500) este semanario informó que en los primeros 14 meses de la gestión del gobernador priista Aristóteles Sandoval Díaz, su gobierno le pagó cerca de 100 millones de pesos a Televisa y a Azteca por publicidad.

Ese monto incluyó programas especiales, como Nuestra Belleza Jalisco 2014, certamen organizado por Televisa que el estado patrocinó con 4 millones de pesos.

En el mismo paquete se contrataron los servicios de la entonces conductora de TV Azteca Inés Sainz Gallo, quien recibió 140 mil pesos por impartir la conferencia “Estrategias de éxito profesional, personal y económico” a personal de la Secretaría de Salud, encabezada por Jaime Agustín Álvarez, uno de los funcionarios del gabinete estatal que supuestamente conoce mejor las necesidades de la población marginada.

En contrapartida, este año la administración estatal le asignó sólo 38 millones de pesos a la atención de las comunidades indígenas, la mayoría en condiciones de pobreza, marginación y abandono. Aun ese escaso presupuesto se logró mediante una reasignación en el Congreso, porque originalmente se iban a destinar a ese propósito 19 millones.

La administración de Sandoval Díaz gastó 360 millones de pesos en publicidad para tener contentos a los empresarios de medios y convirtió a varios conductores de noticias en proveedores de servicios en ese rubro o en colaboradores del Sistema Jalisciense de Radio y Televisión (SJRT), a cambio de contratos por 26 mil pesos al mes.

Es decir, la actual administración priista gasta casi 10 veces más en promoción de imagen que en el desarrollo de las poblaciones de mayor marginación, que son las indígenas.

Facturas por pagar

Las anteriores autoridades de los municipios metropolitanos, de filiación priista, cayeron en la tentación de verse bien en la tele. Por ejemplo, Zapopan gastó 7 millones 300 mil pesos en contratos publicitarios con Televisa para este año, así como 5 millones 500 mil con TV Azteca.

Aunque hasta el momento no se ha revelado el total de adeudos que las administraciones pasadas dejaron con las empresas de prensa, radio y televisión, se reconoce que mucho del golpeteo desatado en los medios contra las autoridades salientes tiene su origen en la falta de pago de esos convenios.

En el caso de Guadalajara, tan sólo en el primer semestre de 2014, durante la gestión de Ramiro Hernández, el ayuntamiento pagó publicidad por 55 millones de pesos; de ese monto, 13.5 millones fueron para Televisa y 12 millones para TV Azteca, pero además gastó 4 millones en spots, de tal forma que ambas empresas acapararon más de la mitad de esa partida presupuestal.

Con la llegada de autoridades de MC en Zapopan, Guadalajara y Tlaquepaque, se conoció que muchas de esas cuentas con las televisoras aún están pendientes de pago.

También las radiodifusoras y algunos medios impresos presionaron a sus clientes morosos con golpeteo político. De esa forma buscan rescatar lo que se pueda de los adeudos, pero también congraciarse con los nuevos ayuntamientos para que les asignen contratos publicitarios.

En el caso concreto de la nueva alcaldesa de Tlaquepaque, Televisa utilizó la sección Ay Jalisco no te rías para mostrarle la conveniencia de tener de su lado a un medio tan poderoso.

Allí, Limón García fue exhibida como incapaz de articular bien las palabras, pues cuando le tomó protesta a uno de sus colaboradores tuvo dificultades para pronunciar la palabra “constitucional”.

Al consultarla al respecto, la presidenta municipal dice que no vio esa burla y prefiere ser cauta sobre el trabajo de los medios. Por otro lado, reconoce que la administración de Barba Mariscal le heredó una deuda superior a 12 millones de pesos con Televisa por concepto de anuncios publicitarios. Eso la orilla a buscar un convenio para que el municipio pague 1 millón cada mes a fin de mantener abierta esa cuenta para publicidad y promoción de imagen.

Colaboradores de Limón García reconocen que esa deuda pesa mucho en el raquítico presupuesto disponible para los próximos meses, que debe destinarse sobre todo a obras públicas, seguridad y servicios para las colonias.

Esteban Garaiz Izarra, jefe de Gabinete, dice no conocer las deudas y los acuerdos que la administración de Barba tenía con Televisa, pero aclara que debe separarse “lo público y lo privado” cuando se utilizan recursos del ayuntamiento, ya que éstos deben invertirse en el desarrollo del municipio.

No obstante, otras fuentes indican que las primeras cuentas del equipo de Limón García arrojan que la deuda heredada por Barba supera 650 millones de pesos, más 280 millones en contratos por pagar y relacionados con obras públicas.

Limón García aclara que, antes de irse del ayuntamiento, Barba infló la nómina y les otorgó base en forma irregular a 220 empleados, sin tomar en cuenta los problemas que eso le creó a su sucesora. Además, afirma que en los últimos días de su administración el priista prolongó 10 años más la concesión de una calle a la Unión Ganadera, ubicada en la Glorieta del Álamo y calzada Lázaro Cárdenas. Esta medida, enfatiza Limón, fue injustificada y provoca serios problemas a los fraccionamientos colindantes.

En Seguridad Pública el nuevo ayuntamiento de Tlaquepaque enfrenta la falta de equipo e infraestructura. Primero descubrió que de sus 128 patrullas sólo funcionan 51. Las restantes necesitan reparaciones y otras de plano ya son inservibles. Además, todos los chalecos antibalas de los policías ya caducaron, otros son del todo inservibles y para los elementos de la corporación sólo implican una carga obligatoria de 25 kilos.

Este dato obligó a Limón García a imponerse “el reto del chaleco”: el lunes 5, al dar posesión al comisionado de Seguridad, Martín Maldonado Juárez, éste y la alcaldesa portaron durante gran parte de su jornada de trabajo un chaleco como el que usan las policías de su municipio; lo mismo hicieron sus regidoras y algunos ediles. l