“Viva la Mamma”

La más reciente producción de la Ópera de Bellas Artes (OBA) es Viva la Mamma (Viva la madre), una poco conocida ópera de Gaetano Donizetti (1797-1848), quien es uno de los cinco más famosos compositores italianos del género. Se estrenó en 1827 en Nápoles, en 1831 la revisó y creó la versión definitiva.

Originalmente se llamó “Las conveniencias e inconveniencias teatrales”. Es una farsa cómica en un acto dividido en dos escenas, y trata del ensayo de una ópera seria y de la serie de normas que emanaban según la categoría de cada cantante: primario, coprimario, etc. El número de arias, duetos y demás a los que tenían derecho según su rango. El problema estalla cuando la madre de la segunda soprano, doña Ágata, se presenta y empieza a exigir para su hija mejores intervenciones. El asunto se complica cuando el tenor y la mezo renuncian y doña Ágata (la mamma) se ofrece a cantar. El dificilísimo personaje lo canta un hombre de voz baritonal que combina su emisión habitual con la del falsete, imitando así la voz femenina.

El barítono veracruzano Armando Mora nos comentó:

“En meses pasados recibí una invitación por parte de la OBA para hacer el papel de la Mamma. Me entregaron la partitura, tres gruesos engargolados, y después de revisarla estuve a punto de renunciar al proyecto debido al elevado grado de virtuosismo, cantidad de texto y muchos números por aprender, pero decidí aceptar el reto que ponía a prueba mi capacidad vocal, memoria e histrionismo.

“Al iniciar los ensayos de escena encontré una gran disposición, apertura y ayuda de Tony Castro (director de escena) para darle forma escénica a la Mamma Ágata, desde las propuestas que iba presentando; el trabajo con Iván López Reynoso (director orquestal) fue siempre de gran aprecio a mi propuesta vocal y a respetar las dificultades de la partitura.

“Mamma Ágata no es el papel de un hombre disfrazado de mujer sino el papel de una mujer demandante, posesiva, extremadamente sensible, femenina pero con gran carácter y determinación, una madre que trata de abrirle las puertas a su hija pero que en el fondo busca también una realización nunca alcanzada. Para mí ha sido una inmensa satisfacción poder interpretar a este hermoso personaje.”

Mora es de los pocos cantantes mexicanos –tal vez el único– que se ha dado el lujo de cantar exitosamente a nivel internacional roles de bajo, barítono y tenor.

Por su parte, Iván López Reynoso, el director musical invitado, dijo a este semanario:

“La ópera es una partitura claramente escrita a manera de homenaje a la ópera misma, y sí, al estilo compositivo de Rossini: concertantes brillantes, crescendos graduales y líneas de canto muy extremas. Los llamados ‘números de baúl’ (interpolaciones de otros compositores) son decisión de cada producción; no hay en realidad una indicación de Donizetti al respecto de que tenga que ser un número en específico. Nosotros utilizamos Norma de Bellini, Idomeneo de Mozart y Viaggio a Reims de Rossini. Viva la Mamma no es nada fácil. La prima donna y la Ágata tienen momentos muy agotadores. Pero lo hicieron de lujo. Armando Mora es un grande.”

Elogiable trabajo de la OBA.