Talavera exportada con sello mexicano

El taller artesanal Empresas Cantú, encargado de realizar en mosaico el encuentro entre Moctezuma Yocoyotzin y Hernán Cortés en la ciudad de México-Tenochtitlán,  tiene 42 años de fundado y es uno de los pocos en su género a nivel nacional –entre Guanajuato, Jalisco y Puebla– dedicados a trabajos en cerámica y especialmente en Talavera, mismos que han sido exportados a Estados Unidos y países de Europa y Latinoamérica.

A decir de Mario Cantú Fernández, hermano de Guillermo Cantú, el fundador de la empresa, la mayor parte de las piezas siempre han sido hechas para particulares, muchas de ellas enviadas a Alemania, Francia, España, Estados Unidos e Inglaterra, así como a algunos países latinoamericanos, siendo la réplica de El buen pastor (1660), del pintor español Bartolomé Esteban Murillo, una de las últimas obras (con destino a Colombia).

Reproducciones de obras famosas que pueden verse, tanto en San Pedro Tlaquepaque (cerca de Guadalajara) como en la Ciudad de México (aquí está Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central, de Diego Rivera).

La del Distrito Federal se realizó en 2012, durante el mandato capitalino de Marcelo Ebrard, a petición del taller, luego de diversos viajes a la ciudad para proponerle la obra, según comentó Cantú Fernández, pues hacer un trabajo para el gobierno “es labor titánica”. Se ubica en la calle de Doctor Mora, en paralelo con el Museo Mural Diego Rivera, que alberga el original.

Eso abrió al taller las puertas para efectuar el “encuentro” con la Autoridad del Centro Histórico para reproducir el mosaico del encuentro entre Moctezuma y Cortés.

Estos artesanos y artistas, como los describe Cantú, en sus más de 40 años de labor, también hicieron un mosaico del célebre Guernica de Picasso que se envió a Nueva York (Niza Rivera).