El sospechoso seguro para deportistas

Mediante un procedimiento en el que reinaron el capricho y la opacidad, la Conade contrató una empresa aseguradora que sale 23 millones de pesos más cara que la otra opción. Y ha retrasado por meses un pago, lo que ya generó intereses millonarios. Así, uno de los aliados más cercanos de Enrique Peña Nieto –Alfredo Castillo, director de la Conade– derrumbó la promesa presidencial de austeridad y sensatez en el manejo del gasto público.

El director de La Latinoamericana Seguros, Miguel Amerlinck Corsi, denuncia que la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) le adeuda 22 millones de pesos, más los intereses moratorios correspondientes, por el pago de seis meses de aseguramiento de gastos médicos mayores, accidentes personales y de vida para deportistas, técnicos, entrenadores, cuerpo multidisciplinario y medallistas olímpicos y paralímpicos.

Además, dice, la dependencia que dirige Alfredo Castillo no entregó a la empresa una carta de no adeudo de servicio, razón por la cual La Latinoamericana fue descalificada en el proceso de Licitación Pública Nacional Electrónica LA-0111L6I001-N90-2015, declarada desierta el pasado 27 de agosto.

Esto, a su vez, permitió que la Conade le adjudicara de forma directa a Mapfre Tepeyac un contrato por 76 millones de pesos, es decir, 23 millones de pesos más caro que la cifra con la cual concursó la aseguradora de Amerlinck.

Por tal motivo, La Latinoamericana Seguros S.A., presentó el martes 1 un recurso de inconformidad ante el Órgano Interno de Control (OIC) de la Secretaría de la Función Pública (SFP) para que se anule dicho fallo, se reponga la licitación, la Conade entregue la carta de no adeudo y se analice la propuesta técnica y económica del consorcio afectado.

De febrero a la fecha, ésta es la segunda licitación a la que convoca la Conade para contratar el servicio de seguros de gastos médicos, accidentes y de vida.

Es también la segunda ocasión en que una de las compañías participantes se inconforma con el fallo. El 10 de abril pasado, Mapfre Tepeyac presentó un recurso de inconformidad ante el OIC por la cancelación de la Licitación Pública Nacional Electrónica LA-0111L6I001-N15-2015. Pidió que se le adjudicara el contrato con el argumento de que fue un “acto ilegal dirigido en su contra para no declararla ganadora” (Proceso 2011).

Después de que el 31 de marzo de este año la Conade –que entonces dirigía Jesús Mena– cancelara el primer concurso, la administración que desde el 15 de abril encabeza Alfredo Castillo lanzó el 20 de julio una nueva convocatoria.

Para que deportistas, técnicos, entrenadores, cuerpo multidisciplinario y medallistas olímpicos y paralímpicos no se quedaran sin seguros, la dependencia extendió –por segunda ocasión en 2015: del 27 de mayo al 31 de agosto– el contrato con La Latinoamericana, vigente desde enero de 2013.

El 7 de agosto se publicaron las bases de la licitación en el portal Compranet, así como en el Diario Oficial de la Federación. El 24 de agosto cuatro empresas se registraron para concursar: Grupo Nacional Provincial (GNP) S.A., La Latinoamericana Seguros S.A., Seguros Banorte S.A de C.V./Grupo Financiero Banorte, y Metlife México S.A., aunque esta última después se retiró.

El 27 de agosto se llevó al cabo el acto de lectura de dictamen técnico y fallo en el que la Conade determinó desechar las propuestas de GNP y Banorte “porque rebasaron el techo presupuestal”, y la de La Latinoamericana por incumplir con la entrega de “la carta de constancia de no adeudo solicitada en el anexo técnico”. Un día después se adjudicó de forma directa el contrato a Mapfre Tepeyac para que preste el servicio de seguros a partir del 1 de septiembre.

Ese mismo día el equipo de abogados de La Latinoamericana impugnó la resolución ante el OIC, puesto que al desechar su propuesta por “no cumplir con la documentación legal y técnica”, la Conade la estableció un requisito “que limita la participación de mi mandante, pues le impone condiciones diversas a la del resto de concursantes, contraviniendo con ello lo dispuesto por los artículos 26 y 29 fracción V de la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público”.

En sus argumentos, se informa al OIC que La Latinoamericana no ha tenido ni tiene a la fecha adeudos de ningún tipo con la Conade, derivados de contratos o convenios suscritos, o incumplimientos, durante los últimos tres años (contrato número SE-199-12 y sus dos convenios modificatorios y un contrato por una adjudicación directa, todos estos suscritos entre el 1 de enero de 2013 y el 31 de agosto de 2015).

“La multicitada carta constancia de no adeudo no depende en modo alguno de mi representada, sino de la propia autoridad convocante, como se advierte del documento que se acompaña como Anexo 2 (pues) desde el día 12 de agosto de 2015 se solicitó a la Subdirección de Administración de la Conade la carta a fin de cumplir con el requisito, sin que fuera emitida por la convocante.”

El documento añade que en dos ocasiones más, por escrito, La Latinoamericana solicitó a la Subdirección de Calidad para el Deporte que le entregara la constancia.

“Así entonces, al día de la emisión del fallo la Convocante NO expidió la carta de no adeudo, lo que evidentemente deja en estado de indefensión a mi mandante pues el cumplimiento del requisito de exhibirla para que su propuesta técnica y económica fuera considerada, quedó fuera de sus manos y al total arbitrio y capricho de la autoridad convocante.”

Los argumentos

En entrevista, Amerlinck revela que apenas el viernes 28 de agosto la Conade le pagó 6.7 millones de pesos de poco más de 28 millones que le debía, correspondientes a ocho meses de servicio (enero-agosto 2015). La dependencia ni siquiera le avisó que hizo una transferencia bancaria:

“Un día me hablaron del Área de Fianzas y me dijeron: ‘Tenemos tanto dinero en la cuenta y no sabemos de qué es’. Pedí que lo rastrearan y en la referencia apareció el número de contrato (con la Conade). Por los montos vimos que nos pagaron enero y, curiosamente, mayo. Y pagaron porque hace un par de meses volvimos a presentar las facturas que ya les habíamos dado hace seis meses. Pero ni una notificación o un mensaje de ya te pagué nos mandaron.”

A principios de junio, es decir, poco más de dos meses después de que la primera licitación fuera cancelada, personal de la Subdirección de Administración –que para ese momento ya encabezaba Javier Meza Alcántara, del equipo de Castillo– le pidió a Amerlinck que asistiera a una junta en las oficinas de la Conade.

En ese encuentro, los funcionarios de la Conade le pidieron que entregara un informe de siniestralidad, en el que detallara los nombres de los deportistas y sus padecimientos o accidentes. Como el acceso a esa información no está pactado por escrito en el contrato, el director de la aseguradora les dijo que no podía entregarla, de acuerdo con lo que marca la Ley Federal de Protección de Datos Personales. Se dio un listado de siniestralidad, pero sin nombres.

Asimismo, le pidieron que pagara un seguro de vida que, por la causa del fallecimiento de un atleta y de acuerdo con el contrato, no estaba cubierto. Amerlinck les explicó que le hicieran la petición por escrito y mandaran la documentación correspondiente para intentar solucionarlo. De acuerdo con el empresario, en muchas ocasiones es posible hacer concesiones y pagar servicios aunque según el contrato no proceda.

“No sólo no me pagan, y ni una palabra me dijeron sobre cuándo me pagarían, sino que me pidieron que les resolviera tres siniestros, de los cuales les resolví dos y el tercero no porque no me hicieron la petición más que de forma verbal, Nunca me mandaron los papeles. Yo no sé si por eso no me dieron la carta de no adeudo, pero al menos debieron haberme contestado algo: ‘No te la damos porque no nos pagaste esto’, lo cual no era mi obligación pagar. Simplemente no contestaron. Tuve una reunión con Meza, a quien le expuse lo de mi pago y lo de la carta, y no me resolvió nada. Ni siquiera les estaba cobrando los intereses a los que ya tengo derecho. Sólo pedía mi dinero.

“Administrativamente tienen problemas muy serios. No hay comunicación con ellos. No sé si me quisieron cansar con el tema de los pagos. La empresa nunca dejó de dar el servicio. Se realizaron los Juegos Panamericanos en Toronto (en julio) y la verdad sí llegué a pensar en la posibilidad de cortar el servicio para ver si alguien de la Conade me buscaba para exigirlo y así propiciar una reunión y arreglar lo de mi pago. No lo hice. Pagamos todos los siniestros hasta el 31 de agosto; de hecho, todavía sigo procesando algunos pagos de los casi 25 millones de pesos que le hemos pagado a la Conade en siniestros”, cuenta.

Descomposición a pasos

Amerlinck detalla que hace años –ha sido el proveedor de seguros de la dependencia desde hace una década– la Conade “comenzó a apretarlos” con más servicios. Por ejemplo, les exigió que firmaran convenios de pago directo con instituciones de salud del gobierno federal, como el Instituto Nacional de Rehabilitación, el de Cardiología o el de Neurología.

También les pidieron pagos directos en el extranjero para que en la red de hospitales la atención a los atletas no estuviera condicionada a un depósito o a la presentación de una tarjeta de crédito.

Dice que para el nuevo proceso de licitación estos beneficios ya desaparecieron, lo mismo que algunas coberturas especiales para los atletas paralímpicos, y que incluso se redujo el número de asegurados de 7 mil a aproximadamente 3 mil 500 atle­tas, con la salvedad de que con el correr de los días más personas podrían ser dadas de alta. De esa manera, la Conade no tendría que estar pagando pólizas de forma permanente.

“Hicimos un ajuste lógico, menos atle­tas y menos servicios. Entonces participamos en el concurso con un precio más bajo. Como empresa nos apretamos el cinturón lo más que pudimos con el afán de ser competitivos y conservar al cliente, pero no, decidieron adjudicarle a Mapfre el contrato por dos años a razón de 76 millones de pesos, cuando nosotros concursamos con 53 millones, un precio muy por debajo de ese monto.”

–¿Le sorprende que hayan adjudicado el contrato a Mapfre? La empresa se inconformó por la licitación anterior. ¿Tiene elementos para inferir que es una compensaron? –se le pregunta.

–Evidencias no las tengo, pero sí puedo decir que en las bases de la primera licitación, que fue por puntos y porcentajes, la compañía que mejor cubría los requisitos, haciendo una comparación punto por punto, era Mapfre definitivamente, y sí había una especie de línea. Se notaba. Algo así como: ‘¿Cuántos empleados tiene Mapfre? Ah, pues haz las bases de licitación por ese número’. Todos los puntos Mapfre los cubría muy de cerca. El tamaño no nos hace más malos ni más buenos, y pusieron varios candados como ése, donde pedían mil empleados, algo que nunca había aparecido en unas bases de licitación. Nosotros tenemos 167.

“Y la Conade fue juez y parte. Ellos decidieron si les debo o no, me tenían que dar la carta y no me la dieron; entonces ellos decidieron que yo no podía participar. Por precio hubiéramos ganado la segunda licitación, pero encontraron un pretexto administrativo para descalificarnos.”

–¿Por qué quisieron descalificar a su empresa? ¿La Conade puede acusarlos de incumplidos, irresponsables o de haber prestado un mal servicio?

–En cuanto al servicio y a la operación no tuvimos un incumplimiento. Jamás tuvimos problemas graves, nada que no sea lo que cualquier aseguradora enfrenta y que se solucionó en su momento. Nosotros hemos sido muy dados a ayudar a la Conade, a pagar siniestros que están en la raya de si proceden o no. Nos pidieron tener dos médicos con una línea abierta las 24 horas para dedicarnos sólo a la Conade. No nos pueden acusar de nada. Yo siento que a otros niveles había otros intereses y no les convenía que participara La Latinoamericana.

–¿Cuánto dinero va a reclamar por el pago de intereses?

–Estimo unos 2 o 3 millones de pesos, lo cual es una falta a las políticas de austeridad que anunció el presidente Peña Nieto. Está diciendo que van a buscar un gobierno austero y a hacer ahorros, y por un tema de malos manejos administrativos la Conade va a tener que pagar intereses. Yo les dije: ‘No me des intereses, sólo págame’. Y hubo una desatención de los directivos de la Conade.

–¿Ya intentó hablar con Alfredo Castillo?

–Sí, estuve en su oficina (a principios de agosto) para tratar el asunto y no me permitió ni abrir la boca. No escuchó una palabra mía y nos retiró de su oficina. Gracias a una persona que fue consejero de la aseguradora conseguí una cita. Lo escuchamos platicar durante una hora de sus experiencias anteriores en otras dependencias, de sus logros, y cuando quise tocar el tema de seguros dijo: ‘Tengo mucha prisa’.

“Le dije: ‘Oye, necesito un minuto’. Me interrumpió y me dijo: ‘no’. Le quería decir: ¿qué hacemos? Tienes un adeudo y quiero saber cuándo me van a pagar? Habló y habló de su experiencia en Michoacán (como comisionado de seguridad) y algo de lo que quería hacer en el deporte. Digamos que nos recibió, pero no me escuchó.”

La reportera contactó a la coordinadora de Comunicación de Mapfre Tepeyac, Montserrat Medina, para solicitar información acerca de la inconformidad que presentaron en abril después de la primera licitación y otorgar un derecho de réplica por las alusiones.

En nombre de la empresa, una agencia de relaciones públicas respondió: “Todos los detalles de esta adjudicación se encuentran en la página de Compranet, habiendo sido avalada en todos sus aspectos por la Secretaría de la Función Pública”. l