El PRD acepta su “responsabilidad”, pero recula

En su más reciente congreso nacional, el PRD aceptó la responsabilidad política por la designación de José Luis Abarca como candidato a alcalde de Iguala y llamó a los perredistas que lo seleccionaron a entregarse a la ley, pero evitó mencionar los nombres de esas personas, que se conocen y estaban consignados en un borrador de la declaración. En ese predictamen se lee que la corriente Nueva Izquierda fue la principal promotora, y que gente como el exgobernador Ángel Aguirre, el hoy alcalde de Acapulco Evodio Velázquez y Andrés Manuel López Obrador promovieron o convalidaron el empoderamiento de Abarca.

Durante el XIV Congreso Nacional Extraordinario del Partido de la Revolución Democrática (PRD), celebrado del jueves 17 al domingo 20, los asistentes, máximos representantes del perredismo, ordenaron a los involucrados en la postulación de José Luis Abarca –vincu­lado con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa– como candidato a la alcaldía de Iguala, Guerrero, que se pongan a disposición de las autoridades para el deslinde correspondiente.

Públicamente no dieron nombres y ni siquiera mencionaron las corrientes a las que pertenecen. Sin embargo, en el proyecto de resolutivo que presentó Pablo Gómez –quien fue el presidente de la comisión para investigar el caso– sí se mencionaron nombres y tribus:

Los participantes en la reunión en que se aprobó la candidatura de Abarca fueron Ángel Aguirre, exgobernador de Guerrero; el entonces diputado federal Sebastián de la Rosa, a quien acaban de expulsar de la corriente Nueva Izquierda (NI) y sigue siendo coordinador de los diputados locales del PRD, según publicó el diario Reforma; Evodio Velázquez, quien era presidente estatal del PRD y actual presidente municipal de Acapulco.

También estuvieron David Jiménez Rumbo, quien en esa época era secretario de Desarrollo Social del gobierno del estado; Carlos Reyes, otrora presidente estatal del PRD; Celestino Cesáreo, entonces diputado local, y Víctor Aguirre, de la corriente estatal de Izquierda Democrática Nacional (IDN), único que se opuso a la postulación de Abarca.

A escala nacional, los dirigentes y enlaces con el exalcalde fueron Ángel Aguirre, a través de la esposa de Abarca, María de los Ángeles Pineda Villa; Jesús Zambrano Grijalva, actual presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, quien actuó mediante Luis Ángel Espinosa Cházaro, exdiputado federal, y Guadalupe Acosta Naranjo, por intermediación del exdiputado federal Sebastián de la Rosa.

Paralelamente, otros perredistas señalaron también a Lázaro Mazón Alonso, alcalde de Iguala de 1996 a 1999 y quien en 2012, cuando se repartieron las candidaturas, militaba en NI-Coduc. Él acercó a Abarca con Andrés Manuel López Obrador, entonces aspirante presidencial. Fue quien organizó el mitin donde aparece el tabasqueño junto al presunto empresario y su esposa.

La relación de amistad de Mazón con Abarca, de acuerdo con los perredistas, surgió mediante su hermano Luis, quien fue compañero de escuela de Abarca y en este contexto lo nombró su suplente como presidente municipal.

Después de los hechos en Ayotzinapa, Mazón fue expulsado de NI-Coduc. López Obrador lo “destapó” como su posible candidato a la gubernatura, pero los vínculos con Abarca frenaron la propuesta. Este año, Lázaro Mazón apoyó a Luis Walton como aspirante a la alcaldía de Acapulco por el Movimiento Ciudadano.

En el Informe de la Comisión Especial del PRD que investiga el proceso de postulación de Abarca, encabezada por Pablo Gómez, se mencionan más nombres de perredistas vinculados al exalcalde preso, como su entonces abogado, Gilberto Salgado, director del Registro Civil de Iguala; y Óscar Díaz Bello, el aspirante a la alcaldía opositor a Abarca y actual diputado local.

Paralelamente se señala a Mario Castrejón, entonces síndico de Iguala; Soledad Mastache, todavía regidora de Educación y Cultura del gobierno estatal; y Justino Carvajal, entonces síndico administrador, sobrino del exalcalde de Acapulco, Félix Salgado Macedonio, y asesinado en marzo de 2013.

Otros nombres son Antonio Jaimes, expresidente municipal de Iguala, y Rubén Figueroa Smutny, entonces diputado local por el PRI e hijo del exgobernador de Guerrero Rubén Figueroa Alcocer, acusado por la matanza de Aguas Blancas –perpetrada el 28 de junio de 1995– y exhibido junto con su hijo apoyando a los candidatos del PRD en mayo de este año.

La imposición

En 2012 las candidaturas perredistas en Guerrero se las repartieron cuatro corrientes –conocidas como Los cuatro fantásticos–: NI; Grupo Guerrero, que se adhirió a Alianza Democrática Nacional (ADN); Nueva Mayoría, vinculada con NI; y otra denominada Unidad de Izquierda Guerrerense (UIG), relacionada con Izquierda Democrática Nacional (IDN). Grupo Guerrero se desarticuló este año que hubo elecciones intermedias.

Incluso, en ese entonces realizaron un consejo estatal un viernes por la madrugada, refieren varios perredistas a condición de que se omitan sus nombres, en el que participó el ahora exgobernador Aguirre. Ahí, dicen, “impusieron” a Abarca como candidato a alcalde de Iguala.

Antes habían entregado al entonces presidente nacional del PRD, Jesús Zambrano; al expresidente nacional perredista Jesús Ortega Martínez; a la dirigencia estatal; a Aguirre; a René Bejarano, líder de IDN; y a los integrantes de Foro Nuevo Sol, copias de un expediente armado por los militantes de Iguala en el cual documentaban las actividades ilícitas de Abarca, conocidas por los igualtecos.

También se la entregaron a López Obrador durante un acto de campaña en Iguala, antes de que se hiciera oficial la candidatura de Abarca. Según los perredistas consultados, el entonces aspirante presidencial les respondió que la selección de candidatos municipales no era de su competencia. (Proceso 1980)

¿Mea culpa?

Durante el Congreso del PRD –precisamente una semana antes del primer aniversario de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa–, Gómez presentó un Proyecto de Resolución sobre los hechos de Iguala, donde se aceptaba la responsabilidad partidista por la postulación del exedil, aprehendido el 5 de noviembre en el Estado de México y encarcelado en el penal de El Altiplano, ubicado en esa misma entidad.

El PRD “reconoce sin atenuantes su responsabilidad en la postulación de José Luis Abarca como candidato a presidente municipal de Iguala. Dicha postulación fue presentada como un factor que podía contribuir a obtener un triunfo electoral. Se partía del análisis de que un empresario local sin antecedentes políticos podría brindar un aporte decisivo al caudal electoral del PRD”, señala el documento.

Resalta que, en ese contexto, los resultados de la votación del pasado 7 de junio demuestran que ese análisis era erróneo, lo cual demostró que el PRD carece de una política suficientemente clara, transparente, convincente y democrática para seleccionar a sus abanderados.

“Este defecto no exime a quienes convinieron la candidatura de Abarca, pero ubica el problema de fondo en esa forma de ser del PRD, conforme a la cual lo más conveniente resulta ser el carecer de una bien definida política para realizar sus postulaciones.”

Destaca que es claro que el reparto de candidaturas entre las corrientes no es un método, sino un instrumento que reproduce la actuación de las “tribus” como coaliciones de personas en cargos públicos o de dirección, porque cuando a una corriente le corresponde una determinada candidatura o puesto interno, según el reparto negociado previamente, no importa quién es el nombrado, sus antecedentes, su capacidad, sus conocimientos, su fidelidad al programa del partido, su apego a una causa nacional y popular, o su historial político.

“Abarca llegó a ser candidato como parte de una maniobra política en la competencia interna del partido dentro del reparto central, a nivel del estado de Guerrero, en el que finalmente intervinieron en alguna medida todas las corrientes con existencia local”, indica. Y señala directamente a la corriente NI-Coduc, ligada a Los Chuchos.

Para atrás

Sin embargo, el resolutivo fue rechazado por los integrantes de la mesa redactora, principalmente por Jesús Ortega Martínez, expresidente nacional del PRD, acusa Gómez en entrevista.

Cuenta que redactó un proyecto de resolutivo especial, donde da nombres, fechas, hechos, actuaciones de los perredistas durante 2012, y reconstruye la aparición de Abarca en el PRD. Se basó en el Informe de la Comisión Especial, presentado el 7 de mayo pasado, donde se señala principalmente a la corriente NI-Coduc como la promotora del supuesto empresario guerrerense y su imposición como precandidato y candidato a la alcaldía de Iguala.

Otros perredistas señalaron a Zambrano, actual presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados y entonces presidente nacional del PRD, como el responsable de que Abarca fuera edil. Prefirieron no revelar sus nombres por temor al grupo criminal Guerreros Unidos, presuntos responsables, junto con la Policía Municipal, la Estatal y el Ejército, de la desaparición de los 43 normalistas.

“Lo que señalé es que se admite la responsabilidad del PRD ¿no? Una responsabilidad política por haber postulado a Abarca. Una responsabilidad ya vieja porque eso se aceptó desde septiembre del año pasado, desde que se pidió perdón. El problema es que el informe señala que fue precandidato de una organización interna del partido que se llama NI-Coduc. Que ya se dividieron ahora, ya Coduc se salió de NI. Ése fue el agrupamiento que presentó la precandidatura de Abarca y no lo dice el resolutivo que finalmente aprobaron”, indica Gómez.

En su opinión, la desaprobación de su proyecto de resolutivo especial fue porque mencionó la precandidatura de Abarca, es decir, que la vertiente de NI junto con la entonces dirigencia del partido avalaron a Abarca desde la precampaña.

“Abarca no salió de repente de la manga de un político. Hubo un largo proceso de precandidatura. Abarca estuvo haciendo propaganda, movilizaciones, actos públicos, y luego se hizo una encuesta que ganó Óscar Bello Díaz. No obstante, NI-Coduc sostuvo la candidatura hasta el final.

“¿Quiénes negociaron la candidatura? Hay una lista que está en el informe que presentó la comisión especial que yo presidí. Y en esa comisión de candidaturas se negoció poner a Abarca como presidente municipal y a Óscar Díaz como diputado, cosa que fue”, recuerda.

“Esta situación no la recoge el resolutivo. O sea que el resolutivo la oculta. No es que no se sepa todo esto, está en el informe y nadie lo ha rebatido, sólo que lo ocultan al no mencionarlo, ¿y por qué lo ocultan?, porque NI pide no aparecer, lo cual es un acto de cobardía, de falta de honradez”, dice.

Autoexoneración

En el Resolutivo Especial Sobre los Hechos Perpetrados Contra los Normalistas de Ayotzinapa del XIV Congreso Nacional del PRD no se señala a ninguna corriente interna como responsable de haber apoyado a Abarca. No se mencionan nombres. La mayoría de los involucrados tienen fuero porque son diputados federales o locales.

La senadora Angélica de la Peña, esposa de Jesús Ortega Martínez, fue la encargada de leer el resolutivo en el Congreso Nacional Extraordinario. En entrevista con Proceso, cuenta que ella misma lo redactó. Son 10 puntos a considerar para resolver el llamado a los responsables de la candidatura a presentarse a las autoridades para deslindar responsabilidades.

“Decidimos que el capítulo en el PRD no podía definitivamente cerrarse hasta que no se llamara a cuentas a los compañeros que estuvieron involucrados de una u otra forma en la elección de este señor como candidato y la afiliación al PRD”, explica.

Con base en el informe de Gómez, abunda, la dirección nacional debe acatar el resolutivo y llamar a cuentas.

“Si nadie tiene nada que temer pues no deberían poner obstáculos a que eso pase. Sea quien sea”, indica.   l