El gobierno federal desconoció a la Federación Mexicana de Luchas Asociadas, que durante19 años fue dirigida por Artemio Izquierdo. La decisión fue secundada por el organismo que rige ese deporte a escala mundial, pero hasta el momento no se han anunciado sanciones por la cascada de irregularidades cometidas durante las dos décadas de cacicazgo. Baste decir que, en ese tiempo, tres directores pasaron por la Conade y todos convalidaron la opacidad, la corrupción y la falta de resultados en la agrupación.
Omisiones en la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) durante tres administraciones distintas permitieron que Artemio Izquierdo fungiera como el máximo responsable de la lucha en México durante 19 años, en los cuales operó en la ilegalidad. De hecho, la federación que preside ni siquiera estaba inscrita en el Registro Nacional de Cultura Física y Deporte (Renade).
En ese tiempo, Izquierdo cometió una serie de irregularidades que incluyen no comprobar recursos federales ministrados por la Conade, falsificar actas y firmas para realizar asambleas de la hoy extinta Federación Mexicana de Luchas Asociadas, A.C. (FMLA), hacer cobros indebidos a deportistas, árbitros y entrenadores sin expedir comprobantes fiscales y designar por dedazo a luchadores sin méritos suficientes para participar en competencias internacionales.
Izquierdo, quien trabaja como director de Deporte Formativo en la Dirección General de Actividades Deportivas y Recreativas de la UNAM (DGADyR), fungió como presidente de facto en la FMLA sin que ningún servidor público de la Conade ni de la Comisión de Apelación y Arbitraje Deportivo (CAAD, donde se presentaron quejas e inconformidades al respecto) hiciera nada para impedir que controlara la lucha mexicana. Ambas instancias pasaron por alto que, oficialmente, esta federación no formaba parte del deporte nacional.
Por si fuera poco, Izquierdo acumuló un adeudo de alrededor de 7 mil dólares con la Unión Mundial de Lucha (UWW) por concepto de pago de inscripciones para distintas competencias internacionales, en las que durante dos años participaron los luchadores mexicanos. El máximo organismo de este deporte exige a México que ya liquide ese adeudo.
El pasado 11 de agosto, la Conade informó que a partir de ese día desconocía a la FMLA y a Artemio Izquierdo Tena. Derivado de una revisión que realizó, la dependencia detectó irregularidades desde “la creación” de esta federación. “Por eso desde este día sólo se reconoce a la Federación de Medallistas de Luchas Asociadas A. C. como asociación deportiva nacional”.
A petición del director de la Conade, Alfredo Castillo, y según éste, con el consentimiento del presidente del Comité Olímpico Mexicano (COM), Carlos Padilla Becerra, el líder de la UWW, Nenad Lalovic, desconoció a la FMLA.
El 24 de agosto Lalovic envió a México un documento en el que le otorga un reconocimiento provisional –por seis meses– a la Federación de Medallistas de Luchas Asociadas (Femela), que preside Guillermo Díaz Gutiérrez. Esta nueva federación fue avalada por la Conade el 6 de agosto, fecha en que le entregó el Registro Único del Deporte (RUD) número 1DEDF65316C8541. Con esta clave podrá realizar diversos trámites ante la dependencia gubernamental, entre ellos, la solicitud de recursos públicos.
Durante ese medio año, la Femela deberá elaborar nuevos estatutos, que tendrán que ser aprobados por las autoridades deportivas de México y por la propia UWW. Con base en los estatutos se diseñará un padrón electoral para convocar a elecciones del Comité Ejecutivo, que laborará durante cuatro años.
El legado
Izquierdo desapareció del panorama de la lucha nacional. Sin embargo, los actos ilícitos que cometió el federativo pueden configurarse en delitos. En este caso, sacarlo por la puerta de atrás podría traducirse en impunidad.
El 27 de junio de 1997, Izquierdo se convirtió en presidente de la FMLA, en sustitución del saliente César del Río, según consta en la escritura 16 mil 213 que firmó el notario 130 del Distrito Federal, Vinicio Hernández. De acuerdo con los estatutos de la organización, el federativo podía reelegirse por un periodo de cuatro años, es decir, podría ocupar ese cargo máximo hasta 2005.
Desde mayo de 2003, la Conade, que entonces dirigía Nelson Vargas, interrumpió la entrega de recursos federales a la FMLA porque Izquierdo no comprobó el destino de 578 mil 955 pesos correspondientes al ejercicio fiscal 2002, cantidad que hasta la fecha sigue adeudando.
La información se desprende de un documento obtenido mediante una solicitud de acceso a la información. En ese papel se ve que el entonces subdirector de Calidad para el Deporte, Rodrigo González Sesma, solicitó por cuarta ocasión a Izquierdo que comprobara o reembolsara ese dinero, o de lo contrario turnaría el asunto a la Contraloría Interna.
Desde entonces, Carlos Hermosillo, Bernardo de la Garza, Jesús Mena y Alfredo Castillo han pasado por la Dirección de la Conade. Ninguno ha promovido acciones legales para recuperar esos recursos. Mucho menos para sancionar a Izquierdo.
En todos estos años, en cambio, la Conade ha entregado indirectamente dinero a la lucha. En lugar de dárselos a la FMLA o a Izquierdo, los recursos federales se han entregado a los entrenadores, sobre todo a Quetzalcóatl Oregel, quien ha fungido como secretario general de la FMLA, es decir, forma parte del Consejo Directo del organismo que, oficialmente, no debe recibir dinero público.
Esa falta de orden ocasionó casos como el siguiente. En abril de 2013 y por órdenes de Izquierdo, los entrenadores nacionales Quetzalcóatl y Cuauhtémoc Oregel abandonaron a su suerte a la luchadora morelense Wendy García en el aeropuerto de Panamá y no la dejaron competir en el Campeonato Panamericano de la especialidad.
Los hermanos Oregel le hicieron saber que, en venganza porque su entrenador, Juan Carlos Vargas, había suscrito una carta enviada al entonces presidente Felipe Calderón para quejarse de Izquierdo, éste la había llevado en balde hasta Panamá, con un boleto de avión pagado por la Conade (Proceso 1903).
En esa misiva, fechada en mayo de 2012, los quejosos informaron a Calderón que Izquierdo había faltado a su obligación legal, reglamentaria y estatutaria de emitir las convocatorias para las asambleas ordinarias de 2005, 2006, 2007, 2008, 2009 y 2010, razón por la que el Consejo Directivo vigente en ese momento no había sido electo en los últimos ocho años. Esto significaba que carecía de legitimidad.
Además avisaron al primer mandatario que la asamblea que supuestamente fue realizada el 1 abril de 2011 –en la que Izquierdo fue elegido por quinta ocasión para estar al frente de la federación– debía ser invalidada, toda vez que fue realizada fuera de tiempo y sólo 18 asociaciones estatales fueron notificadas, tres de las cuales no eran elegibles para votar.
Documentaron que el acta de dicha asamblea fue firmada por Quetzalcóatl Marcelino Oregel Leja, quien supuestamente fungió como secretario. Pero esto era falso: en aquel momento, él estaba fuera de México, en una gira realizada en Bulgaria entre el 8 de marzo y el 25 de abril.
El acta de dicha asamblea fue protocolizada ante el notario 234 del D.F., Héctor Trejo Arias ante quien Izquierdo declaró y firmó que Quetzalcóatl Oregel sí estuvo presente y firmó ese documento, lo cual configura el delito de falsedad de declaraciones ante una autoridad distinta a la judicial, según el artículo 247 del Código Penal Federal.
Los denunciantes también dieron cuentas de los abusos de autoridad en los que Izquierdo beneficiaba sólo a las asociaciones estatales que eran afines a su persona, en las que atropellaba derechos y marginaba atletas y entrenadores que no se sometían a sus decisiones y en las que ignoraba los procesos clasificatorios.
Solicitaron a Calderón que interviniera para que la Secretaría de Hacienda investigara la gestión de Izquierdo mediante una auditoría, porque en esos años el federativo jamás presentó informes financieros ni del estado patrimonial del organismo. La respuesta de la oficina presidencial de Servicio a la Ciudadanía fue turnar el asunto a la Conade “para atenderlo a la brevedad”. Bernardo de la Garza no movió un dedo (Proceso 1903).
Los afiliados a la FMLA ni siquiera saben cuál es el Registro Federal de Contribuyentes de esa asociación. Izquierdo nunca entregó a entrenadores y árbitros un comprobante fiscal o al menos un recibo, por ejemplo, por los mil pesos –por cada uno de los tres estilos que hay en la lucha– que les cobraba por los cursos que él marcaba como requisitos indispensables para dejarlos participar en la Olimpiada Nacional.
En junio de 2012, integrantes de las asociaciones estatales del Distrito Federal, Morelos, Estado de México, del Politécnico Nacional y de la UNAM pidieron a Bernardo de la Garza que la Conade enviara a un grupo de observadores para que vigilara el desarrollo de los combates, en virtud de que los árbitros que contrataba un incondicional de Izquierdo, Óscar Omar Gutiérrez Arellano, favorecían o afectaban injustamente a los participantes.
El arbitraje fue una herramienta más que Artemio Izquierdo utilizó para cobrar revancha a todos aquellos que manifestaban inconformidad por su manera de conducirse.
La reportera buscó en su oficina de la DGADyR a Izquierdo para solicitarle una entrevista. No fue localizado. Se le dejó mensaje con su secretaria y un número telefónico para que se comunicara. Hasta el cierre de esta edición el director de Deporte Formativo no se comunicó.
La federación sucesora
El presidente de la Femela, Guillermo Díaz Gutiérrez, informó que el pasado 14 de enero quedó constituida su federación.
El 26 de mayo, Díaz preguntó por escrito al encargado de la Subdirección General de Deporte, Francisco Xavier Lara Medina, si había una federación inscrita ante la Conade que tuviera la representación de la lucha a nivel nacional.
Al día siguiente, el subdirector de Normas Oficiales de Cultura Física y Deporte, Antonio Wenceslao Seplavy, le respondió: “A la fecha no existe ninguna inscripción en el Renade de alguna asociación deportiva nacional como máxima autoridad técnica del deporte Luchas Asociadas”.
Ese oficio –número SD/DSND/Son/191/
15– abrió la puerta para que la propia Conade desconocieran a la FMLA y a Izquierdo.
Hasta hoy, la Femela sólo cuenta con cuatro afiliados que ya están registrados también ante la Conade: las asociaciones del IPN, UNAM, Chihuahua y Distrito Federal.
Otras asociaciones que, según Díaz, ya cumplen los requisitos para estar debidamente conformadas como asociaciones civiles son Hidalgo, Querétaro, Yucatán y Coahuila. En las próximas semanas también deberán ser avaladas por la Conade e integradas al Renade.
El objetivo es que antes de que se cumplan los seis meses de gracia que la UWW le dio para regularizarse, al menos cuente con 16 de las 26 asociaciones potenciales para formar parte de la Femela. Es importante destacar que ninguna de estas asociaciones es de nueva creación. Todas formaban parte de la FMLA.
La labor que está realizando Guillermo Díaz es ayudarlas a hacer los trámites y gestiones necesarias para que cuenten con la documentación que marca el Reglamento de la Ley General de Cultura Física y Deporte (LGCFyD) y puedan ser avaladas por la Conade.
Esto significa que aunque la Femela no contaba con ninguna asociación estatal, de todas maneras fue avalada por la Conade como la nueva máxima instancia técnica del país en luchas asociadas.
A más tardar en febrero de 2016 debe realizar el proceso electoral para elegir el Consejo Directivo que regirá durante los primeros cuatro años. Esas elecciones deben llevarse a cabo, según lo marca la ley, bajo la supervisión del Consejo de Vigilancia Electoral (Coved), mismo que aún no ha sido creado a pesar de que la LGCFyD fue publicada en junio de 2013.
En tanto la Femela no esté debidamente conformada ni cuente con el aval definitivo de la UWW no podrá recibir recursos federales.
Con dinero gubernamental, la Conade deberá cubrir el adeudo de 7 mil dólares (119 mil pesos aproximadamente) que se adeuda a la UWW. El impago de esta cantidad por poco deja fuera a México del Campeonato Mundial de Las Vegas (7-12 de septiembre) que reparte plazas para los Juegos Olímpicos de Río 2016.
El presidente del organismo internacional, Nenad Lalovic, solicitó por escrito el 26 de julio que a más tardar el 15 de agosto se liquidara la deuda o al menos se solventara una parte para que los luchadores pudieran participar. La Femela solicitó una prórroga.
Hasta el cierre de esta edición, ningún luchador mexicano había calificado y quedaban dos días de competencia. l








